lunes, 7 de septiembre de 2020

MISIONEROS DE LA PALABRA DIVINA: EVANGELIO - SAN LUCAS 6,6-11 | Evangelio  san mateo, Evangelio, Evangelio segun san lucas
Ante las malas manías, que esconden malas intenciones, debemos desear purificarlas desde lo más profundo de nuestros corazones. Es normal sentir empatía y, también, empatías negativas, pero ambas deben ser conducidas con buena intención y fuera de todo prejuicio.

Jesús todo lo hizo bien y esa bondad que reflejaba todos sus actos era respondida por los fariseos y escribas maniáticamente. No respondías a razones y todo lo que hacía Jesús era mirado con mala intención y buscando la manera de encontrarle un fallo para acusarle.

Hay manías, y esa son las malas, que nos impiden razonar y reflexionar de forma neutral y con buena intención. Lo importante y de sentido común es buscar la verdad, aunque, esa verdad, me cuestione, me exija y descubras mis defectos o manías. Porque, ese es el camino de purificarla y convertirlas en buenas. Amén.

domingo, 6 de septiembre de 2020

Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre yo estoy presente en medio de  ellos.
Se hace necesario, para corregir, primero conocer la verdad y, bajo la acción del Espíritu Santo, abrirnos a la bondad y misericordia de la Gracia de Dios que nos ilumina y nos da la sabiduría misericordiosa para, desde el amor y la verdad, ser capaces de orientar y corregir el camino equivocado del otro.

Por eso, teniendo siempre como referencia de nuestras actuaciones y correcciones a nuestro Señor Jesús, buscamos, desde Él, el Camino, la Verdad y la Vida que nos conduce a salvar los errores y las equivocaciones a las que este mundo nos somete y con las que nos tienta y seduce.

Somos conscientes de nuestras flaquezas y limitaciones. Toda luz nos viene del Espíritu Santo, que desde la hora de nuestro bautismo nos acompaña y actúa en nosotros. Pero, hay una cosa que nuestro Padre Dios ha querido y nos ha dejado, nuestra libertad. De modo, que el Espíritu de Dios necesita nuestra colaboración.  Realmente, ¿colaboramos?

sábado, 5 de septiembre de 2020


Bienvenido a Fotolog – Comparte fotos, haz amigos. - Fotolog | Motivation,  Faith, Spirituality
Nuestro Padre Dios, sabedor de que el hombre necesita descanso, guardó un día para este menester. Un día donde el hombre pueda liberarse del trabajo y descansa libremente y sosegadamente. Ese día donde el hombre puede tranquilamente tener un tiempo sereno y reflexivo con y ante el Señor.

En tiempos de Jesús, Israel tenía el sábado como el día del Señor. Sin embargo, con el tiempo, hoy, nosotros, su Iglesia, tenemos el domingo como el día del Señor. Un día para que la familia y todos, descansados, podamos pasar y dedicar un espacio para estar presente y unidos ante el Señor.

Sin embargo, podemos preguntarnos, ¿lo hacemos así? ¿Son nuestros domingos días de descanso y dedicados a pasar un rato con el Señor? ¿O más bien, días dedicados a descansar del atracón de las fiestas del sábado o propio domingo? Quizás sea el domingo uno de los días de la semana que más nos cansamos.

viernes, 4 de septiembre de 2020

LUCAS 5, 33-39 (con imágenes) | Frases de arrepentimiento, Frases  cristianas, Arrepentimiento
Jesús viene a sacarnos de esa posible confusión. Ese milagro de transformar el agua en vino en Caná es símbolo de ese vino bueno que nos salva y nos da una vida nueva y renovada. Un vino que nos saca del apuro por amor y nos alegra la fiesta amenazada por la falta del preciado licor.

La razón del ayuno es el amor. Tus renuncias, tu disponibilidad, las privaciones de tus gustos, apetencias y otras, deben y tienen que ir movidas por el amor. Porque, de no ser así todo lo que hagas es vano.

De forma que, obras sin amor, delante de Dios, no son ayunos ni tienen valor. El amor es lo que determina que la privación y el despojamiento se conviertan en ayuno. Por eso, cuando amar al Señor lo pones en el centro de tu corazón, de todo lo demás ayunas. Amén.

jueves, 3 de septiembre de 2020

Pescador de Hombres | Pescatori di uomini, Immagini, Tema
En muchas ocasiones pensamos que nuestra felicidad está en el mundo. En cierto sentido es normal. Somos humanos y nuestra naturaleza, herida e inclinada al pecado, está sometida al gozo y a las apetencias humanas. Sin embargo, conocer a Jesús nos descubre que esa felicidad que busco no se encuentra en este mundo sino en Él.

Él es el único que puede llenar de peces la barca de mi vida y hacer que yo también, por su Gracia, pueda llenarla. Él es el manantial de gozo y felicidad desde donde brota la vida y la felicidad Eterna. Y descubrir esa realidad es el mayor tesoro que pueda encontrar. Eso sucedió con Pedro, Santiago y Juan.

Por eso, cuando como Pedro, Santiago y Juan descubrieron que Jesús era el verdadero Hijo de Dios, el Mesías enviado, experimentaron su Amor Infinito y su Inmenso Poder. Aquella pesca transformó sus vidas. ¿Nos ocurre a nosotros otro tanto? Porque, si Cristo es el centro de nuestras vidas, nuestras pecas serán también abundantes.
CURACIÓN DE LA SUEGRA DE PEDRO Lucas 4,38-44. | Jesús sana, Hija de dios,  Encuentro con jesus
Las enfermedades del alma no se ven ni, tampoco, se aceptan ni se intentan descubrir. La ira, la soberbia, la gula, los miedos, las pasiones de todo tipo y el deseo de satisfacción las esconden y quedan sepultadas, en el mejor de los casos como fiebres altas.

Es lo que, en el Evangelio, nos quiere simbolizar la alta fiebre de la suegra de Simón. ¿Cuáles son nuestras fiebres? Supongo que mis fiebres están directamente relacionadas con mis pecados. Y esos pecados no me los puede curar ningún médico de este mundo, porque los pecados del mundo solo los puede curar Jesús, el Mesías enviado a sanar los pecados que esclavizan y pierden a todos los hombres.

Todos necesitamos ponernos en su Manos y saber que viene a curarnos a todos. Confiar en Jesús es saber que aunque se ausente permanece y está siempre a nuestro lado. Por tanto, no debemos acapararlo ni excluir a nadie de su amor. Simplemente, creer en Él y saber que con Él estaremos salvados.

martes, 1 de septiembre de 2020

ESPÍRITU IMPURO EN LA SINAGOGA Lucas 4,31-37. (con imágenes) | Catolico,  Teología, Espiritualidad
Cuando me encuentro con gente indiferente a la Palabra de Dios, me asalta esta pregunta: ¿Saben a dónde van? Porque, la vida tiene un recorrido que todos conocemos. Ahí sí que no hay duda, todos sabemos que un día nuestro recorrido tendrá su hora y su final.

Y, por mucho que hayas disfrutado, todo será vano si las obras de tu vida te llevan a pasar la eternidad alejado de Dios. Porque, ¿recompensa disfrutar, si es que puedes, unos cuantos años para, luego, perder la eternidad? Puedes creer lo que quieras, pero la hora del final llegará.

Y luego no hay tiempo ni para pedir prestado el aceite para tus lámparas ni tendrás tiempo para ir a comprarlo. Llegará el Novio y encontrará que tu alcuza está vacía y sin buenas obras. Y las buenas obras no se improvisan. Mejor será ponerse manos a la obra ahora  que hay tiempo.