lunes, 15 de febrero de 2021

 

Es comprensible que después de haber hecho tantas cosas buenas delante de sus propios ojos: curaciones a leprosos, ciegos, paralíticos,.. Y de que su Palabra fuese reconocida como una Palabra con autoridad desprendiendo admiración, todavía le reclaman un signo.

Indudablemente, la paciencia de Jesús está a prueba de bomba para soportar tanta necedad y desconfianza. No están atentos a toda su obra, tanto de Palabra como de obras en bien de todos. Y, claro, suspira profundamente como no entendiendo que sean tan desconfiados.

Pero, eso que lo vemos tan lejano, nos puede estar sucediendo hoy también a nosotros. ¿No habrá dado también Jesús un profundo suspiro a ver nuestra tozudez, endurecimiento de corazón y desconfianza? Reflexiónemos serenamente y veamos nuestra actitu ante la Palabra del Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.