jueves, 14 de mayo de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Estamos llamados a vivir ese amor, de amistad, con los hermanos, de sangre y también, claro que sí, con aquellos que se nos hacen hermanos en el camino.

Señor, no merezco ni ser amado ni perdonado. Sin embargo, Tú envías a tu Hijo para que, entregando su Vida, nos libere de la esclavitud del pecado y rescate nuestra dignidad de hijos. Tu Misericordia, Señor, es infinita. Solo puedo decir: ¡gracias, Padre!

Con el resucitado pasamos de amigos a hermanos; nos eleva y nos hace hijos con el Padre, hermanos del Hijo y hermanos entre nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.