sábado, 29 de abril de 2017

Los adelantos y progresos del mundo ensoberbecen al hombre. Se cree capacitado para dirigir su propio destino y construye su torre de Babel. Y rechaza la presencia de Dios. Se dice no necesitarla y se cierra a toda sabiduría que venga de lo alto.

Es de sentido común que Dios revele su sabiduría a los pequeños, pues los que se creen grande la rechazan. Por lo tanto, la oculta a sabios e inteligentes entregándosela a los sencillos, humildes y pobres, pues son los que están abiertos a recibirla.

Son los pobres los que, necesitados de todo, se abandonan en los brazos de su Padre Dios y abren sus corazones a su Sabiduría. En Él buscan el descanso, la paz y la esperanza de encontrar la verdadera Sabiduría, el único y verdadero camino que les lleve a la Vida Eterna.

viernes, 28 de abril de 2017

Y te ves impotente ante tanta tragedia y tanto desorden, que muchos aprovechan como oportunidad para beneficiarse a costa del sufrimiento de otros. En ese espectro social, los cristianos tenemos que ser sensibles y tender nuestra mano. Y lo estamos haciendo. Posiblemente, unos más que otros, pero todos son necesarios para resistir y cambiar la situación.

Hay que colaborar desde nuestras capacidades y medios. Desde nuestras comunidades y parroquias y con los medios que cada uno tengan. Tendremos que repartir nuestro pan, partiéndonos, compartiéndonos y repartiéndonos, con nuestro esfuerzo y posibilidades. Y también con nuestras oraciones.

Pongamos nuestros cinco panes y peces, y el Señor pondrá lo que resta para dar de comer a todos los que pasan hambre y  sed, tanto material como espiritual. Confiemos en el Señor y demos nuestro humilde cesto con lo que tengamos a nuestro alcance. El Señor se encargará de lo que falte.

jueves, 27 de abril de 2017

De lo único y verdaderamente importante nos habla hoy el Evangelio. Jesús nos dice que levantemos la mirada y miremos hacia lo alto, porque es de lo alto de donde viene la verdadera sabiduría y nuestra salvación. Todo lo de aquí abajo está llamado a la muerte, pero lo de arriba huele a Vida Eterna.

Por lo tanto, levantemos la mirada y escuchemos la sabiduría de Dios. En ella está nuestra liberación y salvación. El que cree en el Hijo, enviado por Dios, tendrá Vida Eterna. Y eso es lo único y verdadero. Todo lo demás, por experiencia, sabemos que se queda aquí.

Y no sólo que se queda aquí, sino que se corrompe y desaparece. Nada de lo de aquí abajo es eterno. Todo perece. La única salvación del hombre viene de lo alto, y es ahí donde debemos poner nuestra mirada y nuestro esfuerzo. Porque este mundo es un mundo caduco, y el hombre está llamado al mundo de la Vida Eterna.

miércoles, 26 de abril de 2017

Cuando alguien cumple con la ley y su comportamiento es digno y honrado, estamos delante de alguien que se hace ejemplo para los demás. En ese sentido decimos que es icono y testimonio vivo para ser imitado y destacado. Y eso se hace desde la humildad y la sencillez.

No es cuestión de ser héroe ni hacer cosas extraordinarias, sino simplemente cumplir, con sencillez y humildad, con tus obligaciones y responsabilidades. A pesar de que sean sencillas y simples. Es la buena intención y la autenticidad de tus hechos los que dan valor a tus actos y a tu vida.

Sin lugar a duda, la Palabra de Dios da sentido a todo eso, y en ella encuentras la Verdad, el Camino y la Vida. Y le da sentido y buen sabor, haciéndola alegre, justa y verdadera. Es entonces cuando decimos que eres sal y luz, porque con tu vida y viviendo según la Palabra alumbra y das sabor alegre a todos aquellos que caminan a tu lado.

martes, 25 de abril de 2017

No tendría sentido que Jesús, nuestro Señor, después de estar tres años con nosotros y hacer tantas cosas buenas, curar a muchas personas y hasta resucitar a algunos, se guarde esa noticia y mensaje de salvación para sí mismo. Y que no preparase un grupo para que continuase esa labor.

Sería algo incomprensible y sin posible explicación. Jesús viene a proclamarnos una Buena Noticia. Tan buena que es lo que, en lo más profundo de nuestro ser, está escrito. Todos buscamos la felicidad eterna, y es, precisamente eso, lo que nos viene, de parte de su Padre, a proponer y regalar Jesús.

Por todo ello, constituida la comunidad, les envía a proclamar lo que Él había ya proclamado: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará ». Y así se ha hecho hasta nuestros días.

lunes, 24 de abril de 2017

Nuestra forma de actuar esconde nuestra fe. Tratamos de disimular y de que no nos vean. Nuestros actos no manifiesta nuestra fe, así que no transparentamos lo que creemos. De esta manera, en una sociedad mayoritaria se aprueban leyes que van contra el derecho a la vida y los derechos humanos.

No se nota para nada nuestro cristianismo, y menos la consecuencia y resultado de nuestra fe. Utilizamos la noche para ocultarnos o pasar desapercibido. La noche puede ser el anonimato, el quedarnos desdibujado y disperso entre la multitud y el permanecer en silencio ante los signos anticristianos.

No se experimenta el voto católico, y se aprueban leyes que atenta contra la Voluntad de Dios. ¿Dónde se esconde los cristianos? En una sociedad eminentemente católica no se percibe esa catolicidad. Luego, una de dos, o hemos dejado de serlo, o presentamos dos caras, una religiosa concretada en actos litúrgicos, y  otra práctica, diferente y aplicada a la sociedad en la que vivimos.

domingo, 23 de abril de 2017

Sólo con una experiencia vital y profunda de Jesús, todo vuelve a renacer. La vida se ilumina cuando el Señor está entre nosotros. Y Jesús, sabedor de esto, se aparece a los suyos para animarlos y fortalecerlos. Así, aparecido en el cenáculo, ellos recobran la alegría y la fuerza, y son enviados a evangelizar el mundo.
                                               
Por eso, la comunidad es vital e importante. Se necesita estar unidos, apoyados, fortalecidos y reunidos con y en el Señor. Porque, allí está el Señor en medio de nosotros – Mt 18, 20 -. Es la experiencia de Tomás, que apartándose estuvo perdido, y de regreso a la comunidad se topó con la experiencia con el Señor.

No perdamos de vista la comunidad, porque todos juntos somos más fuertes y estaremos también más fortalecidos. La fe compartida se fortalece y nos hace más solidarios, más generosos y misericordiosos y sostenernos los unos en los otros.

sábado, 22 de abril de 2017

Los apóstoles habían convivido con Jesús tres años, y le habían oído muchas veces. Incluso muchas cosas que no se ha escrito en el Evangelio. Y le habían visto hacer milagros y muchas curaciones, y hasta resucitar a muertos. Sin embargo, Jesús tiene que mostrarles sus heridas para que crean.

Reciben incluso el testimonio de las mujeres y de los de Emaús, y siguen cerrados y endurecidos. No creen. No es extraño tampoco que a nosotros nos ocurra lo mismo. Tenemos sus testimonios y el de la Iglesia, y no les hacemos caso. Nuestros corazones están viciados y sometidos a los encantos y criterios de este mundo.

Necesitamos una experiencia profunda con y en el Señor. Ellos la tuvieron y respondieron. Y, gracias a esa respuesta, nosotros ahora le conocemos y la Iglesia sigue su camino. Necesitamos pedir esa Gracia y también buscarla. ¡Señor, aumentanos la fe!

viernes, 21 de abril de 2017

Todo nace desde Jesús y de Él parte la historia de salvación. No hay otra real, porque es Él el único que Resucita y el único que nos promete nuestra Resurrección. Y, por eso, en estos cincuenta días posteriores se aparece varias veces para consolidar y fortalecer la fe de los apóstoles y todos sus discípulos.

También porque en Él se cumple todo lo profetizado. Todo sucede como está escrito en la Ley y los profetas, tal y como Él describe y narra a aquellos discípulos caminos de Emaús. Y ahora es tiempo de animar a la comunidad y fortalecerla en el Espíritu Santo.

Son días de ánimo, de preparación y de constituir la Iglesia. Nuestra santa Madre Iglesia que continúa la labor hasta nuestros días. Hoy es la tercera vez que se aparece a los suyos. Después, al subir al Padre, deja de aparecerse. Ya está la Iglesia en marcha, y será el Espíritu Santo el que continúe la labor dirigiéndola.


jueves, 20 de abril de 2017

Nuestra razón es limitada y no llega a entender como alguien puede resucitar. De modo que trata de justificar el hecho de que alguien se le aparezca. Piensa en fantasmas o espejismos. Le cuesta menos admitir espejismo que darlo por cierto y verdadero.

 Las apariciones, en este caso, las de Jesús, no son aceptadas. De ahí que podemos suponer que lo lógico y de sentido común es aparecerse y manifestarse a aquellos que le esperan y puedan creer. Es decir, a sus amigos. Y, así y todo, Jesús muestra sus heridas y comen con ellos. Pruebas de que no es un fantasma sino Él, el Resucitado.

Jesús les va dando pruebas de su Resurrección a sus apóstoles. Quiere que se den cuenta de quién es y les prepara para la misión de proclamar su Mensaje de salvación. Va, apareciéndoseles y animándoles para que ellos sean verdaderos testigos de su Resurrección.

miércoles, 19 de abril de 2017

Sucede, en ocasiones, que pasando delante de un amigo/a no la vemos. Nuestros ojos la han mirado, pero nuestro corazón no estaba sincronizado con nuestros ojos. Y nos costará convencer a ese amigo/a que no le hemos visto. La mente se ido junto con el corazón por otro camino.

Aquellos discípulos camino de Emaús miraban los acontecimientos con los ojos del mundo. Es decir, con los ojos físicos, los de la cara. No abrían los ojos del alma, los que miran la esperanza, los que sintonizan con el corazón y le prenden fuego. Necesitaban la luz de la Palabra.

Y, una vez más, el Señor nos busca y nos abre los ojos. Es Él quien da el primer paso y establece relación con nosotros. Ahí está el secreto de la vista, abrir los ojos a nuestra relación con el Señor, que se hace el encontradizo, que sale a nuestro encuentro y nos abre la puerta de la fe para que demos los primeros pasos.

martes, 18 de abril de 2017

Cuando el testimonio de lo que nos gustaría creer existe, todo es fácil y nuestra fe brota enseguida y hasta se expresa, se nota y se vive. Pero, cuando la fe nos exige renuncia, sacrificio y buscar la justicia y la verdad, todo se ve de otra manera, y hasta se trata de falsear.

Se nos hace difícil creer que Jesús ha Resucitado. Incluso, para aquella mujer que le seguía fielmente. Busca un cadáver, porque no entra en su cabeza la Resurrección. Y su alegría se desborda y corre a anunciarlo a los discípulos. El Señor vive y me ha dicho: ‘Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios’».

No declara y revela que también nosotros somos hijos de su Padre e hijos de su Dios. Nos hace, por sus méritos para Gloria de su Padre, hijos y herederos. ¿Cómo no nos va a resucitar el Padre también a nosotros siendo sus hijos? Con la Resurrección del Señor también nosotros, si creemos en Él, resucitaremos.

lunes, 17 de abril de 2017

Una historia inverosímil, pero que cuando interesa difundir no hay reparos y con dinero se consigue manipular lo ocurrido presentándolo como mentira. Pero nada impide que la Verdad salga a la luz, y así, por el testimonio de los apóstoles se proclama que Jesús ha Resucitado.

No tiene sentido que se esconda algo que no se puede esconder. Menos mover aquella piedra sin hacer ruido y sin que nadie se entere. Y, lo más absurdo, esconder un cadáver para luego dar la vida por él. Algo absurdo y sin sentido.

La Verdad no se puede ni negar ni esconder. Jesús ha Resucitado, y eso es evidente. Porque el Sepulcro está vacío y porque, Él, lo ha probado durante cincuenta días con sus apariciones y su testimonio. Y porque todo lo profetizado en Él se ha cumplido.

domingo, 16 de abril de 2017

El hombre pasa toda su vida corriendo. Corre para buscar felicidad. Felicidad que va concretándose según las etapas de la vida en ideales, que van en proporción a sus demandas y búsqueda. Cada edad trae un deseo de felicidad: juegos, competición, estudios, vocación, familia…etc.

Sin embargo, descubre y experimenta que todos esos ideales son caducos. Según se van alcanzando van perdiendo interés y desaparece el deseo. Volvemos a lo mismo, a buscar otros mayores que satisfagan nuestras ansias de felicidad actual. Y así pasamos la vida buscando sin resultado pleno.

Necesitamos un Ideal que nos satisfaga plenamente. Un Ideal con mayúscula, que nos inunde de felicidad eterna y que nos ilumine el devenir de toda nuestra vida. Un Ideal que alumbre y dé sentido a todos nuestros esfuerzos y que alimente nuestra esperanza de alcanzar esa Vida Eterna que buscamos. Es la Resurrección de Jesús ese Ideal que buscamos. Resucitar con y en Él.

sábado, 15 de abril de 2017

María supo esperar y soportar aquellos momentos de incertidumbre. Es de suponer que Ella había hablado con su Hijo de estos momentos de dolor. ¿Qué hijo no le cuenta a su madre lo que le sucede o lo que le va a pasar? María, posiblemente, estaría preparada para tanto dolor y sufrimiento.

Sin embargo, aún sabiendo el camino y la ruta, se hace muy difícil encajar este dolor. Y, además, de la manera que se produjo, con tanto escarnio, castigo y dureza. Eso sí supongo que María no podía suponerlo. Miremos en aquellas madres que pierden a sus hijos después de una larga enfermedad. Lo esperan, pero el dolor se hace insoportable.

Hoy es un día para acompañar a María. Un día de silencio, de meditación, de diálogo interior, donde podamos revisar nuestras actitudes en el camino y donde no podemos perder de vista que nosotros también vamos, pase lo que pase, injertados en Jesús, hacia la Resurrección. Esa idea nos debe dar esperanza, fortaleza y voluntad para soportar todas las dificultades del camino. ¡Feliz Pascua de Resurrección!

viernes, 14 de abril de 2017

No se puede pensar en otra cosa, porque, tras la muerte que nos acecha y nos aguarda, hay esperanza de vida, de Vida Eterna. Pero de una Vida que se descubre, tras ser atravesado su costado y manar agua y sangre, en el Bautismo y Eucaristía. Dos Sacramentos necesarios para la Vida Eterna.

Es la Vida nueva que Jesús, tras su muerte en la Cruz nos ofrece y nos descubre. Una Vida transformada en un Reino nuevo. Un Reino de verdad, de justicia, de amor y de paz. Ese Reino que todos los hombres buscan en el poder, la riqueza y la ambición y, equivocados se destruyen.

Porque sólo en el Amor se puede encontrar. Un Amor que al propio Jesús le llevó a entregarse, a partirse y repartirse. Y a darlo todo hasta el extremo de entregar su propia vida por verdadero amor. Es ahí donde tendremos que buscar ese nuevo Reino, porque dándonos en amor lo encontramos.

jueves, 13 de abril de 2017

Una meta que está grabada a fuego dentro de nuestro corazón. Una huella del Espíritu de Dios, que nos empuja en busca del gozo eterno. Es decir, buscamos la felicidad eterna. Cada instante cuenta en nuestro tiempo y vida. Todo tiene sentido, pero no está al alcance de interpretarlo nosotros, sino de aceptarlo y dejarnos que el mismo Espíritu nos lleve.
                             
Porque es eso lo que realmente queremos y buscamos. El peligro está en no saberlo buscar o buscarlo dónde no está. El mundo aparenta ofrecérnoslo, pero luego resulta que es falso, mentira y caduco. Sin embargo, debemos estar muy atentos, porque hay señales y signos que nos alertan y revelan el Camino.

A todo esto experimentamos que, cuando hacemos el bien y servimos a los demás, sentimos gozo y alegría, y hasta una inexplicable felicidad que nos llena y nos desborda. Descubrir que el amor  es esa fuerza que estábamos buscando y la puerta que nos abre el Camino hacia la Verdad y la Vida es lo que llena de pleno sentido nuestra vida.


miércoles, 12 de abril de 2017

Pero eso, no es ni pertenece a un tiempo concreto, ni tampoco a unas circunstancias especiales. Pertenece a todos los tiempos y en cualquier circunstancia. La vida de las personas está detrás de los intereses y ambiciones de los hombres del poder y la riqueza. Sus voluntades quedan sometidas y esclavizadas por esas ambiciones.

Así sucedió en tiempo de Jesús. Algunos creían más en el poder y el dinero como medios para conseguir sus propósitos. La libertad la condicionan a la fuerza, y la fuerza, valga la redundancia, se consigue con el dinero y el poder. Por eso, ante la propuesta de Jesús, el amor, nada entienden y lo rechazan hasta el punto de traicionarlo.

Pero, el problema es todavía más profundo. Porque no se trata de juzgar, ni tampoco de quedarnos fuera. Nosotros, los de este tiempo, también estamos implicados. Porque de alguna manera también le rechazamos y le marginamos cuando en nuestras vidas lo que prima es el poder y el dinero, y los valores, la generosidad y la verdad se quedan marginadas.


martes, 11 de abril de 2017

Hoy, el Evangelio, nos presenta a Jesús sabiéndose traicionado, pero también glorificado: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en Él. Si Dios ha sido glorificado en Él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto. Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros».

Pedro también se ve envuelto en esta traición. Pero es una traición propia de su debilidad. Nuestra naturaleza herida y tocada por el pecado nos traiciona también a nosotros. Pedro es reo de sus propias palabras, y falla. Deje sólo a Jesús. Sin embargo, hay una gran diferencia con Judas. Pedro llora su pecado.

Ese es el camino de nuestra salvación, el arrepentimiento y reconocimiento de nuestra propia miseria y pecado. Jesús lo sabe, pero su mirada es más profunda y ve y conocen lo que hay en lo más hondo de nuestro corazón. Y ve la huella de Dios en nosotros. Un deseo de amar que nos llena de gozo y felicidad. Y Pedro responde.

lunes, 10 de abril de 2017

Nadie que proteste sobre algún acto en concreto, puede, luego, hacer lo que se le antoja, pues sobre él mismo recaerá la responsabilidad de que todo se haga mal. Es verdad que estamos heridos por el pecado y nuestra debilidad se pone de manifiesto, pero nuestros juicios deben impregnarse de misericordia y perdón.

Las buenas intenciones están contenidas intrínsecamente en los buenos actos, que se llenan de verdadero amor aunque sean imperfectos y criticados. Porque lo que mide una obra es su intención. Sucede que queremos hacer el bien, pero, nuestra naturaleza herida hace el mal.

Descubramos que lo importante es amar. Amar y amar, y en lo demás no te preocupes tanto, porque si tus buenas intenciones se revisten de verdadero amor, todo irá bien y todo será bueno, porque lo que se haga bien intencionado por amor es bendecido por Dios.


domingo, 9 de abril de 2017

La vida nos descubre que siempre que entramos a formar parte de una entidad, buscamos ciertas ventajas e intereses. No se forma parte de algo sin saber que puedo obtener a cambio. Nos ocurre eso también con la Iglesia. Acudimos a ella pensando que la vida nos puede ir mejor, y, por si acaso, nos acogemos a ella.

En cierto modo, los Sacramentos representan posibles ventajas que nos pueden ayudar. Y aclamamos al Señor pensando en ello. Pero, la experiencia nos dice que no ocurre nada, incluso las cosas pueden empezar a empeorar. Esa entrada triunfal de Jesús en Jerusalén puede descubrirnos y explicarnos esa experiencia que tenemos.

Seguir a Jesús es un camino difícil y en el que tenemos que aprender a amar. Amar dejándonos a nosotros y pensando en los otros. Esa fue la experiencia y testimonio de vida que Él nos dio. Y como Él nos ama. Por eso, los que creemos en Él alcanzaremos también la Resurrección como Él. Quizás esa sea la significación de su humilde entrada, mal entendida, en Jerusalén.




sábado, 8 de abril de 2017

Muchos famosos son amenazados, buscados y envidiados. Y difícilmente gozan de intimidad, pues son vigilados y buscados. La fama, sea del tipo que sea, siempre tiene consecuencias negativas, y es que tus movimientos son vigilados para lo bueno y lo malo.

Jesús de Nazaret alcanzó fama notoria. Su manera de hablar y sus obras alcanzaron gran fama en toda la región de Galilea. Fue buscado y deseado por muchos, sobre todo por sus curaciones y milagros. Y eso empezó a despertar interés, hasta el punto que se le cuestionó su proclamación. No podían admitir que se proclamara el Hijo de Dios.

Y menos el enviado y Mesías prometido. Ellos ya habían fabricado uno. Sería como ellos habían pensado para liberarlos de la opresión extranjera. Sería un Mesías fuerte y poderoso, para expulsar a los invasores y también, según la promesa, desconocido. No podía ser ese Jesús. Y, por eso, lo mataron.

viernes, 7 de abril de 2017

Han pasado veinte siglos y vivimos en el veintiuno. Concretamente 2016 años, tres meses y casi siete días desde su nacimiento. Y Jesús sigue estando amenazado. Se le persigue porque se ha manifestado como el Dios que se ha hecho Hombre para, entre los hombres, ofrecerles la salvación.

No se entiende, pero tampoco se escucha. No se miran sus obras ni sus milagros. Se han cerrado los ojos y no se ve sino el rechazo y el quitarlo del medio. No ven sino su Ley y se agarran a sus tradiciones y normas. Su idea del Mesías está formada dentro de ellos, a su manera, y no admiten otra.

A pesar de los esfuerzos que hace Jesús, sus criterios no cambian. No quieren cambiar. Están ofuscados, sometidos y doblegados por la soberbia y no ven la luz. Tienen ojos, pero no ven; tienen oídos, pero no oyen. Y es que sin la fe nada se puede creer. Necesariamente, la fe se hace necesaria e imprescindible. 

jueves, 6 de abril de 2017

La vida, salvo raras excepciones, no es para un día. Y, por poco tiempo que tengamos de vida, siempre dejaremos huellas de nuestro amor. En y con esa medida seremos también nosotros medidos. Por lo tanto, nuestra esperanza se apoya en la expresión y obras de nuestro amor.

Porque la promesa de Jesús está en íntima relación con el amor. Si amas, crees, y si crees en el Amor que Él te da y así lo transmites a los demás, tendrás Vida Eterna. No hay ninguna forma de ocultarlo o aparentarlo. El amor se ve, se nota y se toca. Está, es, o, no está y no es.

Jesús nos lo deja muy claro. Y el mejor camino es confiar en Él. La reflexión está clara, del mundo no podemos esperar nada que nos dé la vida eterna. Sólo Jesús nos la garantiza: «En verdad, en verdad os digo: si alguno guarda mi Palabra, no verá la muerte jamás».

miércoles, 5 de abril de 2017

Pero, ante tal realidad, el hombre no se detiene y se cree libre. Libre porque ha nacido en un estado de derecho y puede moverse libremente, por lo menos interiormente, de pensamiento y de intenciones. Sin embargo, pronto descubre que tus actos están fiscalizados y sometidos a unos hábitos, apegos o apetencias.
                                                  
Pero, también regulados por unas leyes que prohíben tus movimientos. Es cuando descubres que, simplemente, ser libre es tratar de hacer el bien. Es lo único que no está prohibido, aunque, sorprendentemente, Jesús pasó haciendo el bien y fue condenado precisamente por eso.

Quedas perplejo y sorprendido. ¿Cómo se puede castigar hacer el bien? Luego, reflexionas y experimentas que tus inclinaciones, tus pecados, tu soberbia, tu envidia y pasiones someten tu voluntad y tu libertad, y conviertes el bien por mal.

martes, 4 de abril de 2017

A pesar de todo lo que la vida te dé, en cuanto a felicidad, alegría y paz, llegarán momentos de incertidumbre, de tristeza y de sufrimientos. Todos, ahora o después, tendremos que morir, y eso supone instantes de dolor y sufrimientos. La vida necesita prepararnos para los momentos decisivos del viaje al otro mundo.

Vivir de manera indiferente, despreocupada y gritar -“la luz que va delante es la que alumbra”– es engañarnos, porque lo pasado no alumbra. Alumbra el presente. Y el presente si ilumina el futuro. Ese futuro que tenemos escrito en nuestro corazón, pero que no, en muchos casos, queremos conocer.

Y lo irremediable es que, quieras o no, llegará. Y dependerá de que tengas tu lámpara bien provista de aceite y tu alcuza llena para que puedas proveerte de toda el aceite que necesita tu lámpara y mantener así tu vida bien alumbrada para cuando se te muestre el camino a la eternidad.

lunes, 3 de abril de 2017

La estampa que el Evangelio nos presenta hoy viene a descubrirnos esa cruda realidad. Los hombres, pecadores y causas directas e indirectas de los pecados de aquella mujer, la presentan a Jesús para enfrentarlo a la ley de Moisés. Buscas causas para acusarle.

Jesús, que ve la intención de aquellos hombres, hace pausa, se inclina y espera pacientemente. Aguarda el momento para responder a sus insistencias. Y les descubre su relación con los pecados de aquella mujer. Todos somos pecadores, y quienes se crean limpios que arrojen la primera piedra.

Al parecer todos cayeron en la cuenta de sus pecados y, empezando por los más viejos, todos fueron abandonando aquel lugar. Y es que todos somos pecadores y estamos necesitados de redención, perdón y misericordia.

domingo, 2 de abril de 2017

No hay mayor regalo que la propia vida. Sabemos cómo se produce y de donde nace, pero no sabemos por qué y cómo. Si, conocemos la vida y su concepción, y los protagonistas que la fecunda, pero como la semilla, ¿quién la fabricó? Se nos hace un misterio inexplicable.

Mucho podemos, como aquellos fariseos y escribas, justificar y alegar, pero el don de la vida es un misterio y sólo, quien es capaz de crearla y hacerla vivir será quien la puede también donar y regalar. La vida es nuestro mayor regalo. Se nos ha dado para también transmitirla y cuidarla, y, sobre todo, para amarla.

Y la amamos cuando la cuidamos, la protegemos y la transmitimos. Y cuando somos capaces de darla por el bien de todos. En eso consiste el amor. En estar dispuesto a dar la vida por el otro. Así nos lo dice Jesús, y así también lo hizo. Nos la regala y nos la defiende y nos la promete hacerla eterna en gozo y felicidad.

sábado, 1 de abril de 2017

La primera aparición de Jesús como el enviado es en el río Jordán, y lo avala su Padre, -Mt 3, 17-. Más tarde, en el Tabor, Jesús confirma sus orígenes y su envío, al transfigurarse y aparecer con Moisés y Elías, -Mt 17, 1-9-, y luego lo testimonian las Escrituras.

Sin embargo, nuestra soberbia es tan poderosa que nos oculta la verdad y distorsiona la realidad. No le vemos, teniéndole presente ante nuestros ojos. Buscamos justificarnos y, sin conocerle, nos auto engañamos para rechazarle. No nos fiamos de su Palabra y de sus Obras.

Pero, lo peor no es eso, sino que no le escuchamos ni tampoco nos acercamos a conocerle y a ver que nos dice y nos propone. Necesitamos tiempo para reflexionar y escuchar antes de decidir, Porque, Jesús, lo que nos propone es la felicidad eterna. Precisamente lo que busca el hombre. ¿No te interesa?