sábado, 19 de agosto de 2017

Un niño es el ser más débil que existe. Ya, desde el vientre de su madre, está totalmente indefenso. No habla, ni ve, ni puede defenderse, y en esa situación millones de ellos son condenados a muerte y, por consiguiente, expulsados del seno materno. Pero, también muchos que sobreviven, sufren malos tratos, explotaciones y privados de su vida de niño.

Porque, el niño necesita vivir como niño hasta que alcance la madurez. Necesita recorrer varias etapas en su vida que le ayudarán a alcanzar la edad adulta. Edad en la que, formado, estará en disposición de sostenerse por sí mismo. Pero, también en esos momentos necesita una sociedad donde puede encontrar el apoyo y la ayuda para poder dar sentido y equilibrio a su vida.

No cabe ninguna duda que el niño es el ser más indefenso que existe, y como niño necesita protección y cuidados. Su corazón es limpio e inocente y fácil de engañar y explotar. Necesitamos tener un corazón de niño para que el mundo sea mejor en la verdad y justicia.

viernes, 18 de agosto de 2017

La célula de la familia son los esposos. Dos esposos, marido y mujer, que sean fieles a su compromiso de amor, transmitirán a sus hijos ese compromiso y se perpetuaran en el tiempo esos valores transmitidos. Está muy claro que todo se cuece en el seno familiar, porque los hijos imitan a sus padres, y también a sus vecinos, amigos.

De alguna manera experimentamos que somos hijos de nuestros ambientes. Y de vivir en ambientes que se transmitan la verdad, la justicia, los valores de la libertad, el respeto, la solidaridad y la igualdad de oportunidades, los pueblos reflejaran lo que vivan sus habitantes. Por lo tanto, esa debe ser la prioridad de todos los gobiernos que se precien de ser buenos e inteligentes gobernantes.

Si a todo esto añadimos que los esposos son creyentes y comprometidos, según su compromiso de Bautismo, todo va sobre rueda. Porque, la Voluntad de Dios es que los hombres y mujeres se amen y vivan en su Palabra. Palabra que nos mueve al verdadero Amor y Perdón, donde están contenidos todos estos valores.

jueves, 17 de agosto de 2017


Jesús nos lo deja muy claro hoy en el Evangelio – Mt 18, 21-19,1- y nos invita a perdonar siempre. Y lo dice porque Él lo hace así. ¿Acaso te niega su perdón? Sí, te pide que no lo hagas más, pero sabe de tus limitaciones y de tus posibles caídas. Y siempre está dispuesto y abierto a recibirte y perdonarte.

Esa experiencia de saberte perdonado, ¿no te ayuda a hacer tú otro tanto lo mismo? Porque si tú quieres ser perdonado, tendrás también que perdonar. Cada vez que rezas el Padre nuestro lo recuerdas, y si lo rezas de verdad te estás comprometiendo a perdonar en la misma medida que tú eres perdonado.

Por lo tanto, reflexionemos sobre la comparación que Jesús hace con el Reino de los cielos de aquel rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos, y sacas tus propias conclusiones. Perdonar es la llave que nos abre la puerta del perdón de Dios y nos da su Misericordia. Misericordia que nos salva.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Cuando pasamos de puntilla y escondemos la cabeza o miramos para otro lado, experimentamos que no hemos hecho bien. Sabemos que tenemos que denunciar y corregir lo que creemos que no está bien. Es de sentido común hacerlo como ciudadano si observamos que algo se hace en perjuicio de todos, pues es un derecho y deber cívico.

Sin embargo, hay circunstancias que te eximen, pues sabes que tu voz no va a ser escuchada y es provocada para aniquilarte o destruirte. Diferente será que te ataquen y quieran de ti que renuncies a tu fe y te avengas a lo que ellos desean. De todos modos, la prudencia te señala el camino a tomar.

De cualquier modo, siempre debemos de estar vigilante y atentos para reprender fraternalmente, no sólo al hermano en la fe, sino a todo aquel que hace una acción justa de reprimenda o corrección. Porque, silenciarnos nos hace cómplice.

martes, 15 de agosto de 2017

María asume la carnalidad de la encarnación del Hijo del Hombre, y como tal, su carne humana, donde estuvo gestándose nuestro Señor Jesús, Resucitado para Gloria de Dios, no podía corromperse. Y fue asunta al Cielo de forma directa.

Así, porque es algo que nace de la lógica y del sentido común, María fue asunta al Cielo sin pasar por la sepultura. Dogma de fe proclamado por el Papa Pio XII en el año 1950. Y desde ese gozo y alegría de sabernos con una Madre en el Cielo. También nosotros, porque nuestra Madre nos espera, vivimos en la esperanza de resucitar, promesa de su Hijo Jesús, y reunirnos con ellos en el Cielo.

Pidamos a nuestra Madre que interceda por cada uno de nosotros. Primero, para que nuestro corazón de piedra se transforme en un corazón de carne, lleno de bondad y misericordia, y vivamos en la actitud y disponibilidad de servir amando. María, Madre de Dios, ruega por nosotros.

lunes, 14 de agosto de 2017

Supongo que cuando uno se entristece es porque no las tiene todas contigo. Jesús les había dicho varias veces lo que le iba a suceder. Era lógico que hubiese algo de tristeza, pero siempre cargada de esperanza y de gozo, pues la Resurrección era la promesa y la garantía.

Nosotros estamos en la misma situación. Sabemos que Jesús ha Resucitado, y tenemos la promesa que nosotros también resucitaremos. Luego, ¿qué nos ocurre? Nuestra reacción no es la que se espera. No aparentamos confianza ni seguridad ni transmitimos esa alegría de sabernos llamados a la Resurrección.

Es cuestión de fe. Y la fe no se compra ni se adquiere con entrenamiento. La fe es un don de Dios y, aparte de pedirla, necesitamos caminar y vivir un proceso de búsqueda con paciencia y tenacidad. Sobre todo, perseverancia y confianza. Aparecerá cuando Dios quiera dárnosla, porque Él sabe cuándo y dónde debe dárnosla.

domingo, 13 de agosto de 2017

La experiencia de nuestra vida, y la que recibimos de otros, nos revelan que hay momentos en que, a pesar nuestra voluntad, nos hundimos en las aguas de nuestros propios vicios y apetencias. Y nos experimentamos impotentes y sometidos a esos vicios que llegan a dominar nuestra voluntad. Y sólo hay dos maneras de afrontarlo: “Pidiendo auxilio o dejándote hundir”.

Esa fue la experiencia de Pedro. No sólo en el momento de sus dudas y verse hundiéndose, sino en aquella noche de cobardía y miedo que negó al Señor tres veces. Supo aceptar sus miedos y sus pecados; supo humillarse y levantarse, y supo confiar esperanzado en la Misericordia del Señor.

También nosotros tenemos esa oportunidad. Navegaremos por aguas turbulentas, por tempestades huracanadas, por terremotos y fuego como experimento Elías, pero, seremos salvados si confiamos en la presencia del Señor. Él está pendiente de nosotros y nunca nos abandona. Lo encontraremos, con la Mano tendida y la suavidad de la brisa o caminando sobre las aguas, para salvarnos.

sábado, 12 de agosto de 2017

A veces buscamos al Señor en algo heroico o grande. Nos parece que lo que nos va a empujar a cambiar tiene que ser un fuerte viento huracanado o algo grandioso. Y no es así, Dios se esconde en la suave brisa y el susurro que, en lo profundo de tu corazón, te invita a caminar por el camino justo y verdadero.

Porque, llegada la paz es cuando se enciende la luz y se ve todo con otra mirada y con otra serenidad. Es cuando despierta y valoras que todo lo que te ofrece este mundo es caduco, y lo caduco poco valor tiene. Es cuando descubre que el gran tesoro no se esconde en el tener ni poseer grandes riquezas, bienes, poder o fama, sino en tener un corazón, humilde y generoso, capaz de amar y servir.

Y, quizás, te das cuenta de todo eso cuando experimentas que te hundes y que la única Mano que puede salvarte es la de nuestro Señor Jesús. Aquel que tiene poder para caminar sobre las aguas que amenazan tu vida, o amainar los vientos y huracanes que desafían tu firmeza y tratan de hundirte.

viernes, 11 de agosto de 2017

En el Evangelio de hoy, Jesús nos lo deja muy claro. Quien trata de ganar su vida la perderá, porque el dinero, la fama, el honor, sexo y diversiones son codas huecas que no dejan huellas. Igual que nacen, desaparecen. La vida tiene otro sentido, y su plenitud es el amor.

Eso no es algo que hay que adquirir, sino descubrir, pues está acrisolado a fuego en nuestros corazones. Somos semejantes a Dios y en nuestro ADN espiritual está sellado ese trípode: felicidad – eternidad y amor. Todos queremos buscar esa trilogía, pero nuestra debilidad nos lo impide, y tratar de buscarlo sin la ayuda del Espíritu Santo es un grave error.

Al final tu vida será lo que tú le vayas dando. Si se trata de hartarla de satisfacciones y placeres, eso tendrá, pero ten en cuenta que eso no es eterno y desaparecerá igual que ha aparecido. Sólo te quedará el remordimiento de la debilidad y la esclavitud. Y el vicio de hacer algo que no es para tu bien. Experimentarás esclavitud en lugar de libertad.

jueves, 10 de agosto de 2017

El hombre cree lo que ve y se fía de aquel que le da confianza y cumple lo que promete. Por eso, nuestro Señor Jesús hizo muchos milagros que correspondían con su Palabra. Lo que decía tiene cumplimiento, hasta el punto que su Muerte tuvo la respuesta de su Resurrección.

Sin embargo, a pesar de sus obras y su Palabra, muchos hombres se resistieron a creerle, y hoy, todavía muchos se siguen resistiendo. No es cuestión ya de creer, porque hay razones para ello, sino de que el hombre se resiste a aceptar la Cruz y morir. Es decir, no acepta negarse, ni tampoco está dispuesto a perder esta vida. Cree que su felicidad está en ella.

La cuestión se esconde que negándote encontrarás lo que buscas. Y se trata de negarte porque el amor, para ser verdadero y auténtico amor necesita sacrificios, renuncias y entrega. Sólo dándote gratuitamente por amor estás en disponibilidad de imitar a nuestro Señor Jesús, que por amor se entregó por todos nosotros.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El hombre cree que siempre hay tiempo, y así parece. Nunca es tarde si la dicha es buena. Así reza el refrán, pero, llega un momento que es definitivo y que en él termina todo nuestro tiempo. Y nuestra felicidad dependerá de ese momento. Por lo tanto, tomárselo en serio sería muy buena opción, sobre todo ahora que estamos a tiempo.

Hay un peligro, y es que no sabemos el día ni la hora. Y eso juega en nuestra contra, porque podemos ser sorprendidos. De ello se desprende que debemos estar siempre atentos y, sobre todo, preparados. Y preparados consiste en estar en sintonía con el Señor y con nuestra particular alcuza llena de aceite.

Eso significa que debemos estar atentos y viviendo hasta el último momento de nuestro tiempo en su presencia y a los pies de su Misericordia. Y tener la lámpara de nuestro corazón bien limpia y encendida para acudir con prontitud a su llamada, abandonados a su Gracia y Misericordia.

martes, 8 de agosto de 2017

Las alegrías y las tristezas son parte de nuestra vida. Las primeras, las asumimos muy bien, con facilidad y alegría, pero, las segundas, se nos atragantan, y pueden afectarnos en el camino de nuestra vida. También, las alegrías hay que saberlas digerir y controlar, porque un desorbitado descontrol puede desorientar nuestra vida.

Y eso ocurre en muchos caminos. El recibir grandes alegrías no, a veces, nos sirve para mejorar, sino para enfrentarnos y empeorar nuestras vidas. Hay muchos que, por tener y poseer mucho, han empobrecido sus vidas y convertirlas en agonías. Y es que, sin Dios, la vida pierde sentido y las riquezas no son la solución.

Una vida sin Dios tiene un rumbo equivocado. Es posible que te sientas seguro en algunos momentos, pero sabes que eso es una quimera y fuegos artificiales. La única seguridad y garantía está en Dios, porque, Él es Señor de la vida y la muerte, y todo lo demás son fuegos de artificios que se queman y desaparecen.

lunes, 7 de agosto de 2017

Sin embargo, Jesús se compadece y les cura, y viendo su lejanía y la necesidad de comer, se compadece y les da pan. Hace entonces el milagro de los panes y los peces. Posiblemente, nosotros no advirtamos que con Jesús podemos también arreglar muchas cosas. El Señor nos descubre que Él está entre nosotros y se nos brinda a que le pidamos  la solución de nuestros problemas.

También nosotros podemos hacer más de lo que pensamos. La cuestión es compartir y ayudar a aquellos que tienen hambre. Claro, es necesario dar de comer, pero, para eso se necesita apetito y deseos de buscar ese alimento. Estando quieto y parado no se consigue nada.

Pero, también tenemos que estar atentos y alerta a la compasión y a la caridad. Quizás haya mucha gente sin saber a dónde ir ni dónde alimentarse espiritualmente. Porque, no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Necesitamos el pan material y el espiritual, y así lo tenemos que pedir, pero también poner todo lo que está de nuestra parte.

domingo, 6 de agosto de 2017

Jesús se muestra tal como es. Hace visible su naturaleza Divina también junto a la humana ya conocida. Se Transfigura como Señor del Antiguo y Nuevo Testamento con la presencia de Moisés – La Ley – y Elías – los Profetas - . Nos anuncia su Resurrección y que es el Hijo amado, predilecto del Padre, enviado para ser escuchado.

Él es nuestra salvación y a ello aspiramos por medio del Bautismo, pues en él somos, por su Gracia, admitidos como verdaderos hijos de Dios y coherederos con Él, de su Gloria. Ya podemos cargar confiados y en paz con las cruces de nuestras vidas y vivir en la esperanza de resucitar para siempre con un cuerpo glorioso como el de Jesús.

Porque, resucitaremos unidos a la carne corporal con la que hemos vivido y a nuestra alma espiritual, semejantes al Señor. Sólo imaginar eso nos alienta y nos impulsa al esfuerzo, de cada día, de parecernos e imitar más al Señor. Y eso no es sino de vivir en el ejercicio del amor. Sobre todo a los enemigos.

sábado, 5 de agosto de 2017

Si pensamos un poco detenidamente y serenamente, comprenderemos que nada se sacaría con mandar a un muerto resucitado a este mundo. Porque, los que lo vean, posiblemente quedarían impactado, pero luego, como la semilla entre la cizaña, terminará por dejarlo como algo que ocurrió y, quizás, fue un sueño.

Y es que pruebas no nos faltan, y todo sigue igual. Incluso, los apóstoles, que seguían a Jesús y presenciaron sus milagros y resurrecciones, tenían dudas de la Resurrección de Jesús. Recordemos a los de Emaús o a Tomás. El sentido común nos dice que lo más lógico es aparecerse a los que le esperaban y estaban dispuestos a creerle.

El ejemplo lo tenemos en el mismo Herodes -  Pero, ¿cómo, ha resucitado y se queda igual? ¿No sería eso un signo y prueba para plantearse su fe? Lo dicho, justificamos nuestras posturas sin razones que las justifique. Nos auto engañamos.

viernes, 4 de agosto de 2017

No nos cuesta mucho darnos cuenta que a quienes conocemos nos cuesta más convencer. Convencer de algo que compromete y que, quizás, está oculto a los ojos superficiales y cómodos. Porque, ver al Señor no es fácil, ni se puede ver con cualquier ojo. Se necesita, no sólo tenerlos abiertos, sino algo más.

Porque, muchos teniéndolos abiertos y también los oídos, no han visto ni han oído. Se hace necesario abrir los ojos del corazón y llenarse de mucha humildad y confianza. Pero, también, mucha caridad. Y eso implica un chorro de renuncias. Renuncia a estar dispuesto a perder esta vida para ganar la verdadera.

Me pongo en tus Manos, Señor, y te dejo mi vida para que Tú, sabiendo que deseas lo mejor para mí, la conduzcas por el buen camino. Porque, Tú, Señor, lo sabes todo y todo lo has creado para darme gozo, alegría y vida eterna. Y yo, aún no entendiendo, me fío de Ti, Señor, y acepto confiado tus mandatos. 

jueves, 3 de agosto de 2017

El fin del mundo nos parece algo imaginario y un juego de niños. De cualquier forma, sabemos que es la realidad, porque todo lo que ha tenido un principio tendrá un fin. De algún lugar hemos salido, y, algún día iremos a otro lugar. Porque, dentro de nosotros existe una llama de vida eterna y porque también nos ha sido revelado por la Palabra de Dios.

En el Evangelio de hoy se nos presenta una comparación, que nos puede dar una idea de cómo se desarrollará el momento final del mundo. Dice así: «También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Habéis entendido todo esto?»

Ignorar y mirar para otro lado no es sino ir contra nuestras propias aspiraciones naturales. Es verdad que enfrentarnos a la naturaleza humana que nos contiene, se hade duro y difícil, pero, por la Gracia de Dios,  que recibimos en el sacramento del Bautismo, podemos enfrentarnos con garantía de salir victorioso.

miércoles, 2 de agosto de 2017

El hombre es obstinado y, a pesar de sus fracasos insiste sobre lo mismo. Se empeña en buscar el tesoro donde no lo puede encontrar. Sí, encuentra espejismos de tesoros, pero, pronto, desaparecen como por arte de magia y sólo queda vacío, desolación y frustración.

Pero, a pesar de sus constantes fracasos, no da su brazo a torcer, y se obstina en seguir erre que erre. Quizás, atrapado y sometido por el pecado y la esclavitud a la que lo encadena el Maligno. Pierde su orientación y queda esclavizado en su propia humanidad, débil, frágil y pecadora.

Es una pena, pues su gran Tesoro está dentro de sí mismo. Lo tiene delante, lo experimenta cada vez que es capaz de amar y darse por hacer el bien, pero no lo advierte ni lo descubre. Tiene ojos, pero no es capaz de ve; oídos, pero no oye. Parece increible, pero sucede así. Una vez atrapado no es tan fácil salir. Se necesita afán de búsqueda y renuncia. Y eso obliga a un cambio de vida profunda y orientación de rumbo.

martes, 1 de agosto de 2017

Hoy en el Evangelio, Jesús nos habla de las buenas semillas y de las malas hierbas, cizaña. Ambas crecen juntas, pero no con las mismas intenciones. Mientras unas dan buenos frutos y son para el bien del hombre, las otras son venenosas y tratan de hacer daño al hombre, hasta el punto de destruirlo.

El mundo es ese sembrado donde están las buenas semillas plantadas por el Señor, pero también donde existen las malas, plantadas por el diablo. Es lógico que al final se haga justicia, y las malas sean castigadas o condenadas. Tal y como intentamos hacer, los de buena voluntad, en este mundo.

Esa es la conclusión a la que llega el Señor: «De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

lunes, 31 de julio de 2017

El camino te sirve para descubrir tu velocidad y tu capacidad de resistencia. Así, experimentar proyectos e ideas, o participar en diferentes actividades pueden ayudarte a descubrir para que estás dotado. Y en esa actitud y esfuerzo empiezas a descubrir tus talentos y capacidades.

Sin embargo, dentro de ti experimentas que hacer el bien es importante, y que cuando lo haces te sientes bien y útil. Descubres que hacerlo te da gozo y alegría, y más, pues eso significa amar. Luego, el amor es el mayor tesoro que existe, porque encontrado y realizado te hace feliz.

Pero, encuentras una dificultad. En muchos momentos y situaciones, se hace difícil amar, y experimentas que por ti sólo no puedes llevarlo a cabo. Necesitas ayuda. Y nadie te la puede dar. Sólo el Señor puede ayudarte, porque su Padre es Amor, y Él viene a revelártelo y a ofrecértelo. Porque, Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

domingo, 30 de julio de 2017

Tu vida puede cambiar cuando observas que lo que haces no sirve para mucho. Sí, es posible que sirva para hacerte feliz a ti y a los tuyos. Es posible que te genere frutos temporales que te llenen y te satisfagan, pero experimentarás que al final todo te cansa y te fatiga y que el camino y tu meta no tiene sentido, porque descubres que en el horizonte se dibuja un precipicio.

Es en ese momento cuando empiezas a sensibilizarte y a descubrir la dureza de tu propia tierra. Quizás tu corazón está lleno de piedras que impiden que tus raíces profundicen. O, quizás, sean espinos y zarzas que ahogan tus aspiraciones eternas. Tu corazón queda desconcertado y tu verdadero tesoro perdido. No adviertes donde está tu perla fina y única.

Entonces, adviertes que necesitas una limpieza. Necesitas allanar el terreno, y limpiarlo de piedras, espinos y zarzas. Necesitas ordenar tu vida y quitar todo aquello que te confunde, te somete, te envicia, te distrae y te aleja del único y verdadero camino. Camino por donde puedes encontrar ese verdadero Tesoro que te conduce al Reino de Dios, y donde te espera el gozo y la Vida Eterna.

sábado, 29 de julio de 2017

Dios nos ama y nos lo ha dicho muchas veces. En la carta 1ª de Jn - 4, 7-16 –, Juan nos descubre cómo y cuánto nos ama Dios. Por eso ha enviado a su Hijo a salvarnos, que nos revela hasta donde llega el amor de Dios en la parábola del Padre amoroso o hijo pródigo – Lc 11, 15-32 -. Un Dios, que nos ama de esa forma, no puede permitir que nuestra vida acabe.

Y es lógico, porque dentro de cada uno de nosotros existe esa llama que sólo espera, ser prendida por nuestra fe, confianza y esperanza. Pero, que también puede apagarse por los vientos y tempestades de este mundo y ahogarse en la oscuridad de la noche. Por eso necesitamos confiar y creer en el Señor, porque Él ha vencido a la muerte.

Es el caso y la situación de Marta, que muerto su hermano Lázaro, le pide a Jesús que le resucite. Y Jesús, para gloria de Dios, lo hace. Para que todos veamos que Él es el Señor de la Vida y la Muerte. Y para que, como Marta, podamos decir: “Sí, Señor: yo creo que Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.

viernes, 28 de julio de 2017

No es cuestión de dudar sino de saber a dónde vas. Si entiendes que tu meta está allí y ese es tu destino, seguirás adelante a pesar de los obstáculos que encuentres. Saber claramente cuál es tu meta equivale a haber superado la dureza del camino y evitar que los pajarillos se coman tu semilla.

Saber cuál es tu meta, es superar la falta de profundidad y buscar esa tierra profunda donde echar tus raíces para que se agarren fuertemente hasta germinar y dar frutos, buenos frutos. Porque, sabiendo cuál es tu esperanza y tu vida, buscarás hasta encontrar.

Porque no estás solo, pues te acompaña el Espíritu Santo. El Paráclito que te conducirá por el único y verdadero camino que conduce a eso que tú buscas Y encontrarás esa meta, la tierra buena que da buenos frutos. Frutos de Vida Eterna, para la que has sido creado.


jueves, 27 de julio de 2017

Si te abandonas experimentas que volver a la actividad diaria te cuesta enorme esfuerzo. Experimentas que el ejercicio es necesario, pero también la penitencia. Necesitas esfuerzo para dominar tu voluntad y encauzarla en verdad y justicia. Y ello exige esfuerzo diario y continuado. Por eso, la oración es el ejercicio que te mantiene espiritualmente y te da equilibrio, tanto físico como espiritual.

Abandonado y alejado de la Palabra de Dios, te expone a quedarte en manos del Maligno. Tus oídos y tus ojos, aunque abiertos, ni oyen ni ven. Escuchan pero no oyen, y abren los ojos, pero no ven. Están anquilosados por las cosas del mundo y sometidos a sus placeres y vicios.

Por eso, damos gracias a Dios, porque, por la acción de su Espíritu, nos mantenemos perseverantes y a su lado, y con los oídos y ojos abiertos a la acción del Espíritu. Y en eso ponemos todo nuestro esfuerzo y colaboración por la libertad que se nos ha dado, abandonando a la Gracia de Dios para permanecer en su Palabra.

miércoles, 26 de julio de 2017

El hombre tiene un reto, y es que tendrá que responder por sí sólo. Puedes ser ayudado, pero, al final, serás tú quien tenga que responder por ti mismo. Y no hay escapatoria. Y sabes que tu respuesta debe ser buena, y que tu responsabilidad es hacer las cosas bien. Porque el hombre siente y experimenta que está puesto para hacer las cosas en la verdad y la justicia.

Nadie quiere hacer las cosas mal, y si tiene mala intención, se esconde y trata de aparentar y engañar. Porque sabe que hacer las cosas bien es lo correcto y de sentido común. Llega un momento en que te sientes responsable y quieres ganarte tu pan con el sudor de tu frente. Luego, descubres que tienes que producir y dar frutos.

Y son esos frutos los que te darán la vida. No sólo la vida terrenal, sino la única y verdadera Vida, la  Eterna. Esa Vida de la que te habla el Evangelio de hoy. Por eso, tu tierra, que es tu vida. y en la que Dios ha sembrado su Palabra, debe producir esos frutos que Dios espera de ti. Y, de no hacerlo, sólo tú serás el responsable.

martes, 25 de julio de 2017

Es normal y de sentido común que el hombre trate de trepar y de estar entre los mejores. Y si puede, claro, ser el primero. Se experimenta esa ambición, constitutiva de la esencia del hombre, en sus movimientos y actitudes. Todos queremos más, dice la popular canción. Y es lógico que así sea, pues nuestra naturaleza es humana y propuesta a todas esas tentaciones.

Por eso, no debe de extrañarnos que la madre de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, pidiese para ellos
Los primeros puestos. Estar a la derecha e izquierda de Jesús. Sin embargo, Jesús les apremia a cambiar esa dirección natural de nuestra propia naturaleza, valga la redundancia. Pone como el poder más fuerte, el servicio. Y para alcanzar los primeros puestos hay que ser el último. Es decir, servir.

Y eso experimentamos en nuestra propia vida. No pasamos a la historia por el poder que hayamos tenido, ni tampoco por la riqueza. La huella que queda es la del amor. Un amor que renuncia a sí mismo para servir. Es la característica que Jesús proclamó con su Vida y su Palabra. El servicio por Amor. Y nos mandó hacer a nosotros lo mismo.v>

lunes, 24 de julio de 2017

Cuando aceptamos algo que nos proclaman, estamos diciendo que estamos de acuerdo y que, por lo tanto, no tendría sentido no sólo admitirlo sino tratar de vivirlo. Decir sí significa seguir y seguir implica llevar a tu vida aquello que te proclama el que sigues. Así de lógico y de sentido común.

Decir que sí y luego hacer lo contrario o lo que tú interpretas que debes hacer, dice poco en tu favor y te deja como una veleta al viento. Dices sí y haces no. Das la imagen de ir por donde te sopla y lleva el viento. Por eso, muchos escribas y fariseos, queriendo justificarse y dar razones a su tozudez, piden a Jesús que les dé un signo o prueba que les satisfaga.

Quieren ponerle en evidencia. O lo hace, y aceptarán su Mensaje, o se quedaría en ridículo. Es algo así como si nosotros exigiéramos al Señor que nos revelará que Él es el Hijo de Dios y nos diera una prueba contundente. ¿Acaso nos creemos con ese derecho? ¿Acaso pensamos que podemos y tenemos derecho de exigir al Señor? ¿Creemos que podemos ponerle condiciones a Dios?

domingo, 23 de julio de 2017

Siempre hay esperanza de que el bien, verdad y belleza, se imponga al mal, mentira y feo. Porque eso es lo que quiere todo hombre que se precie de ser hombre. Nadie quiere mentir, y menos luchar y matar. Pero, las malas hierbas tientan y despiertan la envidia, la vanidad, la soberbia y amenazan destruir la buena semilla.

Y no hay solución. Se ha de vivir con esa amenaza y peligro. Junto a la buena semilla plantada, crece la mala hierba, que, sin darnos cuenta, quizás cuando dormíamos, el Maligno plantó. Por eso no estamos solos. El Espíritu Santo nos acompaña y nos defiende y asiste para ayudarnos a defendernos y a evitar que la mala hierba nos destruya.

No perdamos la fe. La palabra acogida en nuestro corazón crecerá y se extenderá, iluminando la verdad con justicia y belleza. Y los hombres se cobijaran en ella, porque el final traerá a los segadores, ángeles del Señor, para emprender la siega. Y aquellos que no sean trigo bueno serán atados en gavillas para arrojarlos y quemarlos al fuego.


sábado, 22 de julio de 2017

Observamos que en el mundo libre y salvaje animal se vive en permanente peligro. Pero, un peligro por subsistir. Se mata para comer, y no hay otra ley que la del más fuerte. Sin embargo, en nuestro mundo, aparentemente respetado y con derechos humanos, se mata por envidia, por ambición, por vanidad, egoísmo, poder, riqueza…etc.

No hay mucha diferencia con ese mundo salvaje de los animales. Cada día muere mucha gente, y no sólo por descuidos o accidentes, sino por negligencia, por guerras, abortos, robos, terrorismo…etc. Es un mundo lleno de hierbas malas que amenazan a las buenas semillas con destruirlas.

La cizaña, plantada por el Maligno, cohabita con la buena semilla. Crece junta a ella y sus intenciones no son otras que las de ahogarlas y destruirlas. Necesitamos perseverar y sostenernos en la Palabra, los Sacramentos e injertados en el Espíritu Santo mantenernos firmes hasta la hora de la siega.

viernes, 21 de julio de 2017

No puede ponerse una ciudad patas arriba para provecho o celebración de unas pruebas deportivas o eventos folklóricos o festivos. Incluso siendo beneficiosos para la ciudad si se perjudica a los ciudadanos. Porque, los ciudadanos deben ser la prioridad en los pueblos y ciudades. No entenderlo así sería contrario al sentido común.

Otra cosa sería que, siendo una circunstancia puntual, podría exigirse un sacrificio ciudadano por el bien del pueblo o ciudad, pero no con la frecuencia que impediría el buen funcionamiento de los ciudadanos y sus trabajos para el bien del pueblo. Porque los pueblos los forman los ciudadanos.

Y sigue ocurriendo lo mismo después de tantos siglos. Se posponen los intereses ciudadanos para el interés de unos pocos, con la excusa que es para el bien de todos. Resulta que luego son unos pocos los que se aprovechan y el pueblo queda perjudicado. Habría que buscar soluciones de poner al hombre en el centro de la ley. Es lo que Jesús nos dice en el Evangelio de hoy.

jueves, 20 de julio de 2017

Jesús sabe y conoce la naturaleza humana. Él ha venido a sacarlo de la esclavitud, y a liberarlo y salvarlo. Sabe de sus limitaciones y su cansancio. Y conoce los extremos que le salpican y le ponen al borde del abismo. Conoce sus fatigas y sus afanes, que, en ocasiones, le desestabilizan y le hunden.

En esas circunstancias, Jesús nos invita a ir a Él y, en Él, apoyarnos y descansar. Mirándole, aprendemos a no desesperar y a ser manso y humilde como Él. Todos los afanes de la vida son pasajeros, y la muerte es el glorioso camino para encontrarnos con Él. Es el momento de la verdad.

Su presencia nos alivia y nos serena. Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y en El nada podemos temer. Quizás no lo descubramos como nos gustaría, pero sí le experimentamos y descubrimos como Él quiere que sea. Porque, Él nos conoce y sabe lo que nos conviene en cada instante de nuestra vida. Pongámonos en sus Manos y descansemos en Él.

miércoles, 19 de julio de 2017

Cuando el hombre alardea de su conocimiento y sabiduría, todo lo quiere entender. Y lo que no entiende o le sobrepasa, le molesta y se cierra a ello. Más si se considera inteligente y sabio. Porque, hay muchos que consideran que nadie les podrá enseñar ni convences sobre algo tan grande como vencer la muerte.

Porque, esa es la noticia de Jesús. La Buena Noticia, la Salvación Eterna. Y una eternidad vivida en plenitud de gozo y alegría. Pero, entender eso no es posible. Hay que fiarse de la Palabra del Señor. Y Él ha dado razones y motivos para fiarnos de su Palabra. Sus Obras y su Mensaje así lo acreditan.

Pero, es su Resurrección el fundamento de nuestra fe. Él ha vencido la muerte y en Él descansamos, confiados en que un día, cuando llegue nuestra hora, resucitaremos nosotros también. Por eso, ser sabio e inteligente es confiar y creer en la Palabra del Señor, porque en Él está nuestra esperanza.

martes, 18 de julio de 2017

Hoy Jesús, en el Evangelio, nos plantea esa capacidad de respuesta que muchos han dejado en el aire y no acaban de concretar, y, menos, responder. Respuesta a su Mensaje de Salvación. Y se lamenta de aquellas ciudades, como Corozaín y Betsaida, que no respondieron a su Mensaje, a pesar de las señales que allí se hicieron.

Posiblemente, esas ciudades, que fueron agraciadas, regadas y abonadas con la Palabra y las Obras de nuestro Señor Jesús, tendrán más responsabilidades que las otras, en las que no se proclamó ni se hizo obras que descubrieran el Amor de Dios. Y en las que poco oyeron y vieron de lo que dijo e hizo Jesús.

En conclusión: Serán mejor tratadas aquellas ciudades que poco han recibido y poco han respondido, y más duramente, aquellas que han recibido mucho y no han respondido en proporción a tanto recibido. Porque, quien mucho ha recibido tendrá mucho de que responder, y quienes poco, poco responderán. De ahí nuestra gran responsabilidad.

lunes, 17 de julio de 2017

Vivir según tus intereses, aunque en muchos momentos tengan que falsear y mentir aparentando verdad, es el propósito de muchos hombres. Ocurre que todos corremos con el afán de ganar en la vida. Eso significa tener éxito, triunfar y destacar en la sociedad que te rodea. Acaparar bienes, fama, riqueza y poder. Y darte la gran vida con comodidades y placeres. A eso se le llama vivir bien y triunfar.

Pero, también, pronto empieza a descubrir, por tu propia experiencia, que todo eso que has acumulado no te llena plenamente. Algo ocurre que lo que creías que te iba a hacer feliz, parece que no resulta. Y, posiblemente, piensas que necesitarás más. Y buscas más. Experimentas que estás en una espiral que da vueltas y no acaba. El mundo empieza a quemarte.

Y empiezas a cansarte, y, quizás, a aburrirte y a desilusionarte. Igual te experimentas esclavizados y atrapado. Te cuesta salir y cambiar de rumbo. Piensas que has equivocado el camino y, ahora, te cuesta salir y despegarte de él. No te preocupes, descubre que si pierdes tu vida por amor y servicio a los demás, estarás ganándola. Porque vivir en la verdad nos descubre el único y verdadero camino.

domingo, 16 de julio de 2017

Tu semilla ha sido plantada en tu corazón. Tienes lo imprescindible para que tu tierra sea bien abonada. Y, aunque hay camino, tierra poco profunda, abrojos y malas hierbas, tienes la tierra buena y suficiente, para hacer hueco en tu corazón y conse queguir esa pequeña parcela dé buenos frutos.

Es verdad que eso no se hace sólo con la boca y las palabras. Hay que doblarse la espalda, tomar el arado y arar la tierra. Hacer los surcos y mezclar el estiércol de tu basura con la tierra recibida para que la semilla sembrada de la Palabra pueda morir y germinar. Y dar frutos.

No es cuestión de un día, ni de dos. Ni de semanas, meses o años, sino de mucho tiempo. Quizás de toda tu vida. Se trata de limpiarla de la dureza del camino que no la guarda ni guarece; se trata de alejarte de malos ambientes que te tientan, te invitan a la indiferencia y a no profundizar. Se trata de cuidar tu tierra buena para que, venida la lluvia y plantada la semilla, dé frutos.

sábado, 15 de julio de 2017

Sucede que cuando queremos avanzar y vivir en ese camino que el Señor nos señala, experimentamos que surgen dificultades y rechazos que nacen de aquellos que quieren elevarse por encima de Él, o dictar otros caminos en oposición con el que Él señala.

La Buena Noticia arranca y tiene su origen sólo en Él. Y es de Él de donde debe partir toda sabiduría y todo seguimiento, porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Y, desde Él, con Él y por Él, avanzaremos confiados en su Palabra y siguiendo sus mismos pasos.

Sin temor ni miedos, y esperanzados en que toda verdad será descubierta y emergerá a la luz de todos. Y que no estamos solos, pues, a pesar de estar enfrentados al mundo, seremos defendidos por la Verdad Absoluta ante los enemigos que nos amenazan de muerte.

viernes, 14 de julio de 2017

Sin lugar a duda, si la vida, ya de por sí, es un peligro, cuánto más la de un cristiano. Un cristiano que tiene que enfrentarse, en un mundo de lobos, lleno de paz y de amor. Un cristiano cuyo lema y meta es vivir el esfuerzo y la actitud de amar y perdonar.

Porque el Evangelio, la Buena Noticia de salvación se concreta en esas dos palabras: Amar y perdonar. Palabras que el mundo olvida y esconde en este mundo. Donde lo que prima es el poder, la fuerza y el éxito. Y dónde la Palabra de Dios se rechaza o se toma con indiferencia.

Nuestra esperanza está en el Señor. Su Palabra es Palabra de Vida Eterna, y en Él nos atrevemos a seguir adelante y a soportar, como hizo Él, todo martirio, injuria, blasfemia, sufrimiento y peligros, Y toda clase de incomodidades. Nuestra meta es la Cruz, tal y como Él padeció. Y no lo hacemos confiados en nuestras fuerzas, porque no podríamos. Lo hacemos abandonados y confiados en Él.

jueves, 13 de julio de 2017

Si hay algo bueno y que el hombre busca es el Reino de Dios. El Reino de Dios es el Señor, porque en Él está todo lo que el hombre necesita y sólo Él basta. Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Y es ese el Camino que todo hombre quiere recorrer. Ahora, no todos lo encuentra o lo conocen, y necesitan que se lo enseñen.

Por eso, hay que proclamarlo y darlo a conocer. Con la vida y con la palabra. A pesar de nuestras caídas y fracasos; a pesar de nuestros malos testimonios y pasos atrás. Tenemos siempre la oportunidad de levantarnos y, limpios, empezar de nuevo. Cada día es una lucha, pero lo importante es perseverar en esa lucha y confiar en la Fuerza del Señor.

Pidamos la perseverancia de no desfallecer, y, a pesar de nuestros pecados y malos testimonios, confiemos en el Señor. Es Él quien nos envía y quien confía primero en nosotros. Pongámonos en sus Manos y dejemos que el Espíritu Santo nos modele y nos dirija. Sigamos sus consejos y seamos prudentes y humildes.

miércoles, 12 de julio de 2017

Dios no ha hecho ningún casting con nosotros. Nos ha elegido a todos, y también invitados al Banquete. Al Banquete de la Vida Eterna. Y han aceptado muchos, pero otros no. Sin embargo, la cuestión no es que seamos mejores los que hemos aceptado, sino que, abiertos al Espíritu Santo, el Señor se nos ha dado a conocer.

Por eso, al mismo tiempo que nos esforzamos en responder a su elección, le damos gracias por habernos elegidos y aceptado. Y le pedimos sabiduría, valentía, fortaleza y voluntad para perseverar en el empeño de responderle y proclamar su Palabra.


Palabra que no podemos resistir dentro de nosotros, porque se derrama y nos exulta de gozo y alegría hasta el punto de contagiar y ser proclamada. Caso de que eso no nos ocurra, posiblemente sea que no ha muerto la semilla plantada en nuestro corazón y no dé frutos. Tratemos de cultivar esa Palabra e irradiarla a todas partes de nuestro camino.

martes, 11 de julio de 2017

Es el caso de los apóstoles. Hoy, en boca de Pedro, le piden al Señor por su recompensa. «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?». La respuesta de Jesús no se hace esperar, y promete recibir el ciento por uno.

«Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna».

El Señor no se queda corto nunca. Nos promete el ciento por uno en todo. Es decir, nuestra felicidad será plena e inmensa. Quizás no podemos entenderlo ni explicarlo. Pero, lo más importante es que, además de ser gozo y felicidad en plenitud, será Eterna.

lunes, 10 de julio de 2017

El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús devolviendo la vida a dos personas. Una es la hija de un magistrado, que confiando en Jesús, le busca y le pide que le imponga las manos a su hija y le devuelva la vida. Su fe le impulsa a pedírselo al Señor. Y Jesús le responde resucitando a su hija.

La otra, es una mujer enferma de flujo de sangre. Lleva mucho tiempo padeciendo esa enfermedad y permanece estéril. No puede dar vida a ningún hijo. Cree en Jesús y piensa firmemente que si le llega a tocar su orla quedará curada. Y se dispone para poder hacerlo. Lo logra e inmediatamente queda curada.

La fe de esos dos personajes es firme, y les lleva a buscar a Jesús y a pedirle, confiados, en que les dé vida. ¿También busca tú a Jesús para alcanzar la Vida Eterna? Porque, es eso lo que Él nos ha venido a ofrecer. Verdadera Vida Eterna. Pidamos sabiduría para responder y abrirnos a su Palabra.

domingo, 9 de julio de 2017

Cuanto más te crees que sabes, más puedes estar alejándote de la verdad. Y, en la medida que rechazas escuchar al más pequeño, más oportunidades pierdes de saber más. Porque, siempre hay algún detalle o alguna parte de la verdad a la que tú no has llegado.

Y, también en la medida que no escuchas a tu enemigo, pierdes la ocasión de saber sus intenciones, así como sus cualidades o debilidades. Luego, le das ventaja y quedas en inferioridad, porque sabes menos del él y de cómo poder vencerle o ganarle.

Hay un refrán que dice: “Si no puedes con tu enemigos, hazte amigo de él”. Pero, Jesús, te dice más: “Ámalo”, y eso significa que debes tenderle la mano y no tener miedo de acercarte a él cuando tienes la oportunidad de romper barreras. Eso es ser manso y humilde, pues con esas armas siempre se vence y se llega al corazón del otro.

sábado, 8 de julio de 2017

No parece de sentido común que a la fiesta se vaya con cara triste y apesadumbrada. Nos preguntaríamos qué hacemos en ese lugar, donde la gente va a divertirse. No es lógico que estemos tristes cuando todos los demás van a divertirse y a pasarlo bien. Desentonaríamos.

De la misma forma, estar triste cuando el Señor está con nosotros es ilógico. Y menos ayunar y hacer sacrificios. No tendría mucho sentido que sentirnos salvados e invitados al banquete de la Vida Eterna sea para ponerse a llorar. Un cristiano es una persona alegre, porque se experimenta salvado.

Y debe dejar lo viejo con lo viejo, porque ahora estamos en tiempo de salvación. Al vino nuevo, odres nuevos. Misericordia quiero y no sacrificios –Mt 12, 7- nos dice el Señor. En la misericordia encontramos el momento donde tendremos que renunciar y sacrificarnos por el bien del otro. Sobrarán oportunidades para despojarte de ti y darte al otro.

viernes, 7 de julio de 2017

Tu respuesta depende de ti. Jesús no ha querido imponerte nada. Su padre Dios te ha creado libre, con capacidad para responder libremente. Luego, de ti depende. Ahora, eso sí, te llama, te da su amor y te busca con misericordia y perdón. Son las dos palabras con las que quiere seducirte.

No quieres que te pierdas ni que desaproveches tu ocasión. Él te lo demuestra dando la vida por ti. Lo hace cada día actualizándolo en la Eucaristía. Allí se ofrece al Padre en el memorial de la Pasión, partiéndose y convirtiéndose en Pan y Vino, para alimentarte espiritualmente y fortalecerte.

Fortalecerte para que puedas vencer tus inclinaciones, tus pasiones, tus deseos egoístas, tu individualidad, tu desamor, tus ambiciones, tus proyectos erróneos y tus pecados. Sabe de tu debilidad y fragilidad, y se ofrece cada día en la Eucaristía para renovarte, y en la Penitencia, para levantarte y perdonarte.


jueves, 6 de julio de 2017

A Jesús lo buscaban para que les curase. Después de comprobar que sus dolencias nadie las podía curar, la gente acudía a Jesús con esa intención. El pasaje del Evangelio de hoy narra uno de esos hechos en los que le presentan a Jesús un paralítico. Y la respuesta de Jesús es curar y limpiar su alma.

Es a lo que ha venido Jesús. No tanto a salvarnos de la muerte humana, a la que todos estamos destinados, sino a darnos la Vida Eterna. Para ello se hace necesario salvar nuestra alma. Y eso pasa por arrepentirnos de nuestros pecados y dejar que la Misericordia de Dios nos perdone.

Jesús tiene poder para curar nuestro cuerpo y salvar nuestra alma. Lo dejó claro con aquel paralítico en presencia en presencia de todos los que le escuchaban. Sabía lo que pensaban y conocía su desconfianza, pues sólo Dios puede perdonar. Dejo muy claro su Divinidad demostrando su Poder para perdonar los pecados.

miércoles, 5 de julio de 2017

A nadie se le escapa que la vida tiene sus buenos y malos momentos. Y son esos momentos malos los que marcan nuestra personalidad y nuestra fidelidad. Porque, en los buenos es muy fácil hacer las cosas bien, pero cuando las tempestades hacen presencia, los ojos de los demás están fijos en nosotros.

El camino que Dios nos ha marcado también está lleno de pruebas. Pruebas que tienen el peligro añadido del Maligno, que está pendiente de nuestras debilidades y derrumbes. Creer que nosotros solos podemos enfrentarnos a esas pruebas es lo mismo que ponernos en manos del Maligno. Solos el fracaso está asegurado.

Necesitamos la presencia constante y diaria del Señor. Necesitamos ponernos y abrirnos a la escucha del Espíritu Santo y llevar a todas horas el arma de la oración. Oración que se traduce en consulta y diálogo con el Espíritu en cada instante de nuestra vida. Sobre todo en esos momentos difíciles en los que tenemos que tomar un camino.

martes, 4 de julio de 2017

Ocurre que nos sorprende de improviso y, sin apenas tener tiempo para pensar o prepararnos, la tempestad nos rodea y nos amenaza peligrosamente. Tempestad que puede venir significada en una enfermedad, en una muerte, en una depresión física o económica…etc. La vida se oscurece y la barca de nuestra vida se hunde.

Lo inmediato es pedir socorro. Pero, no a quien no puede ayudarte, o su ayuda es limitada como la tuya. Para esto se requiere poder. Mucho poder. Entonces, te acuerdas de Dios, levantas tu mirada y te diriges a Él. Reconoces que no te habías acordado, en tiempo de vacas gordas, de Él. Y, quizás, por su ayuda,  prometes algo.

Dios no quiere promesas, ni tampoco que le pagues. Primero, porque no puedes pagarle. Ni tampoco tienes nada para pagarle. Todo lo tuyo te lo ha regalado Él. Dios quiere que tú pienses, y que te des cuenta que Él es quien únicamente te puede dar la eterna y feliz salvación. De todos modos, quieras o no, te escucha y te abre los brazos de salvación.

lunes, 3 de julio de 2017

El Evangelio de hoy es muy sencillo. Nos habla de Tomás, un discípulo de Jesús que no cree que haya resucitado. Y tampoco cree lo que le dicen sus compañeros. Necesita verlo por él mismo. ¿No te recuerda alguien esa actitud? También nosotros necesitamos ver por nuestros propios ojos. Y nos resistimos a creer.

Hay muchos Tomás en este mundo. Muchos Tomás que no creen sino lo que ven, y rechazan, a pesar del testimonio de sus amigos, todo aquello que le dicen. Y muchos, a pesar de testimonios y ejemplos, se cierran a creer. Posiblemente, no le será dada otra oportunidad.

Al final, Jesús llama dichosos a aquellos que creen sin haber visto. Dichosos y bienaventurados aquellos que se fían de su Palabra. Como niños que creen en sus padres. No nos queda otra opción sino pedir al Espíritu Santo que nos aumente la fe.

domingo, 2 de julio de 2017


No cabe ninguna duda de que el hombre necesita un ideal para sostenerse y activar su camino. Un ideal que le mantenga en alerta y movimiento a cada momento. Desdibujado ese ideal su norte se desmorona y cae en depresión y abandono. Así, muchos terminan en la indigencia y en el sin sentido.

Vivir en esas condiciones es absurdo. Nada importa y todo vale. No hay camino, sino vagancia y, como ambulantes sin rumbo, su vida se limita a alimentarse de lo que encuentra y de la limosna. También la vida, cuando perdemos lo primero y principal, caemos en ese peligro.

Y lo primero es el Señor, nuestro Señor Jesucristo. Él es el único Camino, la única Verdad Vida. Porque teniéndolo a Él, todo lo demás se nos irá dando por añadidura. Sin embargo, pocos son los que le anteponen a todo, pues es más importante el tiempo, la hora, la comodidad y…Se antepone cualquier comodidad que buscarle en la comunidad. Y, claro, así se nos pierde y no encontramos fuerza para darnos a los demás.

sábado, 1 de julio de 2017

También a nosotros nos ocurre en muchos momentos de nuestra vida situaciones desesperadas. En el camino estamos expuestos a accidentes, dificultades y obstáculos. Y, cuando nos ocurre una situación desesperada nos acordamos de Jesús, de Maria y de muchos santos.

Eso descubre nuestra fe. Pero, quizás, una fe mediocre, como un seguro para situaciones extremas. Una fe desencarnada de nuestra vida. Todavía no despertamos y tomamos conciencia que estamos salvados de todo peligro. El camino es de salvación, porque Jesús ya ha pagado nuestro seguro.

Es verdad que nuestra realidad, ahora, es todavía de pruebas y sufrimientos. Es el camino. Nuestro desierto. Tenemos que demostrar que realmente estamos con y en el Señor. Que Él es nuestro Dios y nos fiamos de su Palabra. Demostrarlo es amar. Amarle a Él sobre toda las cosas, y al prójimo como Él nos ha enseñado.