sábado, 24 de septiembre de 2016



Pocas cosas hay ciertas en esta vida. Yo diría que sólo una hay cierta, y es la muerte. Todos sabemos que tenemos que morir, sin embargo poco o nada se habla de eso. Tener miedo a la muerte es renunciar a la vida, porque morir es vivir.

Jesús anuncia su Pasión a los apóstoles, pero estos no hacen caso. Una, porque no entienden nada, y otra, porque tienen miedo de preguntarle. Les asusta eso de tener que morir. Sin embargo, todos sabemos que para vivir en la eternidad tenemos que morir primero aquí.

Y nosotros lo sabemos mejor que ellos. Porque ellos lo tenían delante y tendrían que pasar por esa experiencia de la Resurrección. Pero nosotros ya lo sabemos. Primero, por ellos, testigos de la misma; y segundo, por la Iglesia, que por la Tradición y por su magisterio nos lo ha participado.

viernes, 23 de septiembre de 2016



Posiblemente, Jesús no quiere que se diga que es el Mesías enviado para que nadie se sienta atraído por sus milagros y obras. No quiere seducirte con su poder, porque eso le sería muy fácil. Quieres que seas libre y, por amor, decidas seguirle. Porque Él es la Verdad que buscas, y también el Camino y la Vida. O quizás porque todavía no había llegado su hora y no era el momento.

Un Jesús humilde, sencillo y pobre, desprovisto de todo poder no encanta a nadie. Herodes se desilusiona cuando lo tiene delante de él. Y todos se mofan y ríen. Jesús se presenta despojado de su dignidad y condición divina. Quiere que tú decidas por amor y en verdad y justicia. 

Y realmente nos cuesta. Necesitamos la fe y abrirnos a la acción del Espíritu Santo. Nos identificamos con Jesús, pero eso no nos basta. Necesitamos la fuerza del Espíritu Santo, para asistidos por Él vencer al pecado y en libertad optar por el Señor.

jueves, 22 de septiembre de 2016


Con los años y la experiencia, el hombre madura y empieza a comprender que vanidades y avaricias no son cosa perdurable. Y aunque aparentan llenarte, sólo son espejismos que con la misma fuerza que llegan y parecen darte la gloria, se retiran y te dejan hueco y vacío.

Todo es esta vida es vaciedad y finitud. Todo termina, y lo que termina no tiene mucho valor, porque una vez terminado te deja con más hambre y dependencia. Así, el hombre se cansa de tener sed y hambre de tantas cosas etéreas y volubles. Necesita buscar algo más sensato y con sentido.

Y sólo Jesús, que se presenta despojado de todo poder, de toda vanidad, de todo aquello que lo puede atar. Humilde, sencillo y vaciado de vanidad para quedar lleno de Amor, es la solución a las aspiraciones del hombre. Porque sólo en Él está la paz, el gozo y la alegría eterna.

miércoles, 21 de septiembre de 2016



Hemos recibidos unos talentos que se hacen visible en la vida de cada uno. Conocemos, y la experiencia lo avala, que muchas personas con iguales oportunidades y estudios tienen diferente rendimientos. Las capacidades son dones recibidos y eso sólo Dios lo sabe.

La elección de Mateo, el apóstol, y otros muchos son un misterio. Sólo Jesús sabía el por qué de su elección y en ese momento histórico. Lo verdaderamente importante es responder a esa llamada. Y el ejemplo es claro e ineludible, María, la Madre de Dios.

María, desde el primer momento supo estar a la altura y responder a la elección de Dios. Ella es ejemplo y modelo de respuesta y compromiso. Sería un paso hacia delante meditar y reflexionar que quiere Dios de nosotros, porque también nosotros hemos sido elegidos. Pues estamos en el mundo y vivimos. 

martes, 20 de septiembre de 2016



El parentesco sanguíneo no es más fuerte que el que se establece en la amistad, la simpatía y compenetración que sintoniza en el encuentro de pensamientos y en la verdad. De tal forma que, sin haber ninguna característica sanguínea, si hay una espiritualidad común que los une y hermana íntimamente y profundamente.
                                 
En el orden espiritual somos hermanos de Jesús en la medida que, hermanados en el Espíritu Santo por el Bautismo, por Voluntad de Dios, cumplimos sus mandatos fieles a nuestros compromisos bautismales. Nos une el amor de Dios y su Voluntad de hacer sus hijos.

En ese sentido, por la fe y nuestras obras, quedamos unidos al Señor Jesús, y por Voluntad del Dios Padre, hijos adoptivos y hermanados en el Señor Jesucristo, coherederos, por sus méritos de Pasión y Muerte, de la Gloria del Padre.

lunes, 19 de septiembre de 2016



Todo lo que está oculto está llamado a descubrirse, porque nada permanece en secreto. Incluso la Verdad con mayúscula se hará Luz un día. Es el día prometido en que Jesús vendrá por segunda y última vez a resucitar a todos los hombres y a establecer su reinado.

Un reinado de verdad, de justicia y de paz. Un reinado donde sólo estarán aquellos que han creído en Él y han vivido en su Palabra. Y del que quedarán excluidos todos los que le han negado o han sido indiferentes a su Palabra, siendo conducido a la perdición y el llanto.

Por eso, Señor, enciende mi corazón para que, incandescente por tu Amor, sea antorcha que alumbre en sus pasos a todos aquellos que están a su lado. Y que refleje tu Imagen para que sea percibida por todos los que se acerquen a mí.

domingo, 18 de septiembre de 2016



Proclamar la Palabra de Dios es experimentarte dispuesto a todo. Es sentirte en acción plena y arriesgar, dándolo todo, toda tu astucia y capacidad para iluminar con tu vida y palabra, la Palabra de Dios. Porque esa es la Luz por la que debemos dejarnos alumbrar.

Sin embargo, experimentas que te retraes, experimentas miedo, vergüenza y respeto humano. Y piensas más en ti, en tu ridículo y tu vergüenza que en dar a conocer la Palabra y arrojar luz en la vida de los otros. Recuerda que quien se avergüenza del Señor (Mc 8, 38), Él también lo hará delante del Padre.

Y confía en que sentirás gozo y alegría cuando padezca esos insultos, risas y te sientas ridiculizado por aquellos que rechacen la Palabra de Dios carguen contra ti. Porque es entonces cuando has ganado un tesoro en el Cielo y cuando has sido luz para los otros, a pesar de no querer dejarse alumbrar.