lunes, 14 de septiembre de 2020

Diariamente una bonita foto con una frase de un santo y una breve oración.  Síguenos 😃 #parroquiaweb #imagendeldia … | Santa teresa de jesus,  Oraciones, Evangelio
La Cruz representa nuestra salvación. Desde el momento de la muerte de Jesús en la Cruz, ella se ha convertido en el signo de nuestra redención y salvación. Mirar la Cruz es sentirnos solidarios con Jesús y, desde esa solidaridad, compartir nuestras cruces por el bien de todos.

El único camino para salvarnos es mirar la Cruz de Xto. Jesús y abrazarla ofreciendo también nuestras cruces junto a Él. Porque, dar nuestra vida por seguirle y cumplir su Voluntad es ofrecernos también, como Él, a entregar nuestra vida en la cruz del cada día de nuestro camino.

No hay duda que la cruz nos pesa, pero, también es verdad que solo tras el esfuerzo, sacrificio y dolor encontraremos el gozo y la felicidad. El amor cuesta sangre, pero esa sangre huele a gozo y felicidad. Un sangre ofrecida voluntariamente y gratuita en y por Xto. Jesús que añadimos a su Cruz.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Pin en Religión
Tu insolvencia es eterna y nadie puede pagártela. Nunca podrás dejar de ser deudor y, por ello, condenado al sufrimiento eterno. Sin embargo, por amor, tu deuda ha sido perdonada y de forma incondicional. Solo se te pide amor. Un amor proporcional al que recibes.

Y ese amor te exige perdón. Porque, serás perdonado en la medida que tú también perdones. Y, para que no te olvides, te lo recuerda el Padrenuestro que, posiblemente rezas todos los días. La cuestión es que no solo con rezarlo cumples con la condición del perdón.

Recuerda, te salva la Misericordia de tu Padre Dios, pero esa Misericordia la recibes si tú también la tienes con tu prójimo. Esa es la única condición que tu Padre Dios te pone: Amar como Él te ama. Recuerda, es el primer mandamiento que te pone, y el único, porque en ellos está contenida toda la Ley y los Profetas.

sábado, 12 de septiembre de 2020

LUCAS 6, 43-49 | Frases espirituales, Frases de sabiduria, Oraciones  cristianas
No me da el pase a la Casa de mi Padre Dios mis oraciones, mis promesas, sacrificios, privaciones y palabrerío, sino el hacer lo que Dios quiere que haga, su Voluntad. ¿Y cuál es su Voluntad? Esa es la pregunta que, con el auxilio del Espíritu Santo, trato de responderme

Dios me ha creado por Amor, misterio de Amor. Y me ha creado semejante a Él, por tanto, soy amor como Él y creado para amar. Claro, queda que la Voluntad de Dios es que le amemos. Ahora, ¿cómo puedo amarle durante el recorrido de mi vida por este mundo?

Y nos lo ha dejado todo muy claro hasta el punto de tenerlo dentro de nosotros mismos en lo más profundo de nuestros corazones. Nos la dejado escrito como primer mandamiento y segundo semejante al primero. Y tan unidos el uno del otro que solo cumpliendo el segundo podemos expresarle el cumplimiento del primero.

viernes, 11 de septiembre de 2020

CONSOLAD: Lucas 6,39-42 "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ... (con  imágenes) | Vigas, Lucas 6, El maestro
En la hora de nuestro bautismo quedamos configurados como sacerdote, profeta y rey. Y eso nos descubre el liderazgo que cada uno forma en su propia familia, trabajo o grupo más íntimo. Mientras somos ovejas para uno, también somos líderes para otros.

Y ese liderazgo nos compromete a que nuestra vida sea coherente. Es decir, si nuestra palabra contradice nuestras obras, nuestro liderazgo se pierde y dejamos de ser referencia para los que, de alguna manera, lideramos.

Por tanto, somos responsables de los que tenemos a nuestro derredor y para los que somos referencia y líderes. Eso nos exige mirar para nuestro interior y ver las vigas de nuestros propios ojos, para, luego, con serenidad y autoridad limpiar las motas de los otros.

jueves, 10 de septiembre de 2020

LUCAS 6, 27-38 | Evangelio segun san lucas, Evangelio, Mejor persona

Si tengo la posibilidad de alcanzar la Vida Eterna, que en lo más profundo de mi corazón, deseo y busco, es por la Gracia Infinita de la Misericordia de Dios. Él, por su Infinita Misericordia perdona todos mis pecados. ¿Soy yo capaz de no perdonar los de los otros?

Es verdad que perdonar a los amo cuesta menos, pero, tampoco expresa un amor grande y auténtico. ¿Por qué?, porque, eso lo hacen todos, creyentes y no creyentes. El mérito y lo que Jesús nos propone es perdonar de forma incondicional al enemigo. Y eso es harina de otro costal.

Porque, yo solo no puedo con ingente e imposible tarea para mi naturaleza humana herida por el pecado. Necesito la Gracia de Dios y el auxilio diario del Espíritu Santo que, recibido en el bautismo me acompaña y me asiste en el camino de cada día. Ahora, necesito abrirme y ponerme a su disposición. Y eso lleva una dosis grande de fe y confianza en el Señor.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

EVANGELIO según San Lucas 6,20-26. Jesús, fijando la mirada en sus  discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, … | Parables of jesus,  Jesus, Jesus teachings
Ser pobre no consiste en tener o no tener. Porque, teniendo o no teniendo, tú puedes ser pobre. La pobreza que busca, exige y señala Jesús está escondida en tu corazón y de él tienes que dejarla salir. Hablamos de la pobreza de sentirte hijo de Dios y amado sin condiciones.

De modo que, tengas o no tengas, tu dignidad y valor no disminuye ni en un pelo. Seas joven rico, valeroso y fuerte serás, delante de Dios, el mismo que si eres viejo, débil y de nada o poco valor.

Todos debemos aspirar a ser pobres. Pobres, porque todos nos ha sido dado gratuitamente para nuestro bien. Somos administradores de esos bienes que nuestro Padre Dios nos ha dado. Entregarte a lo fácil, cómodo y placentero olvidándote de los demás es instalarte en las riquezas y dejarte seducir por las riquezas y placeres del mundo.

martes, 8 de septiembre de 2020

Desposorios de María y José. | Patriarca san josé, Imágenes religiosas, San  josé
Hoy es un día grande porque lo dedicamos a celebrar el día de nuestra Madre del Cielo. Madre del Cielo, Madre que nos ha traído al Salvador del mundo para ofrecernos la Salvación Eterna. Nunca podremos olvidarte y siempre hemos de recordarte con esperanza y agradecimiento.

Madre, gracias por tu Hijo y por tu fe en Dios Padre. Porque, por ti y, precisamente, por tu fe, hemos recibido y conocido a tu Hijo, el Mesías prometido y anunciado por el Profeta – Miqueas 5, 2 – que, por sus méritos ha ganado para nosotros la Salvación Eterna. Gracias, porque nos has traído el Salvador y te has ofrecido como Madre.

Sin embargo, también quiero manifestar las veces que este día u otros se me pasan por debajo de la mesa. Me olvido y no te trato como mereces, madre de la tierra como Madre del Cielo. Hoy, tu día, aprovecho para también pedirte perdón. Amén.