No basta con ser buena persona ni con
cumplir por costumbre. El Espíritu Santo nos impulsa siempre a dar un paso más,
a crecer en santidad y a reconciliarnos con los hermanos.
Señor, sabes que siempre, a pesar de mis errores y pecados,
Tú has sido el primer y principal objetivo de mi vida. Estar contigo es lo que
busco y deseo.
Él es el verdadero protagonista; nosotros, quienes decidimos abrirle el corazón. Eres libre para acoger la acción del Espíritu Santo, escuchar la Palabra y dejar que Dios transforme tu vida desde dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.