martes, 4 de agosto de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Te has parado a pensar qué es lo que habita en tu corazón? Porque de lo que haya dentro dependerá lo que vivas y transmitas fuera.

Señor, sabes que en mi camino hay y habrá muchas tormentas, y también sabes que yo no puedo salvarlas si no voy cogido de la mano contigo. Por eso te pido, Señor, que me salves.

¿Nos resulta más fácil ver los defectos de los demás que los nuestros? ¿Tratamos de corregirnos? Pensemos que, si lo hacemos, aunque sea un poco, estamos haciendo un bien a todos.

lunes, 3 de agosto de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Las tempestades forman parte de la vida. Todos, antes o después, experimentamos el miedo, la duda y la sensación de que las fuerzas nos abandonan. 

Señor, sácianos con tu presencia y danos el alimento diario de tu Espíritu, para que podamos repartir, como Tú, el pan de tu Amor Misericordioso.  

También nosotros navegamos en la barca de nuestra vida y necesitamos escuchar al Señor que nos dice: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo».

Celebremos esta Eucaristía pidiéndole una fe firme para confiar en Él en medio de cualquier tempestad.

domingo, 2 de agosto de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No hace falta tener mucho; basta con compartir desde lo poco que somos y tenemos. No cuentan tanto las cantidades ni las cualidades como la generosidad del corazón.

Todas mis esperanzas están puestas, Señor, en tus manos. En Ti confío y a Ti entrego mi vida. Ven, Señor, y haz que siempre esté pendiente de amar a los demás como Tú me amas.

Basta con ofrecer lo que podamos. En las manos de Jesús, lo pequeño se convierte en suficiente y hasta en abundante. Solo hace falta confiar. Él lo bendice y lo multiplica.

sábado, 1 de agosto de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Nos hemos parado a pensar qué hacemos con nuestra vida? ¿Vivimos con la actitud de donarla para el bien de los demás?

Ven Espíritu Santo, entra en mi vida y tómala para que, abierto a tu acción, camine en tu Voluntad.

¿Somos capaces de acoger los momentos más trágicos de la vida y descubrir que, incluso en ellos, puede abrirse paso la esperanza de la Buena Noticia y darle sentido a la vida?

viernes, 31 de julio de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Se hace difícil cambiar, sobre todo cuando quien nos invita a hacerlo es alguien conocido, cuyo testimonio pone en cuestión nuestra manera de vivir. La fe exige abrirse, confiar y arriesgar.

Señor, aunque te defraudo a cada instante y no hago tu Voluntad, al menos como quisiera, yo quiero hacer tu Voluntad, y te pido la sabiduría, fortaleza y paz para hacerla.

Buscar el bien y acoger la Palabra de Dios requiere esfuerzo, pero también un corazón dispuesto a dejarse transformar por su gracia.

jueves, 30 de julio de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Estamos nosotros en esa red en el grupo de los indiferentes o de los que no quieren saber nada? ¿O, por el contrario, nos asemejamos al padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo?

Señor, dame una fe como la de aquellas hermanas, Marta y María, de la casa de Betania donde te encontrabas a gusto. También yo quiero acogerte y que conmigo te encuentres a gusto.

¿Somos conscientes de nuestro destino, o vivimos dejándonos llevar por el viento de este mundo, como veletas que giran al compás de lo que otros deciden?

miércoles, 29 de julio de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Es también esa nuestra esperanza? ¿Sabemos descubrir, detrás de las piedras que la vida pone en nuestro camino, que nuestra esperanza descansa en el Señor?

Señor, aunque crea que sí, sé que no sé lo que me conviene. Tú ves más allá de lo que yo creo saber que me conviene. En Ti pongo mi vida y todas mis esperanzas.

Como Marta, ¿somos capaces de mantener la confianza en Jesús incluso en medio del dolor? ¿Creemos que Él sigue siendo hoy la resurrección y la vida?