¿Estamos
nosotros entre los que se consideran pobres de espíritu y que necesitan el
auxilio de Dios? ¿O, por el contrario, nos consideramos autosuficientes y nos
bastamos nosotros solos?
Señor, Pan de Vida, haz que también nosotros, creados
semejantes a Ti, seamos capaces de reflejar el amor que hemos recibido.
¿Caemos en la cuenta de que cuando somos insultados, perseguidos o calumniados por causa de Jesús, lo vivimos como una desgracia o como una bienaventuranza?