¿De qué manera mi fe se traduce en
acciones concretas de defensa de los derechos de las personas más
vulnerables?
¿Escucho el dolor de quienes encuentran
dificultades para acceder a una vivienda, a una prestación, a un permiso de
residencia, al trabajo o, sencillamente, a una vida digna?
Señor, te pido
que mis oraciones y mi piedad no se queden en simples normas litúrgicas, sino
que lleguen a plasmarse en mi vida con actos misericordiosos. Amén.
¿Qué puedo hacer, desde mi
responsabilidad personal o profesional, para que la justicia no sea solo una
aspiración, sino una realidad para quienes tienen más dificultades para hacer
valer sus derechos?