martes, 10 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Decimos amar, pero luego anteponemos el trabajo, nuestras vacaciones y bienestar social a las atenciones a nuestros mayores. Sobre todo a nuestros propios padres. Nos preguntamos: ¿Es eso amar de verdad?

Tú, mi Señor, eres la esperanza de mi vida. Todo dolor, toda injusticia, todo mal y toda alegría los pongo en tus manos, Señor, con la esperanza de que me ayudes a darles sentido y a saber que todas conducen a Ti.

Podemos ser muy cumplidores de la ley y de las prácticas religiosas, pero si nos falta el amor, sobre todo a los más necesitados, ¿de qué nos valen tantas prácticas y leyes? ¿No es el amor lo primero?

lunes, 9 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es bien sabido que todos buscamos la salvación. La enfermedad nos asusta y, cuando el peligro es inminente, pedimos que recen por nosotros y la intervención de Dios.

Ve, Espíritu Santo, y fortalece mi vida para que no me abandone ni me deje arrastrar por la comodidad y la pereza. Dame sabiduría y voluntad para permanecer fiel y para que mi fe se mantenga apoyada en Ti.

Encendemos velas; hacemos promesas y rezamos por nuestra curación. Son momentos en los que nuestra fe se hace presente, por lo que tenemos esa oportunidad de abrirle nuestro corazón al Señor. ¡No la desaprovechemos!

domingo, 8 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Cada cual, desde la hora de su bautismo, lleva la impronta en el corazón de ser un poco de sal: sal que sazona, que potencia el sabor y conserva el gusto por las cosas bellas; sal que alegra la vida.

María, por la Gracia de Dios, eres mi Madre, y en ti pongo todas mis esperanzas para que me lleves de tu mano al encuentro con tu Hijo, mi Señor y Salvador. Para que sepa tenerlo guardado en mi corazón como Tú hiciste.

Pero también estamos llamados a ser luz: luz que revela lo oculto, que se ve desde lejos, que brilla y calienta, y que nos señala el camino que nos conduce al encuentro con Aquel que nos regala la felicidad eterna.

sábado, 7 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nos cuesta mantenernos en equilibrio entre dos tensiones: el cuidado propio y el cuidado ajeno. Con facilidad nos vamos a los extremos, ya sea exhaustos por atender siempre las necesidades de los demás, o fingiendo que esas necesidades no tienen nada que ver con nosotros.

Hay momentos en que mi vida se tambalea, y es en esos momentos difíciles de mi vida cuando tu presencia, Señor, me levanta, me conforta y me impulsa a seguir adelante. Gracias, Dios mío, por estar siempre a mi lado.

A veces tratamos de escaquearnos y de escurrir el bulto, porque también nosotros necesitamos ir «a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Lo que con frecuencia olvidamos es que nunca estamos solos: Dios está siempre a nuestro lado, y el descanso en Él no nos aparta de la vida, sino que nos devuelve a ella con un corazón renovado.

viernes, 6 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Quien dice la verdad experimenta miedo, pues se siente amenazado por los que viven en la mentira. Nuestras vidas reflejan esa realidad; la verdad molesta y complica la vida de aquel que la defiende.

Señor, te necesito para, asistido en y por tu Espíritu, reconocer mis pecados y, por tu Gracia, ordenar mi vida según tu Voluntad.

Sin embargo, a pesar del peligro de sostenerse en la verdad, son muchos los que se han mantenido en ella, llegando al extremo de dar sus vidas por defenderla. Pero solo Uno la dio en la cruz por amor, ganándola para todos.

jueves, 5 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nuestro compromiso, desde la hora de nuestro bautismo, nace del gozo que sentimos de ser hijos de Dios y llamados a la salvación eterna. Y esa alegría nos mueve a proclamarla al mundo.

Enséñame, Señor, a soportar y aceptar lo que soy, un pecador que confía en tu infinita misericordia, y que espera tu perdón pacientemente, confiado en tu amor misericordioso.

Un bautizado que no sienta esa necesidad, posiblemente vive de espaldas a esa realidad de hijo y heredero, por los méritos de Jesús, nuestro Señor. Y en consecuencia su falta de coherencia le deja en mal lugar.

miércoles, 4 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Parece que no somos tan distintos de los contemporáneos de Jesús. También a nosotros nos ocurre que respondemos a lo divino con incredulidad. Jesús, en su propia tierra, es recibido con escepticismo por quienes deberían conocerlo mejor.

En ti, Espíritu Santo, están puestas todas mis esperanzas. Sé que contigo puedo superar toda tentación y fortalecer mi espíritu para vivir en la Voluntad de mi Padre Dios. Ahora, dame la sabiduría de estar siempre asido a tu acción. Amén.

Lo milagroso se nos presenta disfrazado de cotidiano y nos volvemos ciegos a lo extraordinario. No somos capaces de distinguirlo y pasan delante de nuestros ojos sin que los reconozcamos.