Cuando vivimos en el amor de Dios,
Cristo actúa a través de nosotros y transforma lo pequeño y sencillo en una
fuerza capaz de fermentar toda la masa del mundo y de la historia.
Señor, hoy queremos pedirte por
todos aquellos que sufren los incendios forestales y han perdido todo. Muchos,
incluso la vida. Dales consuelo y esperanza, y muévenos a corresponder
solidariamente con generosidad y amor.
Cuando vemos que la sociedad vive cada vez más
descristianizada, nos lamentamos y vemos lo poco que podemos hacer. Ese
sentimiento de impotencia es natural. Sin embargo, los mecanismos del
Reino de los Cielos funcionan de manera diferente.
¿Por qué? Porque el verdadero protagonista del Reino es Dios. Y Él, que es todopoderoso, puede hacer crecer lo que a nuestros ojos parece insignificante y transformar incluso aquello que creemos imposible.