domingo, 31 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

En lo más profundo del corazón humano reina el deseo del bien. Y, a pesar de estar herido por el pecado, vive en la esperanza de encontrar el amor, la justicia y la paz.

Señor, sabes que estás invitado a subirte a mi humilde barca. Mi vida es tuya y, aunque me la has regalado sin pedirme nada a cambio, yo quiero ponerla en tus manos. Contigo navego seguro.

Desde ese deseo profundo de amor, descubrimos que Dios nos ama y que por amor entregó su Vida por nosotros. Pidámosle que también nosotros aprendamos a amarnos como Él nos ama.

sábado, 30 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿En qué actitud nos encontramos nosotros? ¿Somos de los que están dispuestos a dar testimonio de nuestra fe aceptando sus consecuencias? ¿O de los que esconden la mano?

Dame, Señor, la capacidad y paciencia para ser fiel en las cosas pequeñas de cada día (Mt 25,23) y servir con humildad y misericordia.

¿Vivimos disponibles para entregarnos y soportar los problemas que nuestra vida nos presenta como compromiso de nuestra fe, sin miedo a las dificultades que ello pueda traernos?

viernes, 29 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Manipulamos nuestra relación con Dios? ¿Es hueca nuestra fe? ¿O ponemos nuestros talentos al servicio de quienes más lo necesitan?

Dame, Espíritu Santo, la Gracia de soportar con paciencia las dificultades que cada momento trae a mi vida. Que sepa mantener la paz para perdonar y comprender.

¿Confiamos de verdad en que el Señor  escucha nuestras súplicas y nos concede aquello que realmente necesitamos? ¿Somos capaces de perdonar a quienes nos han ofendido?

jueves, 28 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La vida es para darla, para romperla y compartirla y que alimente más vidas, para saciar los anhelos más verdaderos e íntimos, para los otros, para ser entregada.

Señor, sabes lo que realmente quiero y busco en mi vida, pero también sabes lo débil que soy para vivirlo como a Ti te gusta. Dame la paz, fortaleza y sabiduría para poder vivir en tu Voluntad.

Pero no podemos caminar solos, sino injertados en el Espíritu Santo, que nos fortalece, nos asiste y nos guía en medio de un mundo donde nuestras propias debilidades y tantas amenazas nos acechan.

miércoles, 27 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

 Por naturaleza, nuestras ambiciones buscan colmar nuestros deseos en este mundo, y a conseguirlo nos entregamos. Sin embargo, pronto descubrimos que no logran llenarnos plenamente.

Sé, Señor, que estás ahí en mi presencia aunque no te pueda ver ni percibir. Sé que caminas conmigo aunque no sienta tus pasos. Y sé que me buscas, me quieres y me ofreces tu Amor Misericordioso, y eso, Señor, me basta.

Nos cuesta descubrir que nuestra meta no está en este mundo, sino en aprender, a través de él, a amar sirviendo a los demás, especialmente a los más débiles y pobres.

martes, 26 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Seguir a Jesús no nos ahorra conflictos, dolores de cabeza, preocupaciones ni las situaciones difíciles, pero siempre estará a nuestro lado para darnos vida eterna en plenitud.

Señor, dame la fortaleza que necesito para enfrentarme a mis problemas y resolverlos o aceptarlos según tu Voluntad, sabiendo que contigo a mi lado me basta, y, por tu Misericordia infinita, me perdonas.

Nos resistimos a darnos gratuitamente y buscamos seguridades. Es la lucha que se nos presenta a lo largo de todo nuestro camino. Sin embargo, la propuesta de Jesús nos invita a dejarlo todo.

lunes, 25 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nuestras madres encarnan esos momentos en los que se transparentan gestos de amor y esperanza en medio del dolor. La familia es escuela de amor.

Hay momentos de alegría, pero en otros nos derrumbamos y somos incapaces de levantarnos. Tanto unos como otros son por obra y gracia de tu presencia, Espíritu Santo. Guía nuestro camino y sostennos firmes en el seguimiento al Señor.

Las madres, con sus enseñanzas sobre la oración y la vida, con su intuición y su capacidad de celebrar y acoger, son sinónimo de hogar, amor y sacrificio… Nos hacen sentir hijos y hermanos.