domingo, 8 de marzo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Cuando el Espíritu establece su morada en el hombre, este no puede dejar de orar, porque el Espíritu no deja de orar en él: duerma o vele.

Padre, siempre he querido llamarte Padre. Porque un padre siempre perdona y está al lado de su hijo. Por eso, Padre mío, en tus manos pongo mi vida y a Ti me confío. Tu Amor y Misericordia son infinitos.

La oración no cesa en él; como o beba, descanse o trabaje, el perfume de la oración exhala espontáneamente de su corazón. (Isaac de Nínive).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.