viernes, 7 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

No hay razón para preocuparse, pero la realidad es que nos preocupamos. No hay por qué tener miedo, pues el Señor está con nosotros, es nuestro Pastor y nada nos falta. Pero la realidad es que seguimos preocupados. ¿A qué se debe? No hay que perder de vista que somos libres por su Gracia y respondemos de nuestros actos. Y que nuestra naturaleza está tocada por el pecado. Tenemos miedo de no responder según su Voluntad.

Luchamos por ser libres pero, ¿para qué? Porque ser libre consiste en dominar nuestros instintos y pasiones y hacer uso bueno de ellos. Es entonces cuando el camino queda libre y despejado para buscar la Verdad y en Ella encontramos la verdadera libertad, la de ser feliz por amor.

Ser libre es alcanzar la plenitud porque la libertad busca el bien y Dios es el bien Infinito.

jueves, 6 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Hay etapas en las que te sientes fracasado o impotente. La vida navega, porque no puede permanecer quieta. De estarlo, no viviría, estaría muerta. El corazón nunca deja de latir ni la mente de pensar y tú te mueves sin parar. A veces las cosas giran bien y te sientes bien, pero otras, giran mal y te sientes mal. El peligro es deprimirte y amargarte.

Mira, te sientas bien o mal piensa que nunca vas solo en tu viaje, pues el que te ha creado te acompaña, porque te ha creado por Amor y no quiere verte triste ni amargado. Siempre alegre, aunque sea una alegría interior, sosegada y en paz, pero alegría. Eso se nota y se transmite.

La tristeza no se refleja en lágrimas sino en amargura y desesperanza. Las lágrimas y el dolor no significan sufrimientos ni tristezas, pues el gozo, la alegría y la paz nacen del amor, y el amor se consolida en el dolor y las lágrimas, y esto se traduce en esperanza, esperanza de una vida nueva y eterna.

Cuando abrazas tu cruz experimentas que la salvación ha entrado en tu corazón. Se llena de paz y de alegría. Así lo hizo el buen ladrón junto a Jesús.

miércoles, 5 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Sin darnos cuenta la vida se nos enreda. Hacemos proyectos y soñamos con conseguirlos, más luego la realidad es otra y el camino torcido se nos hace difícil recorrerlo. Buscamos soluciones rápidas porque el sufrimiento no queremos padecerlo ni aceptarlo. Pero no sabemos buscar, porque buscamos donde no hay soluciones.

El mundo es para vivirlo pero no tal como nosotros pensamos sino como Dios quiere que lo vivamos. De hacerlo como nosotros queremos, a vivirlo como Dios quiere depende que, tanto tú como yo, encontremos el verdadero camino, porque la muerte nos espera y quien únicamente nos puede salvar es Jesús-

Él no nos da soluciones temporales o parches caducos, nos da todo: El gozo de vivir eternamente en la plenitud del gozo y el amor.

martes, 4 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

A veces cuesta seguir adelante, pero quizás lo peor no es esa parálisis sino el desconocimiento de lo que la produce. Desconocernos a nosotros mismos es uno de los mayores obstáculos que nos impiden seguir nuestro camino peregrinante. Sin embargo, sabernos pecadores e imperfectos nos sosiega y nos da paz, porque en el momento que te humillas, tu fe se fortalece y la Gracia del Señor te llena de paz.

Quizás lo mejor es siempre abandonarte en el Señor y descansar en Él. Ahí encontrarás fuerzas para, restablecido y en paz, continuar tu camino.

No pierdas la confianza y como es mujer enferma de flujo de sangre trata de al menos tocarlo. Él notará tu proximidad y tu fe. Y te abrirá sus brazos.

lunes, 3 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Hay momentos que no conviene enfrentarse ni dialécticamente ni con medidas de presión. Cuando las personas luchan de forma agresiva o violenta descubren que han perdido los argumentos que la razón le alimentaba. Y sin argumentos sólo queda el alboroto y el desconcierto. Tratan de justificar lo que nunca se podrá justificar.

Porque cuando se lucha por una verdad, se defiende con los argumentos que la misma razón emerge a la luz del sentido común y de la justicia. La luz de la verdad sale a la claridad y todos la ven. Ataques, insultos y alboroto no son sino la consecuencia de querer imponer tu ideología tenga o no tengas razón ni verdad. Y eso transparenta la mentira y la hipocresía.

Es la dictadura de aquellos que llamándose demócratas no viven en libertad.

domingo, 2 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Afortunadamente no pensamos en el momento de la muerte. Muchos sentimos miedo y no queremos ni hablar de ello, pero es la realidad más cierta que conocemos. Es un misterio que no la tengamos en cuenta, pero conviene no perderla de vista, porque es el momento más importante de nuestra vida. Y saber que con ella, la muerte, no termina la vida sino que es el comienzo consciente de la eternidad.

Estamos llamados a ser eternos y la muerte es sólo el fin de una etapa para empezar la verdadera, la que no se parará nunca. Los que creemos, por la Gracia de Dios, vivimos en la alegría de sabernos eternos si vivimos en la Voluntad del Padre y la muerte será siempre un momento esperado cuando llegue la hora, y no antes, pero será la hora del Señor porque Él ya nos ha salvado cuando llegó su hora.

Y en Él seremos liberados de la esclavitud del pecado y dichosos en su presencia para Siempre.

sábado, 1 de febrero de 2014

LA NOCHE: UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Hay momentos difíciles de superar. Se hace la oscuridad y todo se ve muy negro. Tu mente se paraliza siendo incapaz de articular pensamientos y palabras. Todo se viene abajo y experimentas que te derrumbas sin poder evitarlo. Entonces pierdes las ganas de vivir y tu pensamiento es invadido por el deseo de terminar y salir de este mundo. No te sientes capaz de seguir adelante, ni tampoco quieres.

Pero el Señor, no se marcha. Sigue a tu lado y te tiende su Mano. No puede impedir que tú no la aceptes, pues te ha hecho libre y eso lo respeta, pero la mantiene tendida con la esperanza amorosa de que la tomes y extiendas también la tuya. Si así lo haces empezarás a notar que lo que te sucede no es el fin sino el principio de una vida, difícil sí, pero con esperanza de que algún día todo se encienda de nuevo y brille la luz.

Estas llamados a ganar y nunca a perder. Así que las pérdidas en este mundo no son importantes porque lo que importa es el otro, donde siempre ganaremos porque allí está nuestro verdadero Padre.