lunes, 6 de julio de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Cuando ponemos nuestra esperanza únicamente en este mundo, basta una enfermedad, una pérdida o un fracaso para que todo se derrumbe. El mundo no puede devolvernos la esperanza que nos arrebata.

Me abro a tu acción, Espíritu Santo, y pongo mi vida en tus manos. Lléname de tu Espíritu y guía mi vida según tu Voluntad.

Cuando nuestra esperanza está puesta en el Señor, incluso en medio del dolor y de la muerte, descubrimos que la última palabra no la tiene el sufrimiento, sino Dios. Él siempre abre un camino para seguir adelante.

No es cuestión de decir sí, sino de dar un sí responsable y con capacidad para responder a nuestro compromiso de abrirnos a los demás. Porque de no ser así, la acogida no sería la deseada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.