¿Estoy en
actitud de guardar la Palabra de Dios? ¿Permanezco abierto a la acción del
Espíritu Santo?
Haz, Señor, que
mi vida sea transparente y que transmita amor y misericordia para que todos los
que se acerquen a mí gocen de tu presencia.
Los interrogantes que habitan en nuestro interior encuentran respuesta en la presencia del Paráclito, que nos acompaña desde nuestro bautismo y nos guía en el camino.