No cabe duda de que los ambientes tienen gran
influencia en nuestra manera de vivir. Dependerá de con quiénes me relacione
para que mi vida se vea influida por esas conductas.
Señor, en Ti pongo todas mis esperanzas. Contigo quiero
compartir todas mis preocupaciones, mis temores, mis dudas y mi salud. Y en Tí
quiero descansar y apoyarme.
Quieras o no, buscarás lo que viva en tu corazón. Tus deseos irán modelando tu vida y tu camino. Por eso Jesús nos invita a atesorar lo que permanece para siempre y no aquello que el tiempo termina por destruir.