miércoles, 21 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

También a nosotros nos puede ocurrir. Señor, líbranos de la envidia que endurece el corazón y danos la gracia de alegrarnos del bien ajeno. De Jesús aprendemos a anteponer la compasión al juicio.

Gracias, Señor, porque, a pesar de mis fallos, de mis egoísmos y rechazos, Tú estás siempre presente en mi vida. Y, además, por tu gran amor y misericordia, me perdonas todos mis pecados y me abres tus brazos a la salvación.

Ante la palabra del Señor: «Extiende la mano», se restaura la dignidad de la persona. Que sepamos responder al mal con misericordia y no dejarnos vencer por la dureza ni el rencor. Amén.

martes, 20 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Sin darnos cuenta, damos prioridad a la ley antes que a la persona. De modo que muchas veces somos esclavos de las normas escritas y del cumplimiento de la ley y obviamos el valor de la persona.

Eso es lo que yo quiero, pero mi frágil naturaleza humana, Señor, sucumbe a las tentaciones del mundo, demonio y carne. Dame la Gracia de no rendirme y, asido a Ti, luchar y esforzarme en hacer tu Voluntad.

Todo ha sido creado para beneficio de la persona, por lo que la regulación de las cosas debe estar orientada al bien de la humanidad y no para el dominio de la ley. La persona siempre en el centro de todo. 

lunes, 19 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Jesús trae una buena noticia: el Amor y la Misericordia de Dios. Este es el mensaje que hoy nos regala la Iglesia y que Jesús proclama con fuerza:
«¡Vino nuevo en odres nuevos!»

Gracias, Señor, por tomar conciencia de que estoy aquí, delante de Ti. Gracias por darme el don de la fe, pero, sobre todo, Señor, por responderte, aunque sea con muchos fallos y pecados. Confío en tu misericordia.

Ante las novedades del Espíritu y las sorpresas de Dios, también nuestras costumbres deben renovarse. Pidamos al Señor un corazón abierto para no quedarnos en un cumplimiento frío, sino vivir desde el amor y la misericordia, y así saber discernir lo que nunca debe cambiar y lo que sí debe cambiar.

domingo, 18 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nos hará bien, como hizo Juan, cultivar la virtud de hacernos a un lado en el momento oportuno, testimoniando que el verdadero punto de referencia de la vida es Jesús.

Cada día es una nueva batalla. Una batalla que, sin Ti, Señor, la perderé, porque solo donde Tú estás reina la paz y la felicidad. Sin Ti, Señor, nada tiene sentido y todo es camino de muerte.

Hacerse a un lado, aprender a despedirse:

he cumplido esta misión; ahora me hago a un lado y dejo el sitio al Señor.

Esa es nuestra asignatura pendiente: aprender a desaparecer, no pretender nada a cambio para nosotros.

sábado, 17 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nunca olvides que Jesús, el Señor, te conoce. Sabe de tus posibilidades de cambio; conoce lo que hay en lo más profundo de tu corazón. Y aun así te ama.

Señor, sé que me tienes en cuenta y me llamas por mi nombre cada día. Sabes todo de mí y me conoces mejor que yo mismo. Señor, me pongo en tus manos, moldéame y haz que en mi corazón reine tu amor.

Es tu creador. Y, ¡lo más sorprendente!, te quiere con infinita misericordia y te brinda siempre la posibilidad de reconocerte pecador para limpiar tus pecados. Porque, para ser perdonado, primero hay que reconocerse necesitado de perdón. Su Amor y Misericordia son infinitos.

viernes, 16 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La vida nos regala gente buena, camilleros que nos sostienen cuando estamos paralizados y soportan nuestro peso, no como una carga, sino como un desafío, anhelando ver cómo nos erguimos.

Señor, vengo a Ti con la esperanza y el convencimiento de que me buscas y quieres salvarme íntegramente: humanidad, materialidad y espiritualidad. Señor, con la confianza de ser tu hijo: Si quieres, Señor, puedes limpiarme. Amén.

Levantan techumbres para ofrecernos un espacio. Ante ellos, Jesús, el Señor, se conmueve y nos brinda un nuevo comienzo: «Hijo, tus pecados te son perdonados». Porque la verdadera vida se esconde en la pureza de nuestro corazón.

jueves, 15 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

En muchos momentos de nuestra vida conviene salir de lo cotidiano para dejarnos sorprender por lo desconocido, romper con nuestra comodidad y permitir que el corazón se ablande.

Ven, Espíritu Santo, lléname de tu sabiduría y tu verdad para que, viviéndola, asistido por tu Gracia, pueda también contagiarla a todos los que entran en mi vida.

Como el leproso del Evangelio, también nosotros estamos llamados a acercarnos al Señor. Él actúa desde la compasión, tocado por nuestra realidad herida. Nos restaura no solo la piel marchita, sino todo nuestro ser.
Solo necesitamos acercarnos y expresar con humildad nuestros anhelos.