sábado, 13 de febrero de 2021

 

Mucha gente había seguido al Señor y, después de tres días, llegado el momento que encontrándose en descampado Jesús advierte que necesitan comer. No hay sino solo cinco panes y dos peces, y Jesús los pide para multiplicarlos y satisfacer el hambre de los que le rodeaban.

La moraleja del milagro nos enseña que Jesús, el Señor, lo poco lo multiplica. No se trata, pues, de hacer grandes cosas ni de tener grandes talentos. Se trata de ofrecerlos con cariño e intensidad y ponerlos en las manos del Señor. Jesús lo hace grande y lo multiplica. 

Por tanto, no te desvalores por tu enfermedad, por tu ancianidad, porque, quizás ahora te parece que ya no puedes dar nada y te has convertido en un inútil y una carga. Mira, para el Señor cualquier cosa, por pequeña e inútil que sea tiene un gran valor. Solo necesita que tú la entregues con todo tu cariño e intensidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.