sábado, 25 de febrero de 2017

La pureza necesita luchar contra lo impuro. Te mantienes puro cuando eliminas lo impuro. Y esa es la lucha, el cribar tus buenos y malos pensamientos e intenciones, para, desechando las malas quedarte con las buenas y sostener tu corazón limpio y bien intencionado.

Un corazón reciente, de niño, se mantiene puro. No ha dado tiempo de contaminarse y sus intenciones son buenas y abiertas a hacer caso y obedecer. Un corazón nuevo es dócil y presto a recibir enseñanzas y a cumplirlas. No obstante, la educación empieza de pequeño y es el momento cuando se es más maleable a ser moldeado.

Por eso, Jesús nos indica hoy que tenemos que tener un corazón de niño. Es decir, en mi humilde opinión entiendo que tenemos que estar abierto a la Palabra recibida; abiertos a disponernos a la conversión; abiertos a las buenas intenciones y a ser dóciles a las enseñanzas de Jesús.

viernes, 24 de febrero de 2017

Cuando se da una prerrogativa resulta que luego se distorsiona y se va extendiendo a los propios egoísmos de cada cual. Se dice esto, pero luego se hace lo que cada cual le apetece. Y así se repudiaba a la mujer por un descuido doméstico. Todo por conseguir lo que se pretendía.

¿A dónde nos conduciría eso? Tenemos  ejemplos históricos como el de Pompeya y otros que han llegado a la corrupción moral. Los pueblos se destruyen cuando las familias no se protegen, y desaparecen cuando matan. Y esos problemas ya están en el horizonte y empiezan a descubrirse.

Por eso, Jesús nos lo dice hoy en el Evangelio muy claramente: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

jueves, 23 de febrero de 2017

Y necesitamos hacer el esfuerzo de tenerlo en cuenta, porque eso puede ayudarnos. Los sentimientos están ahí, dentro de nosotros, y no nos ayudan a acercarnos a los más pequeños y desvalidos. Necesitamos vencerlos y dominarlos con nuestra voluntad y hacer lo que nos dice el corazón.

Incluso luchando contra el sentimiento que lo repele y busca su propio ego y gozo. Amamos cuando sabemos sobreponernos a nuestros sentimientos de repulsa y comodidad y, por supuesto, con la Gracia de Dios los vencemos. Esa es la clave del amor.

El amor no es un sentimiento, ni son afectos ni caricias. El amor es un compromiso libre, voluntario y gratuito, que se hace aun no sintiéndolo, pero sí con compromiso y responsabilidad, porque entiende que hay que hacer el bien. Eso es realmente amar.

miércoles, 22 de febrero de 2017

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Cuando alguien tiene una opinión mal formada de ti, quieres cambiarla, y para ello necesitas darte a conocer o que te digan la causa del por qué esa forma de pensar sobre tu persona. De todas formas, lo que tú pienses de otro condicionará tu forma de vivir respecto a él.

Jesús, cuando lo creyó oportuno quiso saber que pensaba la gente de Él. Pero, lo que más le importó es saber lo que pensaba aquellos que estaban cerca de Él. Muchos no supieron que decir. Respondieron lo que le oían a la gente. Quizás no tenían su propia opinión bien clara. Fue Pedro, como en otras ocasiones, quien se adelantó a decir lo que pensaba.

Sabemos la respuesta, pero lo que importa en este momento que, quizás, lees estas humildes líneas, lo que piensas tú. Hazte la pregunta y respóndetela. Hoy, Jesús, te pregunta a ti. ¿Tienes una opinión sacada de lo que oyes a la gente, o la tienes del conocimiento que tienes de Jesús? Sacas tus propias conclusiones.

martes, 21 de febrero de 2017

Mucha fuerza ha de tener la inclinación del mal que arrastra al hombre a la perdición. Y eso tiene su consecuencia en el pecado. Un pecado que nace en la soberbia, en la suficiencia y el egoísmo que contamina su corazón. Un pecado que tiñe de mentira y de maldad el corazón del hombre.
 pensam

Y no se quita esa suciedad con un simple baño de agua cualquiera. Necesita buena intención y purificarse y revestirse de la Gracia de Dios. Porque sólo con la Gracia del Espíritu de Dios se puede tornar esa agua impura en pura y ese corazón mal intencionado en bien intencionado.

Necesitamos amar, pero para amar hay que estar limpio de toda soberbia y avaricia. Y si eso no se produce, nuestro actuar será siempre gris, oscuro y cargado de malas intenciones que socavan y debilitan nuestras buenas intenciones para tornarlas en malas. Así, el triunfo del amor necesita morir para vencer.

lunes, 20 de febrero de 2017

Experimentamos duda y nos llenamos de miedo e incertidumbre. Nuestra seguridad se tambalea y todo se nos viene abajo. ¿Qué clase de fe tenemos? Es la pregunta que hoy tenemos que hacernos. ¿Creemos que Jesús puede responder y levantar nuestra moral? ¿Y qué es eso de creer que puede? ¿Acaso no estamos seguros?

Necesitamos reflexionar sobre la firmeza de nuestra fe. Pero, más que eso, pedirla con firme oración. Insistir cada día y momento de nuestra vida. ¡Señor, yo quiero creer! ¿A dónde voy y en dónde apoyo mi esperanza? ¡¡Sólo Tú tienes Palabra de Vida Eterna!!

En ti, Señor, me abandono y deposito todas mis esperanzas. Abro mi corazón y confío en tu Gracia. Dame, Señor, la Gracia de fortalecer mi fe y apartar de mi corazón todas esas dudas que me debilitan y alejan de Ti. Enciende mi corazón y lléname del fuego de tu Gracia. Amén.

domingo, 19 de febrero de 2017

El hombre piensa, hace nuevas leyes, pero cambia muy poco. Sus sentimientos de odio, venganza, envidia y otros siguen dominándole sin ser controlados. Así, cuando es violentado, insultado u ofendido, responde de forma agresiva con la misma moneda. Y eso, sabemos, que no soluciona el problema, sino que engendra más violencia.

Ha crecido en avances tecnológicos y científicos, pero se ha estancado y, si no retrasado, en crecimiento espiritual. No por tener más y vivir más cómodo, el hombre es mejor. Hoy, contradictoriamente, el hombre se mata a sí mismo y enciende muchos más enfrentamientos y guerras.

La ley del talión sigue vigente aunque esté fuera del código jurídico. El hombre sigue siendo esclavo de sus propios impulsos y sentimientos. No percibe que su voluntad y libertad son para someter esos sentimientos al bien y establecer la paz. Se trata de devolver bien por mal y dar lugar al nacimiento de la paz.