Creemos que ya sabemos,
incluso antes de escuchar la palabra, lo que nos van a decir y lo que van a
hacer. Así eliminamos toda posibilidad de encuentro verdadero.
En muchas ocasiones andamos desanimados y con nuestros corazones mirando
a otros lugares y objetivos. Nos sentimos perdidos y nuestras vidas se vacían.
Sácanos, Dios nuestro, de este sinsentido y orienta nuestras vidas hacia Ti, nuestro
verdadero Camino, Verdad y Vida.
Nos cerramos a la
sorpresa, al diálogo, al descubrimiento del otro, de los otros, y también de
Jesús. Y entonces Él, ante nuestra cerrazón, no puede sino suspirar y pasar a
la otra orilla… porque se lo ponemos realmente difícil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.