La fe es fiarte, confiar
en la Palabra que Jesús te dice. Lo mismo que has hecho con tus padres. Ese es
el paso que tienes que dar; luego, por su Gracia, la fe irá germinando en tu
corazón.
Cada día cometo muchos
errores y torpezas. Espíritu Santo, educa mis ojos para mirar con bondad; educa
mis oídos, para que escuchen con amor y misericordia, y mi lengua para que dé
el consejo conveniente.