Jesús nos dice: « ¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo
compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en
su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas». Ese crecimiento lleva su tiempo y descubre nuestra actitud y
fe, porque la fe se demuestra caminando.
La consigna está en no
desfallecer ni desanimarse. El camino puede hacerse largo y fatigado, pero
nuestra esperanza está puesta en el Señor. El nos ha prometido venir y lo
cumplirá, porque el Señor siempre cumple su Palabra. La prueba, la Resurrección
de su Hijo, el Señor, entregado a una muerte de Cruz para nuestra salvación.