jueves, 25 de marzo de 2021

 

La fe de María le fortalece para superar muchas pruebas hasta la concepción. El viaje a Belén y un cúmulo de contrariedades, de impedimentos en el hospedaje y del trato de la gente fueron obstáculos que, junto a José tuvo que superar. Solo la fe les hace confiar y seguir adelante. 

La confianza en la respuesta de José tuvo que ser un tiempo de ansiedad, de incertidumbre y de mucha preocupación. Y la aceptación de José supone también una gran fe. Extrapolando esas dificultades a nuestra vida, podemos preguntarnos, ¿estamos también nosotros en esa disponibilidad?

Poniéndonos en el lugar de María y de José, podemos experimentar lo difícil de responder con un sí afirmativo y hágase tu Voluntad. La prueba de la fe de ambos queda reafirmada y probada. Pidamos también nosotros a nuestro Padre Dios que nos aumente nuestra fe.

miércoles, 24 de marzo de 2021

 

Es posible que busquemos la verdad, pero, no se trata de simplemente buscar cualquier verdad o mi verdad. Se trata de buscar la única Verdad, la que realmente nos hace libres y nos lleva al Camino, Verdad y Vida que es Jesús.

Sin Verdad, la vida, nuestra vida, se pierde y deja de tener sentido. Se desorienta y pierde el rumbo de su único y verdadero camino: Vida feliz y eterna. Se sumerge en la oscuridad del mundo y se esclaviza sometida al poder de Satanás, príncipe del mundo.

Vivir sin Verdad es vivir en la mentira. En esa mentira que el mundo nos propone y con la que trata de seducirnos y engañarnos. Lejos del Camino, Verdad y Vida, que está en Jesús, quedamos a merced de los poderes seductores de este mundo que nos arrastran al pecado y a la perdición.

martes, 23 de marzo de 2021

 

Dentro de cada uno de nosotros hay un deseo de eternidad, una chispa que nos mueve a desear ser eternos. No queremos morir y buscamos con esperanza esa eterna juventud. Sin embargo, la realidad nos somete y nos invita a la muerte esclavizándonos en el pecado.

Pero, esa chispa de eternidad que vive en nuestro corazón ha sido puesta por Alguien y espera nuestra respuesta. Pero, una respuesta coherente y con sentido. Si quieres y experimentas ese deseo de vivir eternamente no debes esconderlo ni guardarlo, sino darle libertad para que se haga realidad.

No somos simplemente materia – cuerpo – sino que también somos espíritu – alma -  y, por tanto, llamados a esa eternidad que experimentamos y que deseamos alcanzar. Y lo hacemos en, con y por la Gracia del Señor. Él nos ha dado parte de sí mismo creándonos semejante y dándonos esa chispa de eternidad. En Él lo conseguimos.

lunes, 22 de marzo de 2021

 

Es de sentido común que sin reconocimiento de tus pecados no puede existir perdón. Primero necesitas reconocer tu pecado y luego pedir, acogiéndote a la Misericordia de Dios, el perdón de tus pecados. Te seguro que reconociéndote pecador, serás perdonado.

Esa fue la experiencia de aquella mujer adultera. No negó su pecado ni busco disculpa. Simplemente, aceptó la Misericordia de Jesús, que no la condenó. De igual manera sucede contigo y conmigo si reconocemos nuestros pecados encontraremos la Misericordia de Dios.

No perdamos el tiempo. Seamos sinceros y, reconociendo nuestros pecados, pidamos humildemente la Misericordia de nuestro Padre Dios. Y, por su Infinito Amor Misericordioso, seremos perdonados. Sin lugar a duda, Dios es nuestro Padre y como tal nos perdona si hay sincero y verdadero arrepentimiento.

domingo, 21 de marzo de 2021

 

De una forma u otra, todos buscamos al Señor, aunque no sepamos lo que hacemos y no tengamos conciencia de ello. De no encontrarlo, nuestra vida será un fracaso y terminará en el vacío y la perdición. De ahí, la gran importancia de buscar al Señor y esforzarnos en encontrarnos con Él.

Sin embargo, surge la pregunta, ¿dónde buscarlo? La respuesta está dentro de nosotros, vive dentro de nosotros, en nuestro corazón. Pero, nos ayudará a descubrirlo al compartir esa búsqueda con otros, en la Iglesia y en la comunidad. Porque, la fe compartida se fortalece.

Dios se nos hace presente y es Él quien da el primer paso, pero, para que no nos perdamos nos ha dejado su huella escrita en nuestro corazón. Nos ofrece un corazón nuevo para cambiarlo por ese corazón viejo herido por el pecado. Y nos lo regala en nuestro bautismo.

sábado, 20 de marzo de 2021

 

Uno puede imaginarse la dulzura, la ternura, el entusiasmo y la profundidad con la que podía proclamar Jesús la Palabra de su Padre Dios hasta el punto de dejar admirados a los que le escuchaban. Supongo que nadie hablaría como lo hace Él, en verdad y justicia. 

Jesús proclama la Buena Noticia de forma auténtica, porque, aunque sus escuchante no lo sabían, Él era precisamente esa Buena Noticia. Cada palabra salida de su boca era una promesa de amor, de verdad y de paz. Él era esa salvación que con todo cariño y amor proponía.

Y nada más cierto. Iba, estaba dispuesto, a entregar su propia Vida – crucificado en la Cruz – por amor. Sus palabras cargadas de cariño, de emoción, pero, sobre todo, de gran sentido y profundidad respondían a esos interrogantes que todo hombre buscas y se pregunta