Nuestra soberbia se
manifiesta cuando pensamos que, por nuestros méritos, merecemos el perdón y la
gloria, e incluso la libertad de elegir solo aquello que coincida con nuestros
intereses.
Señor, ese es mi
objetivo prioritario: “Hacer tu Voluntad". Y, para eso, me pongo en
tus manos porque solo Tú puedes perfeccionar mi vida y limpiarla de pecados.
Aparentamos ser humildes, pero escondidos en la ira que se rebela en cuanto lo que oímos no coincide con lo que queremos. Aceptamos al profeta solo cuando lo que dice coincide con lo que nosotros pensamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.