A pesar de tus
parálisis, tu vida sigue su camino, porque lo que se mueve es lo que vive en tu
corazón. Y tu corazón, por la Gracia de Dios, es el que camina en tu vida.
Señor, en los momentos
que se presentan mis debilidades, fortaléceme y dame la paz y sabiduría para no
desfallecer, sino para, fortalecido en Ti, seguir tus pasos.
Tu libertad no está fuera de ti, sino dentro de ti. Nadie te la podrá quitar si la sostienes en el Amor y la Misericordia de Dios. Podrán paralizar tu camino, pero nunca inmovilizar tu interior.