En el camino del Señor
están admitidos todos: ninguno debe sentirse un intruso o uno que no tiene
derecho. Para tener acceso a su corazón, al corazón de Jesús, hay un solo
requisito: sentirse necesitado de curación y confiarse a Él. (Papa Francisco
01-07-18).
Ven, Espíritu Santo, y
llena mi vida de sentido. Dame paciencia cuando me desespero porque no entiendo
nada de lo que me pasa, y fortaleza para soportar todo aquello que altera mi
vida y trata de alejarme de Ti.
Compartir espacio no es sinónimo de cercanía ni de encuentro. Menos aún de fe. Mucha gente rodea a Jesús, una multitud le sigue y le aprieta, pero pocos, como aquella mujer, están realmente cerca. Solo la fe nos pone en contacto con Él.