La fe no
consiste en cumplir unas normas o leyes, sino en hacerlas vida en nuestro vivir
de cada día. Y hacerlo con amor y misericordia.
Madre del
Pilar, sostén mi fe en los momentos que mi debilidad se manifiesta por las
seducciones del mundo y en mis debilidades y dudas. Que encuentre siempre la
Roca a la que agarrarme. Amén.
Conviene no solo limpiarnos externamente, sino interiormente. Y eso nos exige una actitud reflexiva de examinar nuestras prioridades y la medida de nuestro amor y misericordia.






