Es
fácil hablar de confianza en Dios cuando nuestras necesidades están cubiertas.
Todo cambia cuando necesitamos fiarnos y ponernos en manos de Dios.
Señor, son muchas las cosas que no
entiendo y que me cuesta aceptar. También son muchos a los que no comprendo y
me cuesta soportar. Pongo mi vida en tus manos y haz de mí que pueda amarlos
aunque no los comprenda.
Ya sabe nuestro Padre celestial lo que necesitamos. Y es ahí donde nosotros, sus hijos, tenemos puesta nuestra esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.