jueves, 31 de diciembre de 2015



No hay mayor error que creerte juez de tus mismos actos. Eso es lo que ocurre cuando rehúsas creer en Dios y seguir tus propios juicios y criterios. Porque tus juicios siempre estarán inclinados a tus intereses y apetencias. Serán esclavos de tus egoísmos.
                                
Será difícil tener un juicio justo contra ti mismo. Siempre pensarás más en ti que en los otros. Y nunca creerás en alguien que te vaya a exigir o a descubrir tus errores y egoísmos. Verdaderamente eso molesta, y es mejor borrarlo de tu vida.

Y eso sucede con todos aquellos que fabricamos el dios que nos gusta, y rechazamos el Dios que nos presenta Jesús. Dios es Uno, el que Es. Y Jesús su Hijo nos lo ha revelado claramente. Es un Dios Amor y Misericordioso, pero un Dios que señala el Camino, la Verdad y la Vida para llegar a Él. No es el que tú te fabricas y deseas.

FELIZ AÑO 2016


miércoles, 30 de diciembre de 2015



Asombra de manera extraordinaria todo aquello que se dijo de Jesús. Y asombra porque antes, en el tiempo, se había profetizado, y ahora se cumple en su Persona. Y se cumple con hechos y obras. No sólo con palabras.

Son innumerables los casos que se suceden unos detrás de otros. El profeta Isaías, Zacarías, Simeón, Ana la profetiza…etc., por citar a algunos. La vida de Jesús está misionada, porque Él ha sido enviado por el Padre para cumplir una Misión: Entregar su vida para la salvación de todos los hombres.

Y, de esa forma, su Vida está escrita, y en ella descubrimos la Palabra de Dios. Jesús es la Palabra de Dios que nos enseña el Rostro de la Misericordia del Padre. Su Palabra es Vida Eterna, y quien la escucha y la pone en práctica vivirá eternamente.

martes, 29 de diciembre de 2015




No podemos curarnos. Estamos tocados por la imperfección, y nuestra naturaleza, esclava de nuestras apetencias y egoísmos, se debate en la lucha diaria. Somos esclavos, y quien piense que es libre estará en un error.

Tenemos sobre nosotros el peso enorme de nuestra sociedad de consumo, que  nos dicta un modo de vida: hay que permanecer joven, hay que ser guapo, hay que ser delgado y rico. Y enfocamos nuestra vida hacia esa meta. Realmente, ¿somos libres?

Y eso no vale para nada. Lo experimentamos cuando la vida nos para, y nos ocurre algo que nos descubre nuestra debilidad e impotencia. Entonces nos damos cuenta que lo que tenemos no vale para nada. Al final lo que importa es la vida, la Verdadera Vida.

lunes, 28 de diciembre de 2015



Lejos de calmarnos, cuando nos sentimos defraudados, nos enfurecemos y nuestra agresividad irrumpe sobre otros que no deben culpa. Posiblemente nos arrepentimos luego, pero el daño ya está hecho. Conviene reflexionar y dominar nuestro ímpetu.

Sucede que cuando estamos dispuestos a conseguir nuestro propósito, perdemos el control y hacemos disparates que hieren y hacen mal a otros. No podemos perder el sentido de lo justo y verdadero, porque, tarde o temprano, nos sentiremos mal.

La historia nos retrata y habla mal de aquellos que se han tomado la justicia por su mano, denunciándoles y poniéndolos en su sitio. Es el caso del rey Herodes, sobre el que recae la muerte  de aquellos niños asesinados por su locura ambiciosa.

domingo, 27 de diciembre de 2015




La familia es la cuna donde el hombre se descubre como persona, y donde aprende a recibir, pero también a corresponder a ese amor recibido. La familia es el espacio donde el hombre empieza a distinguir el bien del mal, y la justicia de la injusticia.

Pero, también la familia necesita protección y cuidados. La fidelidad de los cónyuges es imprescindible para que la unidad familiar se mantenga firme y pueda soportar y superar las adversidades que la vida les presenta.

Y también, el respeto y la obediencia del uno con el otro, y, muy importante, de los hijos hacia sus padres y abuelos. La familia es la célula de la sociedad y de donde nacen los pueblos. Proteger y cuidar la familia es responsabilidad de todos.

sábado, 26 de diciembre de 2015




Amar es la solución a todos los problemas, pero el amor no es cosa de uno, sino de todos. Por eso dice el Señor: Ámense los unos a los otros. Y ello supone un mutuo esfuerzo entre todos. Porque el amor, si viene de un lado sólo no da el fruto de la paz. Necesita la dos corriente, para que se establezca la justicia y la igualdad.

Y ese es el mensaje que trae la Navidad, “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Y son hombre de buena voluntad aquellos que se revisten de amor. Del verdadero amor que nace en el pesebre de Belén.

Por tanto, cada vez que se enciende en tu corazón una luz de Navidad, estás celebrando la verdadera Navidad en tu vida. Porque Navidad es dejar el espacio de tu corazón para que nazca el Niño Dios.

viernes, 25 de diciembre de 2015




Dios no está lejos, porque ha tomado nuestra misma naturaleza, menos en el pecado, y vive entre nosotros. Lo hizo presente, en cuerpo y espíritu, en su momento histórico, pero continúa ahora en Espíritu entre nosotros.

Nos acompaña y se hace alimento espiritual para fortalecernos y darnos Vida, Vida abundante que será gozosa y eterna en plenitud. Es verdad que todo esto nos sobre pasa, y no lo podremos entender, sino experimentar y a quien Él quiera revelárselo.

Pero, también hay muchas cosas que no entendemos, y, sin embargo, sabemos que existen y están ahí. Nunca sabremos si una persona nos quiere de verdad. Nada nos lo puede demostrar. Pero sí sus hechos y gestos y obras. Igual nos puede ocurrir con nuestro Padre Dios.


Desmarcarte y ausentarte para vivirla según tu crees, no parece la respuesta adecuada. Vivirla al ritmo que ellos marcan tampoco responde a lo que piensas. ¿Qué hacer entonces? Y en esa tribulación he decidido, año tras año, estar y vivirla tratando de dar el testimonio que mejor puedo.

El servicio puede convertirse en la mejor oración. Un servicio de estar disponible y aceptar estar entre ellos como uno más. Siempre se arrancan con unos villancicos, y aprovechas para regalar alguna postal que recuerda que la Navidad es el tiempo en que nace Jesús, y lo hace porque te ama.

Supongo que el resto lo hará el Espíritu Santo, y si no se logra nada es porque Él respeta la decisión y libertad de todos. No podemos sino sugerir y no imponer. Ahora toca esperar. Después de todo, con la reflexión descubres que el tiempo nunca se pierde, y siempre se siembra, hasta cuando te parece que nada puedes hacer.

miércoles, 23 de diciembre de 2015



En nuestras vidas, también todos tenemos algo que hacer. Posiblemente nos ocurra que no escuchamos al Espíritu Santo, y hasta nos parezca infantil y perder el tiempo hacerlo. Dirigimos nuestra propia vida según nuestros intereses y apetencias.

También descubrimos que, al final, la vida que hemos elegido seguir queda  vacía y sin contenido ni sentido. Sin una esperanza eterna que todos sentimos y experimentamos en nuestros corazones, la vida se va apagando rutinariamente y sin sentido.


Pero, quizás sea tarde para muchos, y no tenga la fuerza de levantarse y humillarse, para elevar su espíritu y abrir sus corazones a la esperanza y eternidad. No olvidemos nunca que nuestro Padre Dios es Infinitamente Misericordioso, y ha venido precisamente a perdonarnos.

martes, 22 de diciembre de 2015



María nos sirve de ejemplo, pues ella vio truncado todos sus proyectos por el Proyecto de Dios. No le salieron las cosas como ella pensaba, pero lo verdaderamente importante es que salieron como Dios quería.

Lo que importa en mi vida es, no mi voluntad, sino la Voluntad de Dios. Eso es lo mejor y lo que me va a dar la felicidad y eternidad plena que busco. Pero, por mi humanidad pecadora, rechazo la Voluntad de Dios e impongo la mía. Mi pobreza y mis pecados necesitan la Gracia y la Luz del Espíritu Santo.

Por eso, la esperanza de sabernos amados y queridos por Dios no serena y nos da paz. Y su Misericordia nos perdona nuestras miserias y limitaciones. Por eso, llenos de alegría cantamos su venida y nacimiento en Belén, y regocijados le damos gracias por su Amor.

lunes, 21 de diciembre de 2015



Experimentas en tu vida que más de una vez te has abandonado en la confianza de otro. Te has puesto en manos del médico, del taxista, del piloto, de tu esposa o marido, de tu amigo…etc. Necesitas fiarte.

Y si, reflexionando, te puedes fiar de los hombres, ¿cómo no te vas a fiar más de Dios? Porque Dios es bueno, es perfecto, inmutable, poderoso, justo, caritativo y misericordioso. Jesús, su Hijo, así nos lo ha presentado y enseñado. Y lo hace sin condiciones y a pesar de que tú no respondas como Él quisiera.

Dios nos ha dada prueba de su Amor entregando a su Hijo para, con su Muerte y Resurrección, pagar el rescate por nosotros. Y así ganarnos para la Vida Eterna. No se puede, ni pedir ni exigir más. Sólo confiar y abandonarnos en la garantía de su Palabra.

domingo, 20 de diciembre de 2015



A veces ocurre que con mucho saber se complica más la fe. Porque fe es creer en lo que ni se ve, ni tampoco se entiende. Con esto no estoy diciendo que no conviene saber, sino trata de decir que, no por saber mucho, la fe es mayor.

La fe es un don de Dios. Y la existencia de Dios se puede razonar. Y hay muchas razones para creer en ella, pero siempre nos será necesaria la fe. María creyó sin saber cómo podía ser su concepción sin conocer varón.

Y tú y yo debemos hacer lo mismo. Creer sin condiciones y pedirla esperando que el Señor nos ilumine y nos lo vaya aclarando. Porque nuestra mente es tan pequeña que nunca llegará a entender la grandeza de Dios.

sábado, 19 de diciembre de 2015



María experimentó ese gozo a darse y entregarse voluntariamente al proyecto que Dios le ofreció. Dejó sus propios proyectos, para entregarse plenamente a la Voluntad de Dios. No hay mayor alegría que la de sentirte entregada por amor.

Y es ese amor quien te impulsa a moverte y a darte. Así, María acude a asistir a su prima Isabel llena de humildad y de paz. Se sabe elegida por Dios, y cree plenamente en su Palabra.

Isabel, su prima, le descubre ese misterio que lleva en el vientre al, inspirada por el Espíritu Santo, anunciarle como la Madre de Dios. Y Juan, en el seno de su madre Isabel, empieza ya su misión de anunciar la llegada del Hijo de Dios.

viernes, 18 de diciembre de 2015




Si nuestros proyectos, muchos no se cumplen, significará mucho renunciar a alguno que experimentamos que podemos cumplir. María, avanzado ya su compromiso matrimonial, se vió envuelta en un nuevo proyecto que venía de Dios. Así se lo anunció el Ángel Gabriel.

Asombrada y perpleja, María se sorprendió que ocurriera eso sin conocer varón, pero inmediatamente aceptó la Voluntad del Padre disponiéndose y entregándose en cuerpo y alma. Nos parece lógico y que no fue difícil, pero, quizás a nosotros experimentamos también la llamada de Dios y, posiblemente, no la escuchamos ni ponemos atención.

Renunciar a mi proyecto y aceptar lo que Dios quiere de mí es misión imposible si no estamos abiertos a la Gracia de Dios. Dios nos llama y cuenta con nuestra disponibilidad y entrega. Es lo único que necesita. Lo demás corre por su cuenta.

jueves, 17 de diciembre de 2015



Nuestros actos se sienten sometidos al poder de las apariencias personales. Según quien sea, mi manera de actuar varía o cambia. Una forma hipócrita de comportarnos y que disimulamos muy bien.

Tratar a todos igual, no por lo que representen ni aparenten, sino por lo que verdaderamente son, hijos de Dios, será uno de los retos más grandes que los creyentes en Jesús tenemos. Y me temo que solos no podemos lograrlo.

Necesitamos la Gracia del Espíritu Santo para lograrlo, porque nuestra humanidad, débil y pecador, nos traiciona y nos supera. Ahora, con la asistencia y la Gracia del Espíritu, podemos cambiar nuestro parecer y nuestra actitud.

miércoles, 16 de diciembre de 2015





Juan Bautista, que espera al salvador, quiere cerciorarse, y envía a dos de sus discípulos a preguntarle a Jesús si es Él quien tiene que venir. ¿Tenemos nosotros también esa inquietud de buscar a Jesús?

La respuesta es clara y convincente: «Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!».
                                    

También nosotros experimentamos que la única salvación de este mundo está en el Señor Jesús, porque Él nos transmite la Verdad y da testimonio con su Vida, no sólo cuando vino a este mundo, sino en cada instante de nuestra vida. Vive entre nosotros y es el Camino, la Verdad y la Vida.

martes, 15 de diciembre de 2015

TU VOTO PUEDE SALVAR MUCHAS VIDAS CONDENADAS A MORIR EN EL VIENTRE DE SUS MADRES




De muchas cosas de las que están mal, tú, y también yo somos culpables. Son esos pecados de omisión que nunca encontramos en nuestro corazón, precisamente porque los escondemos. Porque no hacemos lo que debemos hacer, y miramos para otro lado, en lugar de mirar al Señor y pedirle fuerza, sabiduría y valor.

Ahora, en España, hay elecciones. Y tenemos la oportunidad de defender la vida, porque hay un partido, VOX, que la defiende. Y también muchas cosas más que coinciden con la doctrina social de la Iglesia. No hay excusa para darle nuestro apoyo.

Y si no lo haces, posiblemente estarás añadiendo tu complicidad a la de aquellos a los que les das tu voto y no defienden la vida, ni otros valores. Te sumarás a su elección como partido, y quedarás señalado como que has participado en el asesinato del aborto. Estamos a tiempo de levantar nuestra voz con VOX y gritar por la defensa de la vida. 

lunes, 14 de diciembre de 2015



Si se nos hace difícil reconocer la autoridad de un hombre, cuanto más nos costará reconocer la autoridad de Dios, dueño y Señor de todo lo creado. Porque a Dios no lo vemos, y a su Hijo, Jesús no lo reconocemos como el Mesías enviado.

Porque Dios nos compromete, nos exige transformar nuestro corazón, y nos pide renunciar a nuestros egoísmos. Obviamente, nos interesa no reconocerle porque nos complica la vida. Así, quitando del medio a su Hijo, Dios nos queda lejos.

Sin embargo, experimentamos que lejos de Dios la vida pierde todo su sentido y, más aun, toda esperanza. Necesitamos la presencia del Hijo, porque sólo en el Hijo Jesús, el Mesías, tendremos la oportunidad de merecer la salvación., pues Él ha dado su Vida para salvarnos.

domingo, 13 de diciembre de 2015



Cumplir no es algo muy difícil. Sí, exige una disciplina, pero, habituado y disciplinado, se hace con cierta facilidad y rutina. Te exime de decidir y tomar tus propias decisiones.

Es ahí donde está el peligro. Quien decide puede equivocarse, y toda la responsabilidad cae sobre él. Además, decidir, exige formación, preparación y riesgos. Y eso se hace difícil y duro. Pero es el camino, porque, Dios, te ha creado libre para que tú puedas decidir seguirle o no.

Por eso, necesitamos la Luz y la acción del Espíritu Santo, porque, con, por y en Él todo saldrá bien. Es posible que nosotros no lo veamos o comprendamos enseguida. Incluso que pensemos que vamos equivocado, pero al final todo terminará siempre bien. Porque el Señor tiene Autoridad y su Palabra es Palabra de Vida Eterna.

sábado, 12 de diciembre de 2015




Esperábamos un Mesías fuerte, poderoso, destacado y demoledor. Esperábamos un Mesías libertador y que nos guiara hacia la libertad. Pero lo que encontramos fue el anuncio del un Mesías pobre, sencillo y que proclama el amor.

El pueblo no estaba preparado para eso, y no supo encajar esa presentación del Mesías. Y hoy sigue ocurriendo lo mismo. Muchos no entienden que el amor se pueda extender a los enemigos. No cabe en nuestras cabezas. Y no se nos ocurre que Dios tiene poder para transformarnos y darnos la sabiduría y la fuerzas para cambiar´. ¿En qué Dios pensamos?

Sin embargo, Dios lo ha querido así, y nos envía a su Hijo, para que nos enseñe como Él nos ama, hasta el punto de entregarlo a una muerte de Cruz por nuestra salvación. Esa es la manera de amar de Dios, y la que también nosotros debemos vivir.

viernes, 11 de diciembre de 2015



El diálogo es la oportunidad de poder entendernos. Pero para ello, se hace necesario que estemos abierto a buscar la verdad, que está abierta y en los dos bandos. No soy yo el dueño y señor de la verdad, sino que contigo tengo que buscarla.

Se acaba el diálogo cuando te muestras  inflexible y sólo ves tu verdad, despreciando la del otro. En esos momentos te muestras suficiente y dueño de la verdad, que no está plenamente en ti.

Y eso ocurre entre los hombres. No nos entendemos porque no queremos entendernos. Unos porque se adueñan de la verdad; otros porque se vendan los ojos a su verdad, y otros muchos porque no les interesan admitirla, pues le exigiría cambiar.

jueves, 10 de diciembre de 2015



Todo es Gracia por la Misericordia de Dios. Somos salvados por su Misericordia. Somos limpios por su Misericordia. Somos fuertes y capaces de superar los obstáculos por su Misericordia. En Él y por Él somos salvados para la eternidad.

Y esa Misericordia, recibida gratuitamente, por la Gracia de Dios, nos exhorta a ser también nosotros misericordiosos incondicionalmente, como Jesús hace con cada uno de nosotros.

Y experimentamos impotencia ante las vicisitudes que nos presenta la vida. Sólo en Él seremos capaces, por su Gracia, acercarnos misericordiosamente a los demás. Y eso te queremos pedir en esta noche, Señor.

miércoles, 9 de diciembre de 2015



Los hijos necesitan de sus padres. Así ocurre en todos los seres vivientes. Necesitan cuidados y protección durante una parte de su vida, sin la cual no podrían subsistir.

Y todos buscamos esa familia donde encontrar espacios de cuidados y protección para el desarrollo de nuestras vidas. La familia es el lugar donde, no sólo podemos desarrollarnos, sino aprender a vivir en la verdad, la justicia, la paz y el amor.

Jesús nos invita hoy a buscarlo cuando estemos desesperados, cansados o sin horizontes de esperanza. Él vivió en una familia, y sabe de la ternura de un padre y madre. No obstante, fue enviado por su Padre para revelarnos su Amor y ofrecernos la salvación.

martes, 8 de diciembre de 2015




Y para caminar necesitamos estar motivado. Necesitamos un motor que nos impulse cada día y nos mueva a vivir en el gozo del alma, el perdón y el amor. Y esa motivación arranca de la Gracia de Dios.
                  
María tiene un proyecto. Proyecto que se ve alterado por la Palabra de Dios, y que queda relegado en segundo orden ante la prioridad de servir a la Voluntad de Dios.

Quizás a nosotros nos esté ocurriendo lo mismo. ¿Somos capaces de poner nuestros proyectos bajo la batuta del Espíritu Santo y cumplir su Voluntad?

lunes, 7 de diciembre de 2015




Jesús hizo una pregunta a aquellos dos ciegos que le buscaron y acercándoseles le pidieron que les diera la vista. ¿Creen que lo puedo hacer? Ellos respondieron que si, y Jesús les prometió que sucediera tal y como ellos habían deseado.

Ahora, la pregunta es: ¿Qué pedimos nosotros y qué respondemos a la pregunta que nos hace Jesús? ¿Es nuestra fe lo suficientemente firme, fuerte y segura de qué Jesús nos puede dar lo que le pedimos? Porque sabemos que Jesús nos espera, nos escucha y está dispuesto a darnos, si confiamos en Él, lo que le pidamos.

Será, como sucedió con aquellos dos ciegos, la medida de nuestra fe la que moverá la Gracia y la Misericordia de Dios para, no sólo curarnos, sino salvarnos eternamente.

domingo, 6 de diciembre de 2015




La vida es un camino de preparación, porque su inicio no tendrá fin. Este tiempo que vivimos en el mundo tiene su continuidad en el otro, el prometido por Jesús. Pero el ganárnoslo exige un esfuerzo y una preparación.

Adviento viene de la palabra latina adventus, y significa venida, llegada. Esperamos al Mesías y lo esperamos, no con los brazos cruzados, sino preparándonos para su venida. En ello nos ayuda, nos motiva y nos señala el camino el precursor Juan el Bautista.

Necesitamos allanar, rellenar, igualar nuestros corazones, y revestirlos de dulzura frente al odio; de bondad frente a la venganza y envidias, y de misericordia frente al orgullo y la soberbia. Y eso lo haremos en la medida que caminamos humildemente hacia el portal de Belén.

sábado, 5 de diciembre de 2015




El encuentro con Jesús renueva toda tu vida, y te llena de esperanza, porque en Él, y en la medida de tu fe, puedes conseguir todo lo que te propongas. Es verdad que, conocido Jesús, tu corazón sólo anhela amar y servir por amor.

Y en esa actitud buscas transmitirlo e imitarlo. Transmitirlo porque toda búsqueda de felicidad empieza y se eterniza en Él, y porque en, por y con Él todos nuestras esperanzas son colmadas.

Pero, como a los ciegos, todo dependerá de la medida de tu fe. Si tienes fe podrás mover montañas, nos ha dicho Jesús. Pidamos entonces esa fe que nos dé el poder de darlo a conocer.

viernes, 4 de diciembre de 2015



Los avances de la ciencia han permitido que, tanto los ciegos como los sordos, puedan incorporarse a la sociedad e integrarse en ella. Sin embargo, hay una vista que, siendo imprescindible para la salvación, no la puede mejorar la técnica.

Aquellos dos ciegos supieron descubrirla y, encontrando al Señor, pedírsela. Ver con los ojos de la fe no depende, ni de nosotros ni de la ciencia. La fe es un don de Dios que tendremos que buscar y pedírselo.

Lo verdaderamente importante es despertar a la Luz de la fe. Abrir los ojos del corazón para reconocer en Jesús a nuestro Señor y nuestro Salvador. Ven Señor Jesús y haz que nuestros ojos ven tu Luz.

jueves, 3 de diciembre de 2015



Uno de nuestros peores fracasos no son los propios fracasos y errores, sino la soberbia y orgullo de no rectificar a tiempo. Nos damos cuenta de que vamos equivocados, pero experimentamos la impotencia de ser capaces de rectificar.

Es la soberbia la que nos pierde y la que mata nuestra humildad. Sabemos que todo no nos puede salir bien, principalmente porque no lo sabemos todo, y algo haremos mal. Pero nos cuesta aceptar nuestros errores, y más rectificarlos.

Y si nos somos capaces de hacerlo, estaremos edificando sobre arenas movedizas, porque cuando lleguen los errores nos hundiremos con ellos. Sólo la humildad de reconocernos pecadores nos puede salvar. Porque Dios es Misericordioso y nos perdona, pero necesita tu corazón contrito.

miércoles, 2 de diciembre de 2015



Vivimos momentos difíciles. Difíciles, quizás, porque tenemos de todo. Vivimos un tiempo cómodo, donde nuestra máxima preocupación es como pasarlo mejor. La comunicación es fluida y técnicamente ha adelantado mucho.

Sin embargo, a pesar de estar comunicados, experimentamos soledad y falta de entendimiento. Quizás, por eso, experimentamos que muchos pueblos están desasistidos, excluidos y abandonados a su suerte. Y sufren carencias de todo tipo.

También, quizás la causa principal, sea la ausencia de Dios. La verdad está ausente y prima la que tú eliges y haces tuya. El relativismo se hace verdad en los intereses y egoísmos de cada uno. Por eso, muchos pueblos sufren la imposición de los que piensan según su verdad.


martes, 1 de diciembre de 2015



El amor no consiste en sentirte a gusto y placentero. Entre otras cosas, si fuera así, sería demasiado fácil vivirlo. De hecho, la gente busca eso y experimenta que no lo logra. Cuando uno ama en esa clave, no está amando, sino amándose.

Es decir, caemos en el error de confundir el amor con el egoísmo. Y muchos decimos muy seguros y satisfechos que el amor consiste en amar como te amas a ti mismo. Eso es caer en el narcisismo, porque cuando no te sientes bien inicia y provocas la ruptura.

El amor es compromiso. Un compromiso que se traduce en misericordia sin olvidar la justicia. Porque la justicia debe y tiene que cumplirse, pero eso es humano, y Dios no puede quedarse ahí, sino que llega a perdonarte. Pues entonces no sería Dios, ni tampoco nosotros podríamos salvarnos.

lunes, 30 de noviembre de 2015



En la vida hay momentos que no son gozosos. Sobre todo cuando experimentas que no has hecho lo que sientes que debías haber hecho. Y te apena ver la tristeza en los que sufren las consecuencias.

Y esa tristeza te angustia y te pone mal. Sólo te queda la esperanza de experimentar la Misericordia de Dios, que te ama y te anima a seguir en el camino en paz y con alegría y con la actitud de mejorar y hacer el bien.

Pronto descubres y experimentas que la vida sólo tiene verdadero sentido cuando es vivida desde la confianza y la esperanza en Xto. Jesús. Sin Él la alegría no es verdadera alegría, sino un efímero espejismo.

domingo, 29 de noviembre de 2015



Se hace necesario limpiar y vaciar tu corazón primero, para luego entregarlo completamente vació a la acción del Espíritu Santo. Así podrá Él disponer y prepararte para vivir según la Palabra de Dios.

Desde esa actitud, todo lo que te ayude a aislarte del mundo y abrirte a la acción del Espíritu será bueno y te servirá para fortalecerte y responder al amor de Dios. De lo contrario quedarás aprisionado por las cosas del mundo.

Por eso conviene frecuentar la Eucaristía, limpiar nuestro corazón contaminado con cierta frecuencia en el taller de la Penitencia, y realizar los ejercicios diarios de la oración, para mantener el contacto directo con nuestro Señor Jesús. De esa forma estaremos preparados y sostenidos para recibirle cuando decida regresar por segunda vez.

sábado, 28 de noviembre de 2015




Sabemos que el mundo es caduco. Eso quiere decir que tuvo un principio y que también tendrá un fin. Por lo tanto, atesorar tesoros de este mundo no interesa, porque también serán caducos.

Se impone compartirlos y ponerlos en función del bien de todos los hombres. Eso descubre que el amor es lo verdaderamente importante. Y, todavía más importante, permanecer fieles y firmes en la esperanza de que el Señor vendrá a poner todas las cosas en su lugar.

Es tiempo, por tanto, de alegría y esperanza para animarnos. Y, a pesar de los acontecimientos que la vida nos presenta, la Palabra de Dios nos conforta y nos llena de paz.




viernes, 27 de noviembre de 2015




Es verdad que conocemos que nuestro tiempo en este mundo es limitado, pero algo raro nos ocurre que no le damos la importancia que tiene. Al menos parece que no nos lo tomamos muy en serio que nuestra hora puede llegar en cualquier momento.

Y, en consecuencia, no nos preparamos. Al contrario, hacemos planes y proyectos que no sabemos si podremos realizar. Sin embargo, no nos preparamos por si llega el final de nuestros días. Sería muy importante reflexionar sobre esto.

Porque de nada nos sirve pasarlo medianamente bien, porque bien del todo sabemos que no, para luego perder, si no estamos preparados, toda la vida eterna en plenitud de gozo y felicidad.

jueves, 26 de noviembre de 2015



Es lógico que lo que está ocurriendo nos dirija a pensar que el mundo anda mal y, de seguir así, no haya remedio y se destruya. Pero es ilógico que el hombre no piense que tendrá que venir Alguien y poner las cosas en su sitio.

Claro está que ese Alguien será Dios. Porque está profetizado, y porque su Hijo, Jesús, que, hecho Hombre ha venido  a revelárnoslo, nos lo demuestra y testimonia con su Palabra y su Vida. Y porque, dentro de nosotros mismos, sentimos ese deseo al que Jesús nos llama.

La propuesta existe, pero muchos hombres la desoyen y, esclavizados por el demonio, están más pendientes por las cosas de este mundo que por su propia salvación. Es extraño, pero es la realidad. El diablo anda suelto y hace, si le dejamos, de la suyas.

miércoles, 25 de noviembre de 2015



El amor es un compromiso. Nada que se parezca a un sentimiento, emoción o afecto, aunque en su sustancia haya fragmentos de eso. Porque tú amor no puede estar dominado por un sentimiento o emoción. No seríamos libre, pues estaríamos sometido a las emociones o sentimientos.

Cuando realmente quieres, te comprometes. En el compromiso está la belleza y la seguridad del verdadero amor. Ese compromiso está por encima de cualquier sentimiento o emoción, y se funda en la verdad. No puede haber compromiso en la mentira, porque se contradice y se autodestruye.

Una mentira no sostiene un compromiso, porque queda roto por la misma mentira. Un amor no puede ser mentiroso, porque inmediatamente deja de ser amor. El amor siempre vive, porque el compromiso cuando vive en la verdad es eterno.

martes, 24 de noviembre de 2015




La vida nos recuerda que la juventud pasa. Pasa también la madurez y llega la vejez. Y con la vejez el final. Ese final lo queremos asegurar, y para ello guardamos y ahorramos ahora en los momentos que podemos.

Pero, también sabemos, que hay un final que ya no depende de nosotros, ni sabemos que podrá pasar. Tenemos incluso miedo y esperamos que Alguien nos salve. Los creyentes cristianos creemos en Jesús y esperamos, por su Misericordia y Amor que nos salvará.

Por eso, esperamos en paz que llegue el final. Sabemos que lo habrá, y nuestras esperanzas descansan en la Misericordia y el Amor de Dios. En Él nos apoyamos y ponemos toda nuestra fe.

lunes, 23 de noviembre de 2015




La vida es una lucha por alcanzar reconocimiento y alabanzas. Sin ella no te siente estimulado y pierdes la motivación del esfuerzo por esmerarte en hacerlo bien y ganar.

Sin embargo, Jesús lo cambia todo. Se fija en quien hace las cosas en oculto, sin buscar reconocimiento ni alabanzas. Y además, no mira la cuantía ni el valor de lo hecho o dado, sino la intención y la medida de lo compartido.

Porque no es lo mismo dar que compartir. Pues cuando se trata de dar, puedes dar de lo que tienes mucho y te sobra, mientras que si compartes, partes y repartes de lo que tienes.

domingo, 22 de noviembre de 2015




Hoy, Jesús, nos habla de un mundo diferente. Un mundo donde reina la justicia, la verdad y el amor. Nada que ver con este mundo, que le rechaza y vive en la mentira.

Todos queremos seguirle, pero muchos se vuelven atrás atraídos por este mundo hipócrita y mentiroso. Queremos ser felices, pero no queremos esperar ni sufrir, sino pasar por la puerta ancha que lo acepta todo y lo pone fácil.

No es que el sufrimiento sea deseado, sino que la verdad supone más esfuerzo y renuncias que la mentira. Ser verdadero y justo exige esfuerzo, renuncias y sacrificios. Lo observamos en aquellos que se esfuerzan en conseguir algo. ¿No vale la pena el esfuerzo de seguir a Jesús?

sábado, 21 de noviembre de 2015



Si eres libre descubre que buscas tu propio bien, porque cuando haces lo que te viene en ganas, no siempre buscas tu bien, y, en muchas ocasiones, te hieres tú mismo.

Y Jesús, Rey del Universo, nos propone la Verdad. Una Verdad que nos hace libre porque busca nuestra salvación. Y lo hace por el Amor. Jesús nos anuncia y revela el Amor del Padre, y nos propone un Reino de justicia, de amor y de paz.


Seguir a Jesús no significa perder tu libertad, porque eso no lo quiere Dios. Jesús nos propone la salvación aceptada libremente, porque sabe que es lo que tú buscas.<

viernes, 20 de noviembre de 2015



Una cosa es predicar y no demostrar nada, y otra es predicar con el ejemplo. Eso es lo que ha hecho Jesús, el Hijo de Dios, proclamar la Palabra de Dios y dar ejemplo con su Vida, hasta Morir y Resucitar.

Por eso, su Palabra suena fuerte y huele a verdad. Porque todo lo que dice se cumple. Curó a enfermos de lepra, dio la vista a ciegos, hizo andar a cojos, expulsó a demonios y resucitó a muertos. Y al final el Padre lo Resucito de una muerte de Cruz.

Hay razones, pruebas y testimonios de que lo que dice, lo hace. Y a nosotros nos ha prometido la Resurrección y la Vida Eterna. Desaprovecharla es el gran disparate de nuestra vida. Quizás debemos pensarlo serenamente y mejor.

jueves, 19 de noviembre de 2015



Si tú accedes a matar a inocentes en el vientre de sus madres, puedes preguntarte, ¿no soy yo también un terrorista? Y si tú te descubres que eso, en tu cultura y tu pueblo, lo ves como normal, ¿qué te diferencia de esos hombres y mujeres bombas?

Es posible que no comprendas cómo otros, los terroristas, ejecuten estos actos horribles. Te y nos parece incomprensible, ¿pero no lo estamos haciendo nosotros también en nuestros pueblos? ¿Puedes descubrir las diferencias?
                       
Y es que si no vives según la Verdad, sino según tu verdad, hay muchas cosas que entiendes mal. Y así suceden estas cosas horribles y trágicas. Nos matamos los unos a los otros de mucha formas. No sólo físicas, sino también espirituales.

miércoles, 18 de noviembre de 2015



Sientes algo de vergüenza cuando te han dado una responsabilidad y experimentas que no has estado a la altura de las expectativas. Te sientes frustrado y decepcionado.

Sin embargo, lo importante no es el fracaso o la derrota, sino el excluir todo esfuerzo y responsabilidad por miedo o por pereza. Es ahí donde reside la falta y el problema. Pues, todo nos viene de Dios, hasta el éxito de nuestros frutos.

Bien, es verdad, que Dios quiere nuestra colaboración, pues para eso nos ha dado la libertad, pero por mucho esfuerzo que pongamos, el éxito nos viene de Dios. Todo es por su Gracia, empezando por la vida.

martes, 17 de noviembre de 2015



Ocurre que ante las dificultades, muchos, solemos dar un paso atrás con la intención de abandonar. Sobre todo, cuando en materia de fe. Las dudas ante las dificultades se acrecientan y nos inducen a abandonar.

Hoy, el Evangelio, nos habla de alguien que no respondió así, sino que antes las dificultades propias de su anatomía humana, buscó la forma de superarlas. Zaqueo quería conocer a Jesús, y la multitud se lo impedía porque él era bajo.

Pero no se resignó, ni se quedó quieto. Buscó solución y subiéndose a una higuera encontró la manera de ver a Jesús cuando pasaba por allí. Y tuvo su premio. Jesús acudió a comer con él a su casa.

lunes, 16 de noviembre de 2015




En la vida necesitas caminar para salir al encuentro de aquel que te espera y quiere ofrecerte, por amor, la salvación. Si no respondes a su llamada, no conseguirás encontrarte con Él, y menos conseguir lo que quiere darte, la salvación eterna.

Necesitas, y necesitamos todos, ponerte en camino. Y eso significa abrir tu corazón y, en el Espíritu Santo, esforzarte por perdonar, no odiar, darte generosamente, abrirte al servicio a los demás y amar.

Pero, sobre todo, vivir encarnado en la Palabra de Dios e injertado en su Espíritu. Para eso necesitas escucharle, comer su Cuerpo, pedirle perdón y estar en relación con Él todos los días, es decir, orar.

domingo, 15 de noviembre de 2015




Nos interesa mucho saber los pronósticos del tiempo, porque, quizás preparamos un viaje, un trabajo, una excursión o cualquier otra cosa. Se hace muy necesario conocerlo.

Sin embargo, no ponemos mucha atención con nuestra hora final. Pues, si hay algo cierto y seguro es la hora de nuestra muerte. Verdad es que no podemos saber la hora, pero si la podemos presentir por nuestra edad, enfermedad o situación.
                     
Y no parece, siendo lo importante que es, que le que prestemos demasiada importancia. Sobre todo, porque es en ese momento donde decidimos nuestra plena felicidad. Creo que es motivo y problema para pensárselo mejor.

sábado, 14 de noviembre de 2015



Ocurre que le echamos a Dios la culpa de lo que nos sucede. ¿Y qué nos ocurre? ¿Acaso Dios nos ha dado la bondad, el sentido de justicia, la honradez, la verdad y el amor para usarlo mal? ¿Nos ha hecho Dios vengativos, soberbios y envidiosos? ¿Quiere Dios que nos odiemos?

¿No es todo lo contrario? ¿No se ha hecho Hombre, Dios, para igualado a nosotros, menos en el pecado, hablarnos y enseñarnos a amar? Luego, si hacemos lo que Dios nos enseña y quiere, todo iría, no sólo mejor, sino muy bien. Habría paz, justicia, perdón y amor. Eso es lo que Dios quiere instaurar, su Reino.

No habría hambre, injusticias, pobreza, mentiras, odios, venganzas, muertes, atentados, guerras. El mundo sería lo que Dios quiere, pero parece que el hombre no quiere hacerle caso a Dios. Y así nos va. No echemos, por tanto, la culpa a Dios.

viernes, 13 de noviembre de 2015




La vida es una caja de sorpresas. Y necesitas estar preparado que no te sorprenda. Escoger la mejor preparación es la mayor elección que puedes hacer. Y la más importante. De ella depende la vida.

Sin embargo, muchos se confunden con las cosas que les ofrece el mundo. Son hermosas y nos atrae. No obstante han sido creadas por el Autor de la vida, pero también por el vencedor de la muerte.

Y es ahí donde reside el verdadero e importante secreto: La verdadera elección. Elegir al que te ofrece la Vida venciendo la muerte. Esa es la mejor opción, la que te ofrece Jesús de Nazaret. Amar para vivir eternamente.