jueves, 5 de marzo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Quizás vivimos despreocupados del sufrimiento de los demás. No basta con compadecernos, sino también mantener siempre atentos los oídos al grito de dolor de los demás, sobre todo de los más cercanos.

Mi vida, Señor, no está a la altura que a mí me gustaría. Soy un pecador y mis faltas y errores se hacen presentes cada día. Pero también sé, Señor, que si quiero cambiar, solo contigo puedo hacerlo. Y eso te pido ahora, Señor, ayúdame a cambiar mi vida.

La solidaridad consiste en mantener la mirada atenta como quien escruta el mar en busca de un naufragio. Sentir como algo propio el sufrimiento del hermano de aquí y el de allá porque ninguno nos es ajeno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.