miércoles, 28 de junio de 2017


No sólo los animales en estado salvaje viven en peligro y amenazados de ser devorados. También, el llamado mundo civilizado se ha vuelto salvaje. Al ritmo de los adelantos técnicos y de la ciencia, hoy, el hombre está controlado por el hombre, y se devoran salvajemente.

El problema es que lo hacen llevados por sus propias pasiones y apetencias. Están sometidos al egoísmo, a la envidia, soberbia y a la ambición. Atraídos por el poder y la riqueza quieren dominar y están dispuestos a matar o esclavizar. Es el hombre el mayor devorador del planeta, e incluso amenaza a la vida del ecosistema.
                     
Ante estas circunstancias, cuidado con los hombres mal intencionado y llenos de poder, porque, vestidos de ovejas, son lobos dispuestos a devorar a sus semejantes. Las Palabras de Jesús se actualizan en nuestro mundo de hoy, y sólo una rápida mirada a nuestro derredor nos da la razón de lo que reflexionamos.

martes, 27 de junio de 2017

Cuando el hombre se propone amar y perdonar, el camino se le hace angosto. La puerta se estrecha y se pone muy difícil poder atravesarla. Cuesta sudor y sangre, y mucho esfuerzo y voluntad. Incluso, con todo eso se nos hace también imposible atravesarla.

Porque es algo superior a nosotros. Estamos heridos y tocados por el pecado. Nuestra naturaleza está herida y no puedo superar los vicios, apetencias y pasiones que le marca su naturaleza, pobre y limitada. Esclava del pecado necesita imperiosamente ayuda.

Pero, esa ayuda no está en el mundo, ni tampoco el mundo puede dársela. Está dentro de él, pero necesita salir fuera de sí mismo para poder encontrarla. Necesita camino y desierto para poder verse y discernir. Necesita la asistencia del Espíritu Santo para vencer el desierto y superar la entrada de la puerta estrecha. Sólo así podrá transformar su corazón.

lunes, 26 de junio de 2017

Somos muy propensos a la crítica y al juicio. Y medimos nuestros juicios según nuestras preferencias y simpatías. Y se esconde ahí nuestro pecado. Porque en la medida con la que emitas tus juicios serás tú también medido. Por lo tanto, procura ser prudente y cauto.

Pero, sobre todo, habla con verdad, justicia y misericordia. Porque, todos podemos caer en el error y el pecado, pero somos perdonados por la Misericordia de Dios. Y es esa Misericordia la que nos salva y la que, también, nos exige practicarla y vivirla con los demás.

Tengamos, pues, en cuenta que de la misma manera que juzgamos, también nosotros seremos juzgados. Así que si tratamos de juzgar en la verdad y justicia, y con misericordia, también nosotros seremos juzgados con justicia, verdad y misericordia. Y nuestro Padre nos perdonará.

domingo, 25 de junio de 2017


Tarde o temprano, sabemos por experiencia, que la verdad emergerá, y todo se sabrá. Será inútil esconder algo. Es posible que en este mundo algo quede oculto, pero todo saldrá a la luz en el otro. Por lo tanto, de nada sirve ocultar, bajo la mentira o el disimulo, la verdad de nuestra vida.

Porque, de nada nos vale, y porque todo se sabrá al final. Es aconsejable ir con la verdad por delante y, a pesar de nuestra culpa y debilidad, confesarla ahora que estamos a tiempo de lavarla y borrarla. Porque, el peligro se esconde en aquellos que, animándonos a vivir en la mentira, nos pierden para la vida eterna.

El miedo no está en que nos maten el cuerpo por defender y vivir en la verdad, sino que maten también nuestra alma y puedan arrastrarnos con el cuerpo a la perdición eterna. Ese es el verdadero peligro, que nos seduzcan para que vivamos en la mentira y perdamos nuestra alma.

sábado, 24 de junio de 2017

El acontecimiento de Isabel, la prima de María, fue un hecho prodigioso. Imaginar la cara de todos los que pudieron observarlo y vivirlo en su propia vida, tuvo que ser extraordinario. Y suponemos que aquellas personas quedarían tocadas por el Poder de Dios.

Nosotros no somos menos afortunados. Porque tenemos el testimonio de la Iglesia y la tradición de la Palabra que se nos revela en el Hijo, que vivió aquel acontecimiento ya dentro del seno de su Madre, y que su presencia llenó de alegría y sobresaltó a su primo Juan dentro del de la suya.

Y conocemos las Palabras de Jesús al exaltar a Juan como el hombre más grande nacido de mujer –Lc 7, 28-. Pero, quizás nuestra reflexión vaya por otro camino. ¿Es nuestra fe firme hasta el punto de confiar en el Señor y su Poder respecto a cambiar las leyes naturales u otra cosa? ¿Y eso nos anima a caminar confiados en su Palabra?

viernes, 23 de junio de 2017

Para un niño no hay nada más seguro que su padre y su madre. He visto a abuelos y familiares tratar de sustituir a los padres, por necesidades ajenas a sus voluntades, y verse en la imposibilidad de poder hacerlo. No dejan ni que los acerquen al colegio. Sólo con sus padres admiten jugar con otros, pero sin sus padres extrañan todo.

De la misma forma, nosotros, hijos de Dios, deberíamos estar muy relacionados íntimamente con nuestro Padre Dios. De tal forma, que si Él nos faltara experimentásemos que, sin Él, no podríamos vivir. Y sentirnos seguros y con total garantía ante su presencia. Porque todo lo que nos promete se cumple.

Pero eso exige un corazón humilde y confiado. Un corazón de niño que se fía de lo que el Padre le dice y cree firmemente en Él. Le damos, pues, gracias a nuestro Señor Jesús, que nos ha revelado la presencia y el Amor del Padre, y nos da fuerza con su testimonio y sus obras. Sobre todo con su Resurrección, para que creamos en Él y en el que le ha enviado: Nuestro Padre Dios.

jueves, 22 de junio de 2017

Ponernos en lugar de otro nos enseña a comprenderlo y a saber perdonar. Porque cuando experimentamos injusticias tratamos de resistirnos y de luchar contra ellas. Comprendemos que no estaría bien derivarla sobre otros, pues si no la queremos para nosotros, ¿cómo podemos quererlas para otros?

Y, a la hora de pedir justicia, debemos tener en cuenta que, no sólo debe importarnos nuestro bienestar, sino también el bienestar de los demás. Porque, pedimos al mismo Padre, y es Padre de todos. Y eso nos hace hermanos. Por lo tanto, debemos amarnos y perdonarnos.

Y no podremos presentarnos delante de nuestro Padre, si antes no hemos procurado defender a los más pequeños y necesitados, y, sobre todo, perdonar a los que nos han hecho mal. Porque en la medida que perdonemos, así también seremos perdonados por nuestro Padre.

miércoles, 21 de junio de 2017

Todos, por propia experiencia, reconocemos que ser humildes es lo perfecto y lo bueno. Es el ideal, pero experimentamos que nos cuesta ocultar nuestros logros y exhibir nuestros éxitos. Y que necesitamos ser reconocidos por los demás. Nos sentimos mal cuando nuestro esfuerzo pasa desapercibido. Y eso se nota en nuestros grupos o comunidades y asambleas.

Quizás busquemos ese premio, alabanza u honor adjudicándonos antes y por los demás. Aún, a sabiendas, de que no lo reconozcamos, e, incluso no lo merezcamos. El Evangelio de hoy nos habla de ser humildes y no practicar nuestra justicia delante de los hombres, para no ser visto por ellos. Sobre todo con el propósito de lucirnos y que nos vean. Y pasar aparentemente como lo que no somos.

Tratemos, pues, de vivir en coherencia de pensamiento y vida, con nuestras obras y realidades. Mostrémonos tal y como somos, confiados en que no somos nosotros quienes cambiamos, sino que es Dios quien nos cambia nuestro corazón imperfecto e impuro, en uno perfecto y puro. Amén.

martes, 20 de junio de 2017

Tendremos que reconocer y confesar que esa característica de amar, incluso a los enemigos, es algo sustancial y diferente al sentimiento humano. Porque, nuestra naturaleza humana está herida y tocada por el pecado, y sometida al rencor, a la envidia, al egoísmo y a todo lo que nos hace enfrentarnos los unos con los otros.

Sin embargo, Jesús nos trae ese mandato del Amor. Un Amor en la misma línea que le ha traído a Él a entregarse por nosotros. Un Amor voluntario y libre, que se da y se entrega sólo por amor, valga la redundancia. Un Amor sin condiciones y a todos, buenos y malos; amigos y enemigos.

Y es que el Padre y Él nos aman así, sin condiciones. Y a pesar de no cumplir ni hacer su Voluntad; y a pesar de defraudarle y rechazarle en muchos momentos. Por nuestra lógica y sentido común estaríamos ya condenados. Sin embargo, el Padre nos espera y nos abre los brazos. ¿No tendremos que hacer nosotros lo mismo con nuestros enemigos?

lunes, 19 de junio de 2017

Por experiencia, sabemos que los violentos no razonan ni cambian su proceder con razonamientos. Por desgracia observamos muchos actos violentos donde se abusa y, escondidos en el grupo y el anonimato, de muchas personas. Se pierde la razón y se nubla la mente por fanatismos deportivos o ideológicos.

Ante toda esa espiral de violencias, el cristiano debe responder pacíficamente y buscar la concordia, la reflexión y la paz. Incluso, a pesar de no obtener resultados. En todo caso debe evitar enfrentamientos y buscar situaciones y ambientes donde el diálogo y el sentido común hagan presencia.

Esto no consiste en retirada, sino en retomar la actitud de manifestarse abierto al perdón con firmeza y decir las cosas claramente y decididamente. Siempre guardando la paz y la serenidad, y tratando de provocar ambiente reflexivo y sereno donde se busque la verdad.

domingo, 18 de junio de 2017

La vida es una lucha por la subsistencia. Y, para eso, el alimento es imprescindible. Sin embargo, el hombre no se queda ni se conforma con subsistir terrenalmente y por un tiempo limitado, sino que persigue la vida eterna. Eso, no es que lo descubra, sino que lo lleva implícito en su corazón desde que ha sido creado.

Pero, ese alimento que el hombre busca y necesita. El que le da la tierra, no le satisface su aspiración máxima de eternidad. ¿Dónde, pues buscarlo? El mundo no lo tiene, y el hombre no lo encuentra. Es por lo tanto imprescindible levantar la mirada y mirar al Cielo.

Porque del Cielo vino el pan que ayudó al pueblo elegido de Dios a atravesar el desierto. Pero, tampoco ese pan daba la vida eterna. Sólo, Aquel que envió el Pan del Cielo, ha enviado a su Hijo, el Señor Jesús, verdadero Pan de Vida que nos da la Vida Eterna a quienes lo comen.

sábado, 17 de junio de 2017

La cuestión está en que nuestra vida responda con nuestra palabra. De tal modo que, nuestra palabra debe corresponderse con nuestra vida. Ya ante tal hecho nada se resistirá a creernos y dar crédito a nuestra palabra. Se trata, pues, de ser coherentes.pensa

Basta simplemente decir la verdad. Y la verdad, aunque de inicio no sea creída, terminará por imponerse, pues la verdad siempre emerge y alumbrará a los hombres..Tarde o temprano no quedará la mentira, porque con ella no se puede vivir. Al final siempre emergerá la verdad.


Por lo tanto, no vale jurar ni poner a nadie por testigo. Simplemente decir sí o no, y sostenerse firme en esa palabra. Porque la verdad no necesita de privilegios ni ayudas. Emergerá porque es la única forma y camino para sostener y fundamentar la vida fraterna entre los hombres.

viernes, 16 de junio de 2017

El pensamiento nos traiciona y se mueve libremente. No podemos evitar que entre y salga de nuestro corazón cuando le apetezca y cuando vea oportunamente que es el momento más favorable. Se mueve a su antojo y, a nosotros, no nos queda sino saber esperar y dejarlo entrar y salir.

Mejor no resistirnos, abrirle la puerta y dejarle salir. Así, según entra, sale y no se queda en nosotros, evitando de esa forma que morando en nuestro corazón anide y nos haga daño. La mejor defensa y resistencia es no pararnos en ellos e invitarle, por la Gracia de Dios, a que salga y se vaya, dejándonos en paz.

Sin perder de vista que esa es nuestra lucha. Una lucha a muerte que nos crucifica y nos fortalece en el Espíritu Santo, para gloria de Dios. Demostrando su Poder y su Fuerza, pues siendo débiles y pobres, vencemos y soportamos las tribulaciones y tentaciones, por la Gracia de Dios.

jueves, 15 de junio de 2017

Interpretar la Ley no es cosa fácil. Y no lo es porque detrás de la Ley hay una intención de cumplirla, o simplemente aparentar cumplirla. Se puede cumplir, pero no tener el espíritu de respetar la Ley y no cumplirla en la primera oportunidad que tengas.

Junto a los cumplimientos está unido el espíritu. Porque una cosa es la Ley y otra su espíritu, que está por encima de la Ley. A veces se cometen actos que no se querían cometer, y hay un arrepentimiento sincero de, involuntariamente haberlo cometido. En esos casos se debe ser más generoso y misericordioso.

Por lo tanto, no se trata de cumplir lo escrito, sino también de no tener malas intenciones ni murmurar contra otros. Porque quien llama imbécil a su hermano, también lo está matando. De modo que, no está la plenitud sólo en la letra, sino también en el espíritu.

miércoles, 14 de junio de 2017

Muchos hombres se empeñan en aplicar la ley según la letra, y, aunque eso sea correcto, no debe excluirse el espíritu de esa letra que va más allá de ella y está contenida en el corazón humano. Porque, lo que importa es la intención y también, como antes decíamos, la voluntariedad.

Gracias a ese Espíritu de Misericordia, el hombre se experimenta salvado por el Amor del Padre. Jesús, el Hijo, enviado para transmitirnos esa Buena Noticia, ha pagado, con su muerte libremente aceptada, por nuestro rescate. Y el Padre lo ha aceptado.

Sin merecernos tal perdón, por amor hemos sido perdonados y salvados. De la misma forma, nuestra ley debe ser misericordiosa y, a pesar de sus consecuencias y castigo, debemos estar en actitud de perdonar y amar. Sobre todo al enemigo.

martes, 13 de junio de 2017

La Palabra de Dios contagia cuando es verdadera Palabra. Y eso se produce cuando la Palabra sincroniza con la vida. De tal forma que lo que se escucha se acoge, se guarda en el corazón y se lleva a la vida. Nace así el testimonio. Y cuando el testimonio viene de la Palabra de Dios escuchada y vivida, atrae y es acogida en el corazón.

Porque la Verdad es la Palabra, y el hombre busca y quiere la Verdad. La Verdad que no miente, que no seduce para engañar y que coincide con la justicia y el amor. Una Verdad que se hace vida y llena de felicidad. Una Palabra verdadera que viene de quien da testimonio de lo que dice y hace.

Una Palabra que se cumple en su integridad y que nunca falla. Una Palabra que nos habla del gozo y la felicidad de vivir eternamente en la Casa del Padre. De donde hemos venido y a dónde iremos de nuevo. Una Palabra esperada que está sellada en nuestro corazón y que al escucharla lo despierta y enciende.

lunes, 12 de junio de 2017

Conocer el recorrido y los peligros a sortear, te dará fortaleza, perseverancia y esperanza. Y alumbrará tu vida. Conocer que el Dios Creador ha enviado a su Hijo para, a los que crean en Él, darle Vida Eterna, enciende tu corazón y te llena de paz y alegría.

El camino no es fácil, pero conociendo que la meta es la crucifixión, encontrarás más fuerzas para, poco a poco, y en la medida que recorras el camino, soportarlo y aceptar crucificar tu vida junto y a los pies de la del Señor Jesús. El dolor será inevitable, pero en Él esperamos soportarlo y hacerlo fuente de vida eterna.

A simple vista parece una contradicción. ¿Cómo en el dolor se puede encontrar la paz, gozo y alegría? Sólo si te abandonas, con tu cruz, en la Cruz del Señor, encontrarás paciencia, alegría y esperanza de resurrección. Porque cuando te das, recibes. Y si das amor recibirás amor. Y el amor sólo contiene alegría, paz y felicidad eterna.

domingo, 11 de junio de 2017

La prueba de amor con la que Dios ama al mundo es insuperable. Tanto fue su locura de amor que envía al mundo a su Hijo único para que, entregando su Vida, redima a todos los hombres. Pero exige una condición, la de la fe. Salvará su Hijo a aquellos que crean en Él.

Esa es la condición y la prueba que nos da el pasaporte para la eternidad. Porque, Dios, nuestro Padre, no nos envía a su Hijo para juzgarnos. Sabe de nuestros pecados y de nuestra dureza de corazón. Sabe de nuestras debilidades y de nuestra impotencia, pero, a pesar de eso, quiere salvarnos contando con cada uno de nosotros.

Sólo exige fe y confianza. Así lo hizo con María, con José, con Abrahán, con Moisés, con Jacob y con todos los que a lo largo de la historia de salvación fueron confiando en Él. Y también preparó su Iglesia eligiendo a los débiles y pobres, para que su Poder fuese manifiesto.

sábado, 10 de junio de 2017

Sin darnos cuenta podemos estar incluidos en aquellos que siente una hipocresía espiritual experimentando que somos mejores que otros. Manifestamos actitudes vanidosas y lucimos una piedad que luego resulta hueca y vacía. Nos sentimos profesionales de la piedad sin llegar a expresarlo.

Pero, lo peor no es eso, sino que pretendemos cambiar nosotros mismos Y esa actitud nos impide vencer nuestra soberbia y nuestra humildad. ¿Es qué Dios no sabe cómo eres? ¿Es qué Dios te ha puesto como condición que cambies? ¿Te ha dicho algo Dios por medio de su Hijo Jesús?

Posiblemente no le hayas entendido. Dios te quiere tal y como eres. Simplemente, te pide que le respondas afirmativamente. Es decir, que te abandones en sus Manos. El trabajo de irte cambiando lo hará el Espíritu de Dios. ¿O no hizo eso con María, y con Pedro y con Pablo y muchos otros? Quien nos cambia es Dios.

viernes, 9 de junio de 2017

Al querer entender todo, el hombre cae en muchas contradicciones, y genera muchos errores. Trata de responder y al no poder, irrumpe en disparates o negaciones. Porque no se confía y lo que no entiende lo rechaza. Sólo obedece a lo que ve y puede alcanzar a pensar y comprender.

Cae en un gran error, pues no advierte que Dios tiene que ser incomprensible para él y para todo lo que existe. Pues, ¿cómo el Creador puede ser alcanzado y comprendido por sus criaturas y obras? La razón nos dice que eso no puede ser. Así las cosas, sólo nos queda un camino, la fe.

Y la fe es un camino, no una teoría ni una demostración. Ni tan siquiera unas pruebas o milagros. La fe es proceso que se hace y madura en la medida que tu camino se abre a la llamada de Dios y tu corazón escucha y acoge al Señor que se va haciendo presente en tu vida.

jueves, 8 de junio de 2017

El hombre y la mujer saben cuáles son sus responsabilidades y que deben hacer. Y, también saben, cuando no cumplen con ella. En esos casos, cuando la debilidad se antepone, se trata de auto engañarse y distorsionar la verdad haciéndola mentira. Es ahí donde se esconde el pecado.

Porque, lo importante es el esfuerzo de superar la tentación y el miedo, y confiar que el Espíritu Santo no te abandona y te fortalece siempre que aceptes esa ayuda. Porque, Dios nunca puede dejarnos de la mano, pues, su Voluntad es ayudarnos a superar esos momentos y salvarnos de la esclavitud del pecado.

Jesús nos enseña el Camino, la Verdad y la Vida. Él es el ejemplo y testimonio, y Él supera esos momentos de debilidad, fortalecido en el Espíritu Santo, para hacer siempre, no su Voluntad, sino la Voluntad de su Padre.

miércoles, 7 de junio de 2017


El hombre tiene razones para creer en la vida eterna. Primero, porque lo tiene grabado a fuego en su corazón, y segundo porque experimenta esa aspiración y lucha por lograrla. La ciencia, en el terreno médico y científico, ha avanzado mucho. Y continúa avanzando.

Sin embargo, una Persona, nuestro Señor Jesús. Enviado por Dios, ha venido a revelarnos que Dios nos ha creado y también nos quiere salvar. Y Él es el enviado, no sólo a decírnoslo, sino a enseñarnos el camino de salvación. Para ello, nos lo proclama con su Palabra, sus Obras y su Vida.

Hay muchas razones para creerle. Su Palabra es veraz, porque lo que dice lo cumple. Sus obras están ahí a la vista de todos. Y su Vida es intachable, pues su Palabra coincide con lo que siente nuestro corazón. Pero sobre todo, lo último, ha Resucitado. Y eso lo dice todo.

martes, 6 de junio de 2017

Habían sido descubiertos en la parábola de la viña y les había puesto en entredicho sus poderes y manejos. Se habían apoderado de esa Palabra de Dios manejándola a su antojo. Y eso les descubres y les molestan. Y tratan de quitarlo del medio. Ahora, aprovechando esa tensión, le buscan para ponerlo de nuevo en aprietos.

Quizás no nos extrañe que hoy esté ocurriendo lo mismo. El poder político está en tela de juicio y se debate entre ganar poder y mandar. Jesús les molesta y le tienden una trampa. No hay escapatoria.  O defiende al Cesar o al pueblo. Y uno de los dos quedará ofendido. Así que, con esa intención la hacen, tras disimular la pregunta.

La respuesta les tumba y les deja sin palabras y totalmente derrotados. «Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios». No se puede poner a la misma altura lo de aquí abajo, ya sea social o político, que lo de Dios. Él quiere que nos amemos, y amándonos todo, tanto social como político queda resuelto.

lunes, 5 de junio de 2017


Nuestra propia tierra es una viña que, bien cultivada, debe de dar buenos frutos. Pero, nos ha sido dada en alquiler durante un tiempo concreto. No sabemos cuánto, pero mientras está a nuestro cargo y debemos cuidarla y hacerla producir. Debemos aprovechar el tiempo y dar buenos frutos.

El mundo es una Viña universal que depende de la labor de los viñadores a la que ha sido dada. Y esa labor dependerá del trabajo y dedicación de cada uno. La Iglesia debe cultivarla y cuidarla, pero también estará relacionada con el papel de cada viñador.

Es la Iglesia la suma de pequeñas iglesias domesticas, que, unidas y bien relacionadas, en común solidaridad transforman el mundo y dan buenos y hermosos frutos cuando venga el Hijo, enviado por el Padre, a recogerlos.

domingo, 4 de junio de 2017

Cuando el hombre no sabe dónde ir, su camino es borroso, dubitativo y sin esperanza. Anda perdido y sin rumbo, y su vida pierde todo sentido. Es más, no se puede entender su existencia, pues sin caminos no se sabe a dónde se va. Y eso es lo mismo que decir que está anulado o loco.

Es, pues, vital encontrar el sentido de tu vida y la meta a la que te diriges. No puedes caminas sin tener trazado un camino y una meta. Y, en ese andar, el hombre descubre que busca la felicidad eterna. Esa es su meta y el destino de su viaje. Quiere ser feliz y eterno. ¿Pero cómo?

Posiblemente, muchos no lo sepan; otros lo buscan por sí solos; otros han oído que hay un camino. Pero, pocos son los que, no sólo han oído que Alguien ha venido para enseñarnos ese Camino. Y, primero, lo ha recorrido Él, para enseñárnoslo. Y lo hace con su Palabra y su Vida. Ahora, nosotros, si queremos encontrarlo tendremos que también recorrerlo acompañados de Él.

sábado, 3 de junio de 2017

Ha ocurrido muchas veces entre familias que, los talentos de unos molestan a otros. No hay alegría general por los logros de unos, sino que genera envidias y disputas. Ocurrió con aquel padre amoroso que, regresando su hijo menor, el mayor enfadó porque su padre la había recibido con alegría y fiesta.

Y nos molesta que nuestro padre sea generoso con los demás, incluso con nuestros propios hermanos. No resistimos que, a los débiles o que no cumplen, les perdone. Exigimos que todos se porten como nosotros lo entendemos. Sin embargo, cuando se trata de nosotros pensamos de otra forma.

¿Nos importa a nosotros lo que hace nuestro padre? ¿Tenemos derecho y autoridad para imponerle lo que nosotros sentimos o nos gustaría? ¿Nos gustaría que a nosotros se nos perdonase nuestras debilidades y errores o faltas? Son preguntas que nos pueden ayudar a reflexionar y, con ayuda del Espíritu Santo, encontrar luz para entenderlas.

viernes, 2 de junio de 2017

El hombre sabe que el mundo sólo le satisface a media. Está cansado de luchar y todo sigue igual. Sabe perfectamente que todo lo que podrá alcanzar se perderá al final. Así que la felicidad que pueda alcanzar, de la misma manera, incluso, más fácil, se perderá.

Entre otras cosas, porque este mundo es caduco y todo termina con él. El mayor error será instalarse en la mediocridad a la que el mundo le invita y dejar pasar así la gran oportunidad de alcanzar eso que experimenta dentro de sí, la felicidad. Necesita responder a ese impulso y ponerse en camino.

Y esa es la invitación que Jesús te ofrece hoy. Al igual que a Pedro, te dice que le sigas, y que salgas de ti mismo. Te invita a desinstalarte y a seguirle, porque en Él está esa felicidad y paz que buscas y que descubrirás cuando le conozcas.

jueves, 1 de junio de 2017

La vida se vuelve dura. Para unos desde el principio, pero para otros a través del camino. Unos tempranos y otros más tardes experimentaremos la soledad, el sufrimiento, el dolor y todo aquello que te amenaza con hacerte dudar y desistir de tu seguimiento al Señor.

No es fácil sostenerse firme y seguir los pasos del Señor. En cierta forma es lógico, son pruebas que nos descubren la firmeza y el compromiso de nuestra fe. Porque, sólo en esos momentos de lucha, de dolor y de sufrimiento podemos demostrar el compromiso de nuestra fe.

Pero, el conocer que está ahí, acompañándonos y que, como nos dice hoy en el Evangelio, que reza por nosotros, nos da fuerza y ánimo para continuar el camino. Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno.

miércoles, 31 de mayo de 2017

El hombre ha pensando siempre en los misterios del mundo. Su imaginación ha trascendido tras el horizonte del espacio. Es verdad que todo termina al límite de donde le alcanza su vista, pero su inteligencia y razón la han traspasado. Ocurre que necesitan fiarse de alguien porque de ahí no pueden pasar.

Y la razón de la necesidad de confiar, nace de los mismos interrogantes que anidan y viven dentro de su corazón. El hombre busca respuestas, y enterrarlas o dormirse ante la necesidad de responder equivale a mirar para otro lado y perder el sentido de su vida.

Dios te llama y, ante la ausencia de tu respuesta, espera y sostiene sus Brazos abiertos. Está en constante espera, pero esa llamada necesita respuesta. De no ser así, el tiempo puede acabarse y el tren no pasar más. María y su prima Isabel son dos testimonios y ejemplos de respuestas decididas y comprometidas ante la elección y llamada del Señor.

martes, 30 de mayo de 2017

Quizás, la respuesta a nuestra poca humildad se esconde en la soberbia. Somos soberbios y nos molesta que nos elijan y nos manden. Eso nos resulta incómodo y, por naturaleza, nos resistimos y oponemos a la llamada. Pensamos, incluso que nos quitan la libertad.

Y, ciegos, seguimos oponiéndonos a ser aceptado y elegidos. Y rechazamos la invitación del Señor y nos desmarcamos de su lista donde estábamos apuntados. Quizás, por eso dice el Señor: Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. 

Por eso, en principio, todos somos llamados y elegidos, pero no todos aceptamos esa elección. Muchos la han rechazado. Así, el Señor nos dice: «Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti».

lunes, 29 de mayo de 2017

Sin embargo, Jesús nos descubre que seguirle nos trae complicaciones, preocupaciones y sufrimientos. Es extraño, pero seguir a Jesús significa tomar tu propia cruz y padecer como Él padeció. No hay engaño, pues habla muy claro y nos avisa al respecto.

Sabe que nuestra fe va a pasar por muchas pruebas, y pruebas duras que nos pondrán a prueba, valga la redundancia. Por eso nos matiza nuestra fe y alegría: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

 Pero nos alienta y nos da esperanza y ánimo. Sabe de nuestra debilidad y nos transmite que con Él venceremos también al mundo. Y nos repite: Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo».

domingo, 28 de mayo de 2017

Jesús se va, y es enviado el Paráclito. Ya lo ha anunciado y descubierto que convenía que se fuera para que llegara el Paráclito, el Defensor, el Consolador, el Espíritu Santo. Y bautizados en el Espíritu Santo serán llenos de sabiduría y fortaleza para proclamar el Reino de Dios.

Es entonces cuando, bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, recibiremos la fuerza para ser testigos del Señor y darlo a conocer en todo el mudo, bautizándoles también. Por eso, conviene no alejarse de la Iglesia y estar unida a ella, para con los demás, apoyarnos y fortalecernos en el Espíritu Santo.

.No olvidemos que el Señor nos ha prometido que estará con nosotros hasta el final de los tiempos. Y eso significa que, si nosotros le abrimos nuestro corazón y le aceptamos incondicionalmente, recibiremos todo lo necesario para ser testigos de su Mensaje.

sábado, 27 de mayo de 2017

No hay nadie que camine sin ningún objetivo. Quizás algunos lo hagan, pero, sin darse cuenta, buscan siempre el gozo y la felicidad. Nadie se procura estar mal e incómodo. Busca lo mejor que puede el estar cómodo y a gusto. Y cuánto más a gusto mejor.

Posiblemente seamos muy irreflexivos y no demos tiempo a pensar y ordenar nuestras ideas. Quizás pensemos poco y nos hagamos pocas preguntas. Necesitamos darnos cuenta que rumbo toma nuestra vida, y qué va consiguiendo. ¿Vamos equivocados?

Si encontráramos a alguien que nos promete enseñarnos el camino verdadero y asistirnos dándonos lo que necesitamos para recorrerlo, ¿le seguiríamos? Posiblemente no le conozcamos, o, si le conocemos no le hacemos caso. Sin embargo nos da testimonios y pruebas. Creemos que siguiendo nuestros pensamientos vamos mejor. Pero, ¿es esa la realidad?




viernes, 26 de mayo de 2017

Las mujeres, las únicas habilitadas por la naturaleza para dar alumbramiento nuevas vidas, sufren durante el embarazo. También, dependiendo del lugar y de las personas, será más o menos, pero todas, por lo general sufren. Si no en el aspecto físico, si, al menos en el psicológico y emocional.

De cualquier forma, las madres, a la hora del parto, dan todo por bueno si ha salido bien y todo está dentro de lo normal y esperado. Eso significa que, a pesar de los sufrimientos y sacrificios padecidos, todo es bienvenido y la alegría hace su aparición.

El camino del gozo y la alegría es sinónimo al del embarazo. Incluso, se cita en el Evangelio de hoy. Todo camino que exige trabajo, renuncia y sufrimiento no llena de alegría, sin embargo, llegada la hora y conseguida la meta, todo se vuelve regocijo, gozo y desbordante alegría. Así, nos dice Jesús, será la llegada del creyente a la meta de su camino en esta vida.

jueves, 25 de mayo de 2017

En el proceso de la vida, el hombre pasa irremediablemente por muchas fases y etapas. Unas bastantes duras, otras menos y algunas felices. Unas  en las que el hombre es consciente de su realidad; otras en la que no se da cuenta y pasa desapercibida. La cuestión es que tanto unas como otras te ayuden a encontrar el verdadero sentido de tu camino.

Se hace difícil descubrir a Jesús. El encuentro no tanto depende de nosotros, sino de nuestra insistencia y súplica para recibirlo. Él, el Señor, nos ha dicho que insistamos y pidamos – Mt 7, 7 -. Pidamos entonces lo verdaderamente importante, “nuestra conversión”, porque teniéndola, tendremos todo. ¿No te parece?

En eso consiste ver y no ver. El Señor se ha ido al Padre, está a su derecha y vendrá de nuevo. Quizás lo hayamos perdido de vista, pero sigue estando. Vendrá de nuevo porque nos lo ha prometido. Y será entonces cuando lo volveremos a ver. Quizás sea ahora, mañana u otro día. El tiempo, nuestro tiempo, se acaba. No lo perdamos y estemos atentos y expectantes con la mirada puesta en Él.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Sería absurdo abarcar antes de tiempo algo que corresponde tomar más adelante. Como también dejar pasar el tiempo de lo que en ese momento se debe aprender. Es importante adaptarse sin prisas, pero tampoco sin pausas y enfrentarse a lo que corresponde en cada momento.

Hoy, el Evangelio, nos desvela el tiempo adecuado para abrirse a la acción del Espíritu Santo. Y muchos estamos en esa hora, porque nos ha sido enviado el Paráclito, para que nos asista y nos vaya revelando, según avanzamos en nuestro camino, la Verdad plena.

Recibiremos todo lo que el Señor nos ha revelado por la acción del Espíritu. Y nos abrirá, el Paráclito, nuestra mente para entender. No sólo lo que Jesús nos ha dejado, sino también todo lo que ha oído al Padre, pues todo lo que tiene el Padre es también del Hijo. En Él encontraremos el Camino, la Verdad y la Vida.

martes, 23 de mayo de 2017

Jesús ha cumplido su misión y ha pasado un tiempo que ya llega a su fin. Quedan pocos días y se apresura a preparar a sus amigos y discípulos para aleccionarles y animarles a que continúen su misión. Le revela que regresa al Padre, pero que Él va a seguir con ellos.

No es hora ni tiempo de entristecerse, porque el Señor sigue entre nosotros. Es más, nos envía el Paráclito, para que nos enseñe y descubra el pecado y la ceguera del mundo; nos revele todo lo que no hemos entendido y lo que nos falta por entender.

Y en eso estamos en este momento. La Iglesia sigue adelante, a pesar de estos tiempos tan difíciles y convulsivos. Tiempos de contradicciones y de oscuridad, que rechazan a Dios y abrazan todo lo material y corrupto. Tiempos de ciegos y necios que se acompañan por otros ciegos y necios. Y así el mundo se agita y se pierde.

lunes, 22 de mayo de 2017



Todos sabemos por experiencia que todo lo que tiene valor exige esfuerzo. Detrás del éxito se esconde el esfuerzo, trabajo y sacrificio. Y muchas veces no se ve ni el éxito ni los frutos. Jesús fue el primero que pasa por ese calvario de la Cruz y da testimonio y ejemplo.

Ya nos advirtió que el discípulo no es más que el Maestro –Mt 10, 24-. Y hoy, en el Evangelio - (Jn 15,26—16,4) - nos lo recuerda. Por lo tanto, queda claro, seguir a Jesús comporta molestias, persecuciones, peligros y sufrimientos. Y nos lo dice para que lo tengamos en cuenta y no nos coja de sorpresa.

Claro, todo esto viene realizado por aquellos que no conocen al Padre ni, por supuesto, al Hijo. Quizás seamos nosotros los que, en su Nombre, debemos dar testimonio y ejemplo para que conozcan al Hijo y a quien lo ha enviado. Incluso a pesar del peligro de dar nuestra vida por amor.

domingo, 21 de mayo de 2017

Y la historia y los hechos han demostrado que Gamaliel estaba en lo cierto. Después de XX siglo, y ya en el XXI, el Mensaje de la Buena Noticia sigue en pie. Y sigue porque Jesús está Vivo y permanece con nosotros. En el Evangelio de hoy nos lo deja muy claro:

No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. 


Y, los que creemos en Él seguimos en el camino tras  Él. Porque en Él esperamos seguir Viviendo, pues es el Camino, la Verdad y la Vida. Porque dentro de nosotros sentimos el gozo y el impulso del Espíritu de la Verdad que nos llama a la Resurrección y a la Vida Eterna.

sábado, 20 de mayo de 2017

El hombre es ambicioso, está esclavizado y sometido por el vicio y la mentira. Gusta de hacer lo que no quiere y es tentado por malos pensamientos que le someten y le arrastran a realizarlos. Es la lucha de cada día: “hago lo que no quiero, y dejo de hacer lo que quiero”-Rm 7, 18-19-.

Hoy, Jesús, nos previene contra ese rechazo del mundo: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo». Y esto lo tenemos que tener muy claro los que creemos y seguimos a Jesús.

Esa es la cruz de la que tanto hablamos. A eso añadimos las tentaciones, obstáculos y vicisitudes que la vida nos presenta hasta llegar a la meta final, compartir nuestra muerte con Jesús. Muerte que será, no el final, sino el principio de una vida prometida para los que viven en los mandatos del Señor. Vida Eterna llena de gozo y alegría

viernes, 19 de mayo de 2017


La amistad no se gana con dádivas y méritos materiales. Ni siquiera con espirituales. No nos van a tener en cuenta nuestros esfuerzos ni cultos. Ni siquiera oraciones y Eucaristías. Sólo seremos verdaderos amigos si guardamos y hacemos lo que Jesús nos manda.

Y el mandato es bien claro: «os mando es que os améis los unos a los otros». Así que sólo nos van a medir nuestro amor. Y esa cantidad de amor dará la verdad de nuestra amistad. Nadie tiene verdadero amor que aquel que da su vida por su amigo. Y ese es el metro con el que medirán nuestro verdadero amor.

No estamos diciendo que todo lo demás: oraciones, culto, esfuerzos, buenas obras y, sobre todo, Eucaristías no tengan valor, sino todo lo contrario, tendrán gran valor, sobre todo la Eucaristía, en cuanto sean expresión de nuestro verdadero amor, porque ese es el mandato del Señor.

jueves, 18 de mayo de 2017

Todos queremos portarnos bien. Al menos presumimos de eso. Incluso los de mala fama y tachados de dudosa reputación, incluso violenta, tratan de aparentar ser buenas personas. Y se defienden de los ataques de quienes le acusan de ser persona non grata y peligrosa.

En el fondo, el hombre guarda en lo más profundo de su corazón un deseo inmenso de hacer el bien. Y es que está llamado a eso, a amar. Porque amar es buscar el bien y la libertad, que se fundamentan y apoyan en la verdad. Y así Jesús, el Señor, nos invita a guardar sus mandamientos.

Porque los mandamientos de la Ley de Dios nos garantizan un estilo de vida buena. Un estilo de vida que cumplen en la verdad, en la justicia, en la paz y en el amor. Un estilo de vida que busca la fraternidad, la unidad y el amor entre todos los hombres. Un estilo de vida que hace de este mundo un Reino de justicia, de amor y de paz.

miércoles, 17 de mayo de 2017

El hombre prima más por los bienes materiales que los espirituales. A todo esto, su ceguera es enorme, pues los bienes materiales son caducos y pierden todo su valor. Sin embargo, lo que se perpetúa son los valores espirituales que hablan de la verdad, la justicia y el amor.

El hombre se ha vuelto pragmático y ha puesto su mirada sólo en la material, en lo que tiene valor inmediato y se hace presente al instante. Y eso busca y defiende, cayendo en la trampa de la apariencia y el espejismo. Porque, de la misma manera que aparece, desaparece.

Los frutos que tienen verdadero valor son los que se obtienen unidos al Señor. Porque, sólo en Él podemos dar frutos que tienen valor para la Vida Eterna. La verdadera Vida por la que hay que trabajar y la que hay que buscar. Frutos de Vida Eterna.

martes, 16 de mayo de 2017

Es bueno buscar la paz y la tranquilidad, porque sólo en ellas podemos ser capaces de encontrar respuestas y soluciones a nuestros problemas. Eso es lo que nos dice Jesús en el Evangelio de hoy: «Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Y es que la paz del mundo se esconde en intereses y ambiciones que son puestas como condición para negociar la paz. Jesús nos la ofrece gratuitamente y desencarnada de toda ambición y egoísmos que provocan enfrentamiento y luchas entre los hombres.

Porque la Paz del Señor es una Paz pura, limpia de toda mancha y puesta al servicio de todos los hombres. Una Paz que hace posible un Reino de justicia, de verdad y de amor.

lunes, 15 de mayo de 2017

El amor se demuestra no por palabra sino por hechos. De tal modo que quien guarda los mandatos del Señor es el que demuestra que le ama. Y a ese le ama el Padre. Y Jesús promete amarle y revelarse. Resulta que en la medida que nos damos recibimos la luz para entender y comprender el Misterio de Dios.

Muchas veces nos empeñamos en entender y comprender antes que creer. Y eso nos falla, porque el Misterio de Dios sólo es revelado a quien el Señor elige y decide. Elección depende también de tu disponibilidad. Y eso pasa por guardar sus mandatos y confiar en Él, pues lo dice muy claramente:

Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. Abramos nuestro corazón al Espíritu Santo.

domingo, 14 de mayo de 2017

El Evangelio de hoy es muy tranquilizador y nos llena de esperanza. La herencia de nuestro Padre Dios, al considerarnos sus hijos –Rm 8, 16-17- está asegurada. Porque no es cuestión de espacio ni de lugar. Hay para todos. Lo único que se exige es tener confianza. Ese es el billete para el viaje.

Estamos a la espera, porque Jesús nos ha dicho que volverá. Y sabemos que siempre cumple su Palabra. Es un problema de confianza. Creemos y le esperamos. Y lo hacemos siguiéndole y esforzándonos en cumplir su Voluntad. Eso es lo que nos ha dicho, que creamos en Él y guardemos sus mandatos.

Y no hay confusión ni dudas. Nos lo ha dejado todo claro. Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y a Él tenemos que seguir. Seguir sus bienaventuranzas, su estilo de vida y su entrega por los demás. Y bien acompañados, porque nos envía el Espíritu Santo para que nos enseñe lo que no hemos entendido y nos recuerde lo que hemos olvidado.

sábado, 13 de mayo de 2017

Todo el obrar y hacer de Jesús está realizado por el Padre. Esa es la última razón que nos da para que creamos en Él. ¿Cómo podemos estar tan ciegos? Tratemos de despertar y creer en el Señor. Sus obras las tenemos delante de nuestros ojos y su Amor también. Pues todo lo hace por Amor. No hay ninguna razón que le obligue a dárnoslo. Es puro regalo.

Aprovechemos para, tomando su Palabra, que siempre tiene cumplimiento, pedir en su Nombre todo aquello que necesitemos para aumentar nuestra fe y creer en Él. Eso dará gloria al Padre y Jesús lo hará. El problema es que, quizás, no sepamos pedir. Pues nuestra naturaleza humana se confunde y pide para este mundo, que es caduco y de muerte.

Pidamos que nos enseñe a pedir y, de la mano de nuestra Madre, la Virgen María, tomemos de ella la humildad y sabiduría de obedecer y hacer silencio en nuestro corazón esperando con toda confianza a que el Espíritu de Dios nos dé la luz de entenderlo.

viernes, 12 de mayo de 2017

Cuando el hombre se resigna a morir ha perdido todo su sentido y esperanza. Porque, dentro de su corazón palpita la vida y desea desesperadamente vivir. No hay otra razón que impulse más al hombre que la propia vida. Pero una vida plena, gozosa y llena de sentido. Ese es el motor que le pone en marcha cada día.

Y hoy, en el Evangelio, Jesús nos recuerda que ha ido a prepararnos una mansión. Nos avisa que de no ser cierto nos lo habría dicho. Y Jesús tiene Palabra de Vida Eterna. Nos promete regresar para llevarnos a dónde Él va. Es decir, a Casa de su Padre, dónde hay muchas mansiones.

Y eso significa que la muerte de este mundo es un paso transitorio, porque para estar dónde estará Jesús tendremos que resucitar de nuestra aparente muerte en este mundo. No hay duda, es una buena noticia que sólo podemos ver con los ojos de la fe. Pidamos despertar a esa esperanza que llena y le da sentido a nuestra vida.

jueves, 11 de mayo de 2017

Todo pecado lleva en sus entrañas traición. El uno quiere ser más que el otro. Ahí está el peligro, porque lo verdaderamente importante, no es ser más, sino servir más. Esa actitud exige mucha humildad, porque quien sirve más se hace mayor y se reviste de más autoridad.

El poder reside no el conocimiento ni en la fuerza o la sabiduría, sino en el servicio. Es decir, en el amor. Quien ama más, más es amado y respetado. Luego, el amor te da el poder y la autoridad. De ahí que la Cruz, donde murió en Señor por amor, es el signo más grande de victoria, que nos salva y nos resucita.

Por eso, Jesús nos dice: En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Los conflictos sociales nacen en los egoísmos e intereses de los hombres. Cuánto más se desea más guerra se genera. Porque los deseos son fuentes que arrastran al incumplimiento y a la injusticia. Cuando esos deseos son controlados, apagados si las posibilidades no lo permiten, reina la paz y la concordia.

Sin embargo, cuando se quieren satisfacer por encima de todo, nacen las guerras, los enfrentamientos y conflictos que siembran discordia, envidias, soberbias…etc. El pecado habita en el corazón del hombre y lo destruye en su camino mundano. El hombre necesita una orientación y un crecimiento, escrito en su corazón.

Pero, cuando el hombre abre su corazón y saca lo que está escrito en él, la huella del Amor de Dios se hace vida y el hombre recobra su camino y su sentido. Todo se hace Luz. Pronto descubre que el amor es el único y verdadero camino, y con él florecen todas las virtudes que hacen al hombre feliz y le conducen al Reino de Dios.