Así como san José fue,
junto a María, el primer referente para que Jesús descubriera su relación con
Dios Padre, también para nosotros ilumina el camino del hombre justo y del
padre responsable.
Cada día experimento
cosas nuevas, pero no consigo ser feliz. Todo, con la misma ilusión que
empieza, termina y se desvanece. Señor, nos has creado para ser felices.
Ilumina nuestro camino para, de tu mano, encontrarla.
San José nos enseña una
fe que supera las dudas y los riesgos que la vida pone en nuestro camino. Su
confianza en Dios revela la grandeza de su ejemplo y la profundidad de su
enseñanza.