viernes, 14 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La vida nos lleva a enfrentamientos. Es nuestro pan de cada día las desavenencias, los conflictos, desacuerdos y choques. Nuestras relaciones están marcadas por nuestros propios conflictos y se hace necesario el auxilio y la asistencia del Espíritu Santo

Señor, confieso que mi fe es débil y que realmente no sé que idea tengo de Ti. Sé cual es tu Voluntad, pero no sé si realmente eso es lo que yo quiero hacer. Y como mi confusión es grande, te p ido, Señor, que me moldees y me hagas según tu Voluntad.

Reconocernos pecadores e imposibilitados de lograr esa ansiada y deseada reconciliación por nosotros mismos es el primer paso que debemos de dar. Solo asistidos en el Espíritu Santo podemos lograr convertir nuestro corazón, endurecido por el pecado, en un corazón manso y humilde capaz de reconciliarnos con nuestros prójimos, e incluso enemigos.

jueves, 13 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Simplemente, todo consiste en tomar conciencia de nuestra condición de hijos de Dios. Hijos necesitados de todo aquello que nos hace falta para cumplir con la Voluntad de nuestro Padre, y para sostenernos firmes en el camino de esta vida.

Señor, sin Ti no encontraré el camino, porque, Tú eres precisamente el Camino, la Verdad y la Vida. Por tanto, Señor, señálame el camino y guíame para que las dificultades, los contratiempos y, sobre todo, mis errores y pecados no me desvíen de Ti.

Y cuando pedimos damos prueba de nuestro reconocimiento de hijos, necesitados del Amor de nuestro Padre, y de su Infinita Misericordia. Porque, lo reconocemos, somos pobres pecadores necesitados de su perdón. Por eso, le pedimos, le buscamos y le llamamos para que nos dé todo aquello que necesitamos para vivir en su Voluntad. Amén.

miércoles, 12 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La realidad es que poco han cambiado las exigencias. Hoy, como ayer, muchos son los que exigen pruebas y signos. Muchos, quizás en plan irónico se atreven a decir: «Yo no he visto a nadie que haya vuelto a la vida». Y de esa manera justifican su incredulidad.

Señor, cada día es una ocasión para hacer tu voluntad en las pequeñas cosas que se me presentan, sirviendo gratuitamente a los que lo necesitan, al poner toda lo que he recibido gratuitamente en servicio de los más pobres y necesitados.

Quieras o no; aceptes o no aceptes; creas o no creas, el único signo que tendrás será la Cruz. Esa Cruz donde Jesús pronunció sus últimas siete Palabras y donde entregó su Vida. Esa Cruz de la que fue bajado y colocado en el regazo de su Madre y, luego, sepultado. Y esa Resurrección, tres días después, fundamento de nuestra fe.

martes, 11 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Primero, reconocer nuestra condición de hijos, y segundo, reconocer nuestras limitaciones y necesidades confiando en que nuestro Padre nos las dará. Porque, como buen Padre quiere nuestro bien y felicidad. Jesús, el Hijo Predilecto así nos lo ha anunciado con su Palabra.

Espíritu Santo, soy consciente de mis debilidades y de mi ignorancia. Pero, también sé que Tú, que has venido a mí en la hora de mi bautismo, estás conmigo, y lo estás para fortalecerme y guiarme hacia la Verdad. Eso, Espíritu Santo, te pido con todas mis fuerzas.

Jesús, nuestro Hermano Mayor, nos ha enseñado esa oración como vínculo de relación y petición a nuestro Padre del Cielo. Él ha bajado a este mundo para enseñarnos el Camino, la Verdad y la forma de encauzar nuestra Vida siguiendo sus pasos. Él nos ha dejado esta oración con nuestro Padre para que nos relacionemos con Él y le pidamos nuestras necesidades, aunque nadie mejor que Él sabe lo que realmente necesitamos.

lunes, 10 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No eres cristiano porque sigas al Señor por todos tus cumplimientos, sino por el amor que des a todos los que se mueven en tu círculo, familia y amigos. Sobre todo a los más necesitados y pobres. Es ahí donde tu amor a tu Padre Dios se prueba y se ve.

No sé cómo pedirte, Señor, que fortalezcas mi vida y hagas de mi propio desierto ese jardín que me lleve a cumplir y vivir en tu Voluntad. Como no lo sé, espero confiado en tu Palabra y tu Misericordia. Amén.

Al final, la única prueba de tu amor se realiza en tu relación con los demás, tanto amigos como enemigos; tanto necesitados como no necesitados. Al final de tu recorridos sólo te preguntarán por eso, por el amor que hayas derramados con los demás. Por lo tanto, lo verdaderamente importante es llevar cargada tus alforja de buenas obras de amor.

domingo, 9 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

A partir del reconocimiento de nuestra propia debilidad, somos conscientes de que nuestra débil naturaleza – herida por el pecados – es tentada en muchos momentos de nuestro camino. Por tanto, estar preparado y fortalecidos en el espíritu es condición sine qua non.

Es un privilegio tenerte como Madre, y quiero pedirte que me enseñes el camino de permanecer fiel y seguir los pasos de tu Hijo, ese al que tu diste tu vientre para que viniese a este mundo a liberarnos del pecado y anunciarnos la Infinita Misericordia del Padre.

Reconocernos pecadores es aceptar la tentación. Eso nos debe alertar para prepararnos. Nuestra santa Madre Iglesia nos pone este tiempo de cuaresma como tiempo de preparación para que estemos atentos y precavidos con la seducciones y tentaciones que el mundo, demonio y carne nos propone y con las que trata de debilitarnos y desviarnos del camino hacia la Casa del Padre. Apartarnos al propio desierto de nuestra vida es una buena ocasión para fortalecernos y prepararnos para la lucha.

sábado, 8 de marzo de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Precisamente, este tiempo cuaresmal es una nueva oportunidad para, silenciando nuestro interior, en paz abrirnos a la escucha de la Palabra del Espíritu Santo que nos mueve a convertirnos y seguir al Señor.

Es un tiempo propicio para que mi conversión crezca y avance. Pero, Señor, necesito tu Gracia, para que mi corazón, endurecido por el pecado, sea cada día más suave, bueno, paciente, comprensivo y humilde. Y así pueda crecer en amor y misericordia.

Es un tiempo para reflexionar, meditar y descubrir el verdadero sentido de nuestra vida, que no está en este mundo, caduco y llamado a convertirse en ceniza, sino en Dios, nuestro Padre, que es Vida Eterna en plenitud de gozo y felicidad, a la que tú, yo y todos, a pesar de nuestros pecados, estamos llamados.