viernes, 13 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

El aislamiento nos aleja de nuestra esencia relacional. Somos criaturas hechas para el encuentro y para el amor. La sordera interior nos individualiza y nos separa de nuestra verdad más profunda.

Dame, Espíritu Santo, la fortaleza de saber que Tú estás presente en todo momento en mi vida, y la llenas de todos los dones que derrama tu Espíritu. Dame la fe y perseverancia para nunca darte la espalda.

Acerquémonos a Jesús y pidámosle que toque nuestras limitaciones, que abra nuestros oídos y destrabe nuestra lengua, para vivir conforme al destino para el que hemos sido creados.

jueves, 12 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Sin darnos cuenta, solemos priorizar privilegios y distinguirnos de otros, considerándolos de menor categoría y a los que excluimos de sus derechos y dignidad.

Señor, gracias porque, a pesar de mis fallos, mis pecados y mis debilidades, Tú sigues confiando en mí, me tiendes tus brazos misericordiosos y esperas pacientemente mi respuesta. Gracias, Dios mío.

El amor de Dios es infinito y no viene solo para algunos, sino que es universal, porque Él es Padre. Y si hay algún privilegio en el Reino, es para los más pobres, los últimos y los excluidos, porque su pan es para todos.

miércoles, 11 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Evidentemente, lo esencial no se halla en lo puro o impuro, ni en reglas externas, sino en cómo nuestras acciones afectan a los demás y a nosotros. Nuestro corazón refleja lo que verdaderamente somos y sus consecuencias comunitarias y sociales.

Señor, Tú sabes que yo quiero seguirte y pongo mi voluntad en ello, pero soy débil y necesito de tus fuerzas y enseñanzas. Dame la fortaleza para ser paciente y para perseverar en mi vida de fe.

Y es de lo que sale de él, lo que nos desnuda como persona: nuestras intenciones, pensamientos y actos, los nobles y los reprochables, definen nuestra relación con Dios y con los demás. Y nos interpelan si realmente hacemos su Voluntad.

martes, 10 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Decimos amar, pero luego anteponemos el trabajo, nuestras vacaciones y bienestar social a las atenciones a nuestros mayores. Sobre todo a nuestros propios padres. Nos preguntamos: ¿Es eso amar de verdad?

Tú, mi Señor, eres la esperanza de mi vida. Todo dolor, toda injusticia, todo mal y toda alegría los pongo en tus manos, Señor, con la esperanza de que me ayudes a darles sentido y a saber que todas conducen a Ti.

Podemos ser muy cumplidores de la ley y de las prácticas religiosas, pero si nos falta el amor, sobre todo a los más necesitados, ¿de qué nos valen tantas prácticas y leyes? ¿No es el amor lo primero?

lunes, 9 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es bien sabido que todos buscamos la salvación. La enfermedad nos asusta y, cuando el peligro es inminente, pedimos que recen por nosotros y la intervención de Dios.

Ve, Espíritu Santo, y fortalece mi vida para que no me abandone ni me deje arrastrar por la comodidad y la pereza. Dame sabiduría y voluntad para permanecer fiel y para que mi fe se mantenga apoyada en Ti.

Encendemos velas; hacemos promesas y rezamos por nuestra curación. Son momentos en los que nuestra fe se hace presente, por lo que tenemos esa oportunidad de abrirle nuestro corazón al Señor. ¡No la desaprovechemos!

domingo, 8 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Cada cual, desde la hora de su bautismo, lleva la impronta en el corazón de ser un poco de sal: sal que sazona, que potencia el sabor y conserva el gusto por las cosas bellas; sal que alegra la vida.

María, por la Gracia de Dios, eres mi Madre, y en ti pongo todas mis esperanzas para que me lleves de tu mano al encuentro con tu Hijo, mi Señor y Salvador. Para que sepa tenerlo guardado en mi corazón como Tú hiciste.

Pero también estamos llamados a ser luz: luz que revela lo oculto, que se ve desde lejos, que brilla y calienta, y que nos señala el camino que nos conduce al encuentro con Aquel que nos regala la felicidad eterna.

sábado, 7 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nos cuesta mantenernos en equilibrio entre dos tensiones: el cuidado propio y el cuidado ajeno. Con facilidad nos vamos a los extremos, ya sea exhaustos por atender siempre las necesidades de los demás, o fingiendo que esas necesidades no tienen nada que ver con nosotros.

Hay momentos en que mi vida se tambalea, y es en esos momentos difíciles de mi vida cuando tu presencia, Señor, me levanta, me conforta y me impulsa a seguir adelante. Gracias, Dios mío, por estar siempre a mi lado.

A veces tratamos de escaquearnos y de escurrir el bulto, porque también nosotros necesitamos ir «a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Lo que con frecuencia olvidamos es que nunca estamos solos: Dios está siempre a nuestro lado, y el descanso en Él no nos aparta de la vida, sino que nos devuelve a ella con un corazón renovado.