sábado, 7 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Dónde está puesta nuestra mirada? ¿En la riqueza que nos encierra en nosotros mismos, que nos lleva a gestionar, cuidar, acumular y multiplicar un tesoro equivocado, mientras nuestro corazón se va empobreciendo y se aleja de Dios?

Señor, sé lo difícil que es hacer tu Voluntad. Mi naturaleza me somete y me lo impide. Sin embargo, si Tú estás conmigo y ocupas el centro de mi vida, todo será distinto. Eso te pido y en Ti confío.

¿O tenemos la mirada abierta al Dios del amor, que nos invita continuamente a vivir desde la confianza, la entrega, la generosidad y la fraternidad?

viernes, 6 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Y nosotros, en qué actitud estamos? ¿Somos incautos y conformistas hasta el extremo de dejarnos tomar el pelo?

Gracias, Señor, porque tu Misericordia me sostiene. En ella encuentro la fortaleza para la lucha y para perseverar.

Necesitamos espabilarnos y aprender a emplear la astucia, no para engañar ni aprovecharnos de nadie, sino para combatir las injusticias y transformar las realidades que nos rodean en espacios donde florezcan la ternura, la justicia y la solidaridad.  

Porque la caridad no consiste en dejar que todo suceda, sino en comprometerse para que las cosas puedan cambiar. Y eso no se consigue desde el buenismo, sino desde una bondad inteligente, valiente y comprometida.

jueves, 5 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Dónde encontramos nuestra alegría? ¿Nos alegra que quienes estaban alejados encuentren acogida y descubran el amor y la misericordia de Dios? ¿O seguimos creyendo que algunos no merecen formar parte de su Reino?

Señor, sabes que quiero cargar con mi cruz, pero también sabes que soy débil y me cuesta. Solo no puedo. Fortaléceme y ayúdame a cargarla cada día.

¿Nos consideramos de esos 99 justos que no necesitan conversión o reconocemos que también nosotros somos ovejas que necesitan ser encontradas?

miércoles, 4 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar siguiendo a Jesús? 

Señor, hay muchos momentos en mi vida que me superan las emociones, las ansias de saber y de agradar. Dame la sabiduría de discernir el bien del mal y de no despegarme de Ti. Amén.

¿Cómo vamos asimilando y viviendo estas condiciones que él nos propone?

martes, 3 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

¿Y nosotros? ¿Qué excusas ponemos para no escuchar, acompañar o ayudar a quienes nos necesitan? ¿Estamos dispuestos a compartir nuestro tiempo, nuestros recursos y nuestra vida con quienes suelen quedar al margen?

Señor, vivimos en la esperanza de encontrarnos contigo tras nuestra muerte. Danos la sabiduría de saber vivir para morir abrazado a la cruz, signo de salvación, donde Tú has entregado tu vida para salvar la nuestra.

¿Quiénes son hoy las personas que dejamos fuera de nuestras mesas, comunidades y espacios de decisión? ¿Qué podemos hacer para que cada persona se sienta acogida, valorada y parte de la comunidad?

lunes, 2 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La resurrección de Jesús da sentido a nuestro dolor y sufrimiento. La muerte, aunque nos produzca temor y tristeza, no es el final, sino el paso a la verdadera vida. Esta certeza es la que sostiene nuestra fe y nos llena de fuerza y esperanza.

Señor, dame la sabiduría y paciencia para darme cuenta de que la santidad está en experimentar tu infinita misericordia y vivirla sobrenaturalizando los actos humildes y naturales de cada día.

No nos lo ha dicho cualquiera, ni alguien que simplemente goza de prestigio o reconocimiento. Nos lo ha dicho Jesús, el Señor, el Hijo de Dios. Se ha ido a prepararnos un lugar y volverá para llevarnos con Él. Esta es nuestra esperanza y nuestra confianza.

domingo, 1 de noviembre de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Seremos santos si vivimos defendiendo la justicia y la verdad, aunque hacerlo nos ocasione incomprensiones o persecuciones. Porque el mal no se vence con más mal, sino con el bien, la misericordia y el amor.

Quizás tengas los ojos del corazón cerrados y no percibas la presencia del Señor. Él siempre está a pesar del dolor. Precisamente su presencia es la que le da sentido al sufrimiento.

Seremos santos si permanecemos fieles al amor, aunque nuestra fe nos traiga incertidumbres, conflictos y dificultades de todo orden, incluso insultos y persecuciones. Porque, aun en medio de las dificultades, estaremos experimentando a Dios como amor, al procurar amar como Él nos ama.