¿En qué actitud
estás tú? ¿Estás dispuesto a comprometerte o prefieres mirar para otro lado? No
cabe duda de que también nosotros formamos parte de esa mies.
Espíritu Santo, dame la sabiduría y fortaleza para poder amar
a mis semejantes, sobre todo a los que me relaciono a menudo, como los ama el
Señor.
Tal vez no
sientas que estás llamado a trabajar por el bien de todos. Quizá pienses que
ese compromiso no va contigo. Pero no olvides que también formas parte de esa
mies y que Dios sigue contando contigo.