¿Tenemos nuestro corazón cerrado a la
propuesta que, a través de sus discípulos, nos hace Jesús?
Señor, toma mi vida y lléname de
paciencia y paz para afrontar desde tu Amor y Misericordia todos los
contratiempos de mi vida.
¿Acogemos o rechazamos la paz que nos
trae el Señor? Jesús nos advierte de la seriedad con que Dios toma nuestra
respuesta a su Palabra.