jueves, 29 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Sabemos que si la luz se tapa, no se ve. Y, consciente de ello, nos preguntamos: ¿Escondemos, en muchas ocasiones, la luz de tu Palabra, Señor?

Señor, sé que soy débil y, aunque no lo quiera, me resisto a hacer tu Voluntad en muchos momentos de mi vida. Pero, y Tú lo sabes, Señor, quiero vivir según tu Palabra y hacer tu Voluntad. Y eso te pido, Dios mío: ¡Hágase tu Voluntad!

 ¿Iluminamos o encubrimos tu verdad con nuestras acciones cotidianas? ¿Tratamos de ser faros que guíen, no sombras que oculten?

miércoles, 28 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Podemos preguntarnos: ¿Qué preocupaciones mundanas nos quitan la paz? ¿Qué situaciones complejas nos asfixian? ¿En qué momento relegamos tus palabras a la indiferencia o superficialidad?

Sé, y en Él confío, que ha venido a mí en la hora de mi bautismo para acompañarme en el camino de mi vida, asistirme y auxiliarme siempre y cuando yo te abra mi corazón, Espíritu Santo.

¿Cuándo soy tierra fecunda y espacio que acoge? ¿Soy camino, roca, zarza o tierra fértil? Nos invita a ser escucha y acogida, a cultivar lo oído, a recibir esa siembra y a hacer germinar tu Palabra en la vida real. ¿Abonamos nuestra tierra con su Palabra?

martes, 27 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Todos aquellos que acogen la Palabra de Jesús son hijos de Dios y hermanos entre ellos. Eso explica la exigencia de amarnos unos a otros como Él —nuestro Padre— nos ama siendo todos sus hijos.

Todo, Señor, es tuyo porque Tú eres el Creador. Hasta el aire que respiro y sostiene mi vida es tuyo, Señor. En tus manos pongo mi vida y mis anhelos y a tu infinita Misericordia, Señor, me entrego.

Acoger la Palabra de Jesús nos hace hermanos entre nosotros y nos hace ser la familia de Jesús. Por lo tanto, hablar mal de los demás y destruir su fama nos aleja de la familia de Jesús y nos coloca en una lógica que no es la suya.

lunes, 26 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

La experiencia nos revela que necesitamos perdonar para encontrar la paz. Fuera del perdón no hay esperanza y la vida se llena de rencor y de odio. Y nos es necesario para desactivar la ira y el deseo de venganza.

Espíritu Santo, enséñame a discernir y a ver todo lo bueno que hay en mí y también a desechar todo lo malo y lo que me aleja de Ti. Enséñame a mirarme como me miras Tú, y a perdonarme los pecados cometidos confiado en tu infinita Misericordia.

Y la única manera de ser perdonados es reconocer nuestra culpa y arrepentirnos de haberlos cometido. Lo demás nos viene dado por la misericordia de Dios. Sin arrepentimiento, cierras la puerta de tu alma y tú mismo impides ser perdonado.

domingo, 25 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Quizás el detonante de tu búsqueda pueda estar en ese amigo que te habla y anuncia la Palabra de Dios, pero tu conversión depende de ti y, sobre todo, de tu acercamiento y encuentro con el Señor.

Sé, Señor, que eres un Padre bueno, y que por tu infinita Misericordia estoy salvado. Por eso, te pido que no permitas que me aparte de Ti, ni que me rinda a las tentaciones de este mundo.

No puedes quedarte con lo que oyes, necesitas experimentar la Palabra, vivirla desde una experiencia personal con el Señor. Solo Él transforma tu corazón.

sábado, 24 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Lo verdaderamente importante es discernir qué creemos nosotros hoy. Más que juzgar a sus familiares o a quienes lo acusaban, interesa descubrir qué lugar ocupa Jesús en nuestra vida.

Señor, cada día es una nueva oportunidad para hacer mejor tu Voluntad. Y un gran regalo que nos brindas para que lo aprovechemos en ser más humildes, pacientes, comprensivos, suaves y buenos y parecernos a Ti. Gracias, Señor.

Y nosotros… ¿Buscamos también momentos para estar con Dios y discernir su voluntad, o dejamos que el ruido y las opiniones apaguen nuestro deseo de orar?

viernes, 23 de enero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No se trata de logros, ni currículos, solo de estar con Él. Jesús sigue contando con nosotros para formar parte de una historia trascendental. En ocasiones nos invaden las dudas: «¿Soy realmente digno?» 
¡Qué privilegio y reto ser invitados!

Señor, sin Ti mi vida está vacía y llena de las cosas de este mundo, perecederas e insaciables. Sin Ti nada tiene sentido y todo pasa hasta el extremo de dejarnos igual e insatisfechos. Gracias, Señor, por tu presencia.

No se trata de perfecciones, nos responde el Señor. Se trata de confiar en Él y de pedirle que nos ayude a no abandonar el monte, el espacio del encuentro, del estar a su lado, donde se forja la confianza y se fortalece la amistad.