¿Y cuál es nuestra respuesta?
También tenemos nosotros que responder, porque la pregunta va dirigida a
nosotros hoy, ahora, en nuestra época y situación.
Gracias, Señor, porque estás
siempre pendiente de mí y porque eres el refugio de todas mis tempestades y
debilidades. En ti, Dios mío, renuevo mis fuerzas.
Dependiendo de nuestra respuesta
será nuestro camino. Confesar que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios vivo,
cambia el rumbo de nuestra vida.