A lo largo de nuestra
vida y en los momentos cruciales, nos preguntamos: ¿Quiénes somos? ¿Qué
buscamos? ¿A dónde vamos? Dar respuestas a esos interrogantes es la clave.
Señor, dame la sabiduría
de aprender de Ti y vivir como Tú has vivido en tu paso por este mundo. Enséñame, Señor, a
fijarme en tu manera de hacer las cosas y a vivirlas como Tú.
Y lo verdaderamente importante será dónde ponemos nuestra esperanza. Porque, en este mundo, nada termina de colmar esa esperanza. Solo quien ha venido de lo alto puede ofrecernos eso que buscamos.