Las implicaciones nos asustan. Señor, ayúdanos a
alinear nuestros deseos y aspiraciones con los tuyos y a entregarnos sin temor.
Ven, Espíritu Santo, y sácame de este
ostracismo espiritual donde me acomodo y me escondo evadiéndome de mis
compromisos y responsabilidades.
Y, reflejando tu amor, sumergirnos en tu vida, para que, a través de nosotros, tu presencia transforme el mundo.