jueves, 24 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Herodes solo quería conocer a Jesús por curiosidad, quería espectáculo y circo, incluso quería presenciar algún milagro. ¿Cuál es nuestra actitud?

Señor, yo también me siento enviado desde el momento de mi bautismo. Haz, Dios mío, que me vida sea testimonio de tu Palabra.

Quizás es un buen momento para preguntarte si deseas ver a Jesús, si realmente deseas tener un encuentro sincero con Cristo, aun sabiendo que este encuentro puede poner tu vida patas arriba y darte una vida nueva y un corazón nuevo.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Jesús nos pide que respetemos los tiempos de cada persona. No se trata de imponer, sino de proponer desde el ejemplo y el testimonio. La Buena Noticia se anuncia también con nuestra manera de vivir.

Señor, necesito que me espabiles, que avives mi espíritu y me des el aliento que necesito para servir y servirte. Amén.

¿Nos sentimos convocados y enviados a ponernos en marcha sin miedo a nuestras debilidades, libres para estar, escuchar, abrazar, curar y comunicar con nuestra vida la alegría del Evangelio?

martes, 22 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿De qué manera mi fe se traduce en acciones concretas de defensa de los derechos de las personas más vulnerables? 

¿Escucho el dolor de quienes encuentran dificultades para acceder a una vivienda, a una prestación, a un permiso de residencia, al trabajo o, sencillamente, a una vida digna?

Señor, te pido que mis oraciones y mi piedad no se queden en simples normas litúrgicas, sino que lleguen a plasmarse en mi vida con actos misericordiosos. Amén.

¿Qué puedo hacer, desde mi responsabilidad personal o profesional, para que la justicia no sea solo una aspiración, sino una realidad para quienes tienen más dificultades para hacer valer sus derechos?

lunes, 21 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Al recordar este Evangelio, ¿dónde me coloco yo?

¿Soy de los que desprecian a los demás porque se sienten mejores que ellos, o me reconozco necesitado del perdón y de la acogida de Dios?

Señor, sé que me llamas y que me invitas a tu viña a pesar de mi pereza, mis pocas ganas de comprometerme y de trabajar. Pero yo quiero estar contigo y en tus manos me pongo.

Miro a los demás por encima del hombro porque no comparten mi fe, o doy gracias a Dios por el don de la fe que gratuitamente me ha concedido?

¿Soy capaz de mirar al otro con la misma misericordia con la que Dios me mira a mí?

domingo, 20 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Cómo lo vemos nosotros? ¿Nos parece injusto? ¿Nos suscita envidia que Dios sea bueno?

Señor, yo, aunque sé mis limitaciones, quiero dar frutos según tu Palabra y no mis apetencias. Toma mi corazón y haz con él tu Voluntad. Amén.

Tal vez ahí está precisamente la dificultad del Evangelio: aceptar que Dios no ama según nuestros méritos, ni reparte su misericordia según nuestros cálculos.

sábado, 19 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Cómo acogemos la Palabra? ¿Qué clase de tierra somos? ¿Cómo la tratamos, cómo la cuidamos, cómo dejamos que arraigue y dé fruto en nosotros?   

Espíritu Santo, dirige mi vida. Líbrala de los malos pensamientos y de las tentaciones de este mundo. Haz que mi corazón esté abierto a tu acción y dame la sabiduría de poner mi vida en tus manos. Amén.

Que mi vida, Señor, proclame con fidelidad tu Palabra, y que todos los cristianos, desde nuestra pertenencia a la Iglesia, tengamos un corazón abierto a la Palabra de vida y salvación. Amén.

viernes, 18 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Estoy yo en esa actitud de acompañar, de servicio y de amor? ¿O más bien me sitúo distante y receloso?

Señor, Tú sabes lo que hay en mi corazón y que mi mayor deseo, aunque mi naturaleza se resista, es amarte y hacer tu Voluntad. Haz, Dios mío, que sea así.

En un mundo donde todo se mide por retribución y nada se da gratuitamente. ¿Es mi actitud de servicio y amor gratuito?