¿Nos
hemos parado a pensar qué hacemos con nuestra vida? ¿Vivimos con la
actitud de donarla para el bien de los demás?
Ven Espíritu Santo, entra en mi vida y
tómala para que, abierto a tu acción, camine en tu Voluntad.
¿Somos capaces de acoger los momentos más trágicos de la vida y descubrir que, incluso en ellos, puede abrirse paso la esperanza de la Buena Noticia y darle sentido a la vida?