Hoy, en tiempos de desconfianza y
donde la palabra parece haber perdido valor, Jesús, el Señor, se nos presenta
como la Verdad que nos une y restaura una relación auténtica entre nosotros.
Orar es estar
en relación con Dios en cada instante de tu vida. De modo que, en cada acto de
tu vivir diario, esté presente la buena intención de actuar según su Voluntad.
Solo una Verdad es la que nos
ilumina el camino y nos libera. No se encuentra en el mundo, ya que no
pertenece al mismo, y debemos permanecer en ella unidos al Padre que nos
resguarda.