miércoles, 8 de julio de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Instintivamente, cuando recibimos una buena noticia, experimentamos el deseo de compartirla. ¿Acaso no es una buena noticia la que Jesús nos confía? Entonces, ¿por qué no la anunciamos?

Señor, quiero seguirte y vivir en tu Voluntad, pero mis deseos se evaporan cada día con las seducciones de este mundo. Fortaléceme, Señor, y hazme instrumento tuyo.
Sin embargo, Señor, tu misericordia me anima, me da esperanza y me renueva para seguir en el camino. Y, sostenido por Ti, sigo adelante. Gracias, Señor.

Tal vez porque no somos conscientes del Tesoro que hemos recibido gratuitamente. Lo llevamos dentro, pero no terminamos de descubrir su valor y, por eso, tampoco sentimos la urgencia de compartirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.