jueves, 1 de octubre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Somos conscientes de que, desde nuestro bautismo, también nosotros hemos sido enviados a proclamar la Buena Noticia con nuestra palabra y con nuestra vida?

Eso quiero y pretendo, Señor, seguirte aunque sé que no doy la talla ni lo merezco. Pero me agarro a tu infinita Misericordia, Señor, y te pido fuerzas para no desfallecer.

¿Descubrimos que Dios está presente en nuestro día a día, que nos acompaña y que sale a nuestro encuentro incluso allí donde no somos acogidos? ¿Estamos dispuestos a ser portadores de su paz?