martes, 30 de agosto de 2016



La gente seguía a Jesús precisamente porque hablaba con autoridad. Su Palabra tenía cumplimiento y porque en Ella encontraban lo que buscaban. Todos queremos ser felices, y esa felicidad no se encuentra en el mundo. La muerte nos borra toda posibilidad. Pero Jesús habla de la Vida con mayúscula.

Una Vida que el mismo ofrecía y demostró en varias personas que podía devolverlas a la vida. Su amigo Lázaro fue un testigo que asombró a muchos después de que Jesús le resucitara. La autoridad de Jesús asombraba porque toda su Palabra tenía cumplimiento. 

Y eso era lo que sucedía a aquellos contemporáneos de Jesús, se asombraban de su Palabra y con la autoridad que la proclamaba. Tanto fue así que en El toda profecía tuvo cumplimiento hasta su misma Resurrección. Pilar fundamental de nuestra fe.


La gente seguía a Jesús precisamente porque hablaba con autoridad. Su Palabra tenía cumplimiento y porque en Ella encontraban lo que buscaban. Todos queremos ser felices, y esa felicidad no se encuentra en el mundo. La muerte nos borra toda posibilidad. Pero Jesús habla de la Vida con mayúscula.

Una Vida que el mismo ofrecía y demostró en varias personas que podía devolverlas a la vida. Su amigo Lázaro fue un testigo que asombró a muchos después de que Jesús le resucitara. La autoridad de Jesús asombraba porque toda su Palabra tenía cumplimiento. 

Y eso era lo que sucedía a aquellos contemporáneos de Jesús, se asombraban de su Palabra y con la autoridad que la proclamaba. Tanto fue así que en El toda profecía tuvo cumplimiento hasta su misma Resurrección. Pilar fundamental de nuestra fe.

lunes, 29 de agosto de 2016



Cuando no te importa decir mentira o verdad, algo va mal en tu corazón. Porque la mentira es algo que se debe erradicar de este mundo para llenarlo de verdad y justicia. Sin embargo, ocurre que muchos esconden la verdad para vivir en la mentira hasta el extremo hasta de matar.

Por eso, a aquellos que defienden y proclaman la verdad se les complica la vida. Ocurrió con Juan Bautista, pero también con muchos de nuestros contemporáneos. La historia los guarda para testimonio de la verdad y la justicia. Y son los pueblos los que padecen esta hipocresía y falsedad. 

Quizás la historia descubre que la vida está cargada de personas que buscan el mal. No corras a curar la herida del cínico, pues no tienen cura, es brote de mala planta (Si 3,17-18.20.28-29). Y muchos tendrán que dar sus vidas para salvar las de otros.

domingo, 28 de agosto de 2016



La vida traza su camino, y lo hace según el rumbo que marca su corazón. Si lo que prevalece y se le da valor es el éxito en este mundo, hay que buscar ese éxito. Si no lo es, y se busca la solidaridad, la paz y la fraternidad, el rumbo será diferente.

No cabe ninguna duda que, para lo primero se necesita empeño, fuerza, trabajo y pensar en uno mismo por encima de los demás. Más, para lo segundo prevalece la humildad, el servicio y olvido de uno mismo. Y la Fuente será la Gracia del Señor, porque solos se hace imposible de soportarlo y lograrlo.

Esto significa que el objetivo es “morir a uno mismo”, tal y como hizo Jesús. Y entregar la vida de esa forma exige sacrificio y voluntad. Exige darnos y mucho amor. Eso, lo sabemos, nos es imposible desde nuestras propias fuerzas. Necesitamos la acción del Espíritu Santo para llevarlo a cabo.

sábado, 27 de agosto de 2016



Hay cosas que nunca serán hechas porque la persona que tenía que hacerla enterró sus talentos. Y otras que sí saldrán a la luz, porque quienes tenían que sacarlas han respondido a esa vocación. Los talentos recibidos no son para guardarlo, sino para ponerlos al servicio de los demás.

El Evangelio de hoy nos habla muy claro a este respecto, tanto sobre los talentos recibidos, como a los resultados y consecuencias. Conviene leerlo poniéndonos en el lugar que nos corresponde y reflexionar sobre la cuantía de mis talentos. Podría ser que también nosotros los tuviésemos enterrados. 

Hay talentos de muchas formas. No sólo en monedas, sino también en valores y cosas intangibles como es el tiempo, la paciencia y el servicio, que no sólo no se pueden tocar ni ver, pero si experimentar y sentir. Y, sobre todo, realizar. Porque muchos esperan de nosotros que los apliquemos.

viernes, 26 de agosto de 2016



No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios (Lc 4,4). Porque la vida no consiste sólo en comer, sino en vivir. Y la Vida nos la da Dios. No solamente esta, que es transitoria, un camino y temporal, sino la Verdadera, la que es para Siempre. Eterna y en su presencia.
               
Y esa vida no se consigue con el éxito de ésta. Es decir, con dinero, con poder, con riquezas y éxitos, sino con amor. Siendo los últimos, para luego ser primeros. Estando vigilantes y atentos a su llamada y venida. Y para eso necesitamos estar preparados, tal y como nos dice y nos descubre el Evangelio de hoy en la cinco vírgenes sensatas.

Por lo tanto, mirémonos en las vírgenes sensatas y estemos vigilantes y provisto de todo lo necesario para que la lámpara de nuestro corazón permanezca siempre encendida y atenta. Llenémoslo de amor para que sus latidos respondan y estén en sintonía con el del Señor.

jueves, 25 de agosto de 2016



Uno de los objetivos de los hombres y mujeres de este mundo es buscar seguridades. Nos da miedo casi todo y buscamos quienes nos protejan. La vida es cada día más insegura y nacemos ya con pólizas de seguro incluidas. Incluso, nacer ya reclama su propio seguro, porque muchos quieren establecer un derecho para matar.

Ante este panorama, ¿qué hacer? La cuestión es que la vida nos plantea este problema, pero tampoco nos lo resuelve. Además, no sabemos la hora ni el momento de lo que nos puede ocurrir. Desde robos, ataques, tragedias, accidentes u otras cosas.

En esta situación, Jesús nos ofrece la salvación y nos garantiza la vida. Sólo nos pide que tratemos de responder al amor y que seamos constantes en servir y hacer el bien. Se trata de ser fiel y permanecer en ese servicio y en esa actitud de amar, para que cuando llegue el amo de la Casa nos sorprenda actuando de esa forma.