sábado, 5 de junio de 2021

 

En lo más profundo de nuestro corazón se esconden muy buenos sentimientos y deseos de compartir. Compartir lo que cada cual tiene, desde su tiempo, sus cualidades y sus riquezas. Darnos es la máxima expresión del amor y nos damos en la medida que compartimos.

Pero, ¿qué compartir? Sencillamente, lo que has recibido, tus talentos y cualidades y también tus riquezas y bienes recibidos. Porque, en la medida que compartas, tu corazón experimentará mayor paz, alegría y satisfacción. Y, contradictoriamente, serás más rico.

Porque, la vida que nos espera solo sabe y entiende de amor. De amor compartido, dado  gratuitamente y sin esperar nada a cambio. La recompensa vendrá dada sin darnos cuenta como una chispa de gozo y felicidad eterna que empieza a renacer desde lo más profundo de nuestro corazón.

 

viernes, 4 de junio de 2021

 

En muchos momentos de nuestra vida celebramos con gran alegría acontecimientos de los que no somos directos beneficiarios, sino simples aficionados o simpatizantes. Sin embargo, en el acontecimiento supremo del Amor de Dios que nos salva sí somos directos beneficiarios.

Y si cuando, no siendo beneficiarios sino aficionados, contagiamos con nuestro júbilo y alegría, es contradictorio que no ocurra esa alegría desbordante cuando celebramos el máximo acontecimiento del Amor de Dios que nos salva y nos da su misma Vida Eterna.               

¿Hay acaso mayor acontecimiento que la Eucaristía, donde Jesús se nos da enteramente bajo las especies de pan y vino y nos fortalece espiritualmente dándonos su Espíritu y salvándonos? Posiblemente, no llegamos a comprender lo que realmente celebramos.

jueves, 3 de junio de 2021

 

La esencia de nuestra vida es el amor. Sin amor nuestra vida se derrumba y pierde todo su sentido. Hemos sido creados por amor y para amar. De tal modo, si perdemos ese objetivo y destino, nuestro ser y existir se resquebraja. Y es que somos imagen y semejanza del Creador.

Dios es Amor y nosotros, creados semejantes a Él también somos amor. Creados por tanto, para amar, y si no lo hacemos nuestra vida pierde su verdadero y único sentido. No amar es lo contrario a lo que dicta y manda nuestro corazón y lo que nos hace infelices y desdichados.

Para ser felices necesitamos amar. Porque, solo en el amor podemos encontrar la felicidad. Pero, un amor, a Dios, primero, y luego reflejado en el prójimo. Porque, a Dios no le vemos, pero a los hombres, sobre todo a los que están a nuestro lado, sí. Y en ese amor le mostramos a Dios nuestro amor a Él.

miércoles, 2 de junio de 2021

El hombre es propenso a imaginar, e imagina – valga la redundancia – el Cielo, la otra vida, como un lugar donde continuamos la misma vida de la tierra. Incluso hablamos de reencontrarnos con familiares y amigos. Nuestra necedad e ignorancia es grande.

Es posible que sea así o que no lo sea. No sabemos ni podemos imaginarnos lo que Jesús nos tiene preparado. Jesús nos adelanta que ha ido a prepararnos una morada que no podemos ni siquiera imaginar – Jn 14, 2 – por tanto, tengamos paciencia y confianza. Esperemos su venida.

La Resurrección de Jesús es un hecho del que los apóstoles dan fe y la Iglesia, tomando sus testimonios y palabras, nos lo transmite. Jesús ha Resucitado y todos los que crean en Él resucitarán también. Nos lo ha dicho: “Nos vendrá a buscar para llevarnos a ese otro mundo eterno. Amén.

martes, 1 de junio de 2021

 

 

Es el Tesoro – el Amor – escondido. Toda nuestra vida depende de la medida de nuestro amor. Si amamos, según la Voluntad de Dios,  nuestras obras serán obras buenas y beneficiosas para todos. Porque, de Dios no puede venir nada malo. Él es la Bondad Absoluta.

Pero, si actuamos egoístamente damos paso al nacimiento del mal y nuestras obras perjudican a los demás. Porque, el mal nace del pecado y el pecado se forja dentro de nuestro corazón. De ahí la necesidad de abrirnos al auxilio del Espíritu Santo para superar al pecado.

Por todo ello, es necesario tener a Dios, nuestro Padre como la primera opción de nuestra vida. Absolutizar a Dios es el verdadero Tesoro de nuestra vida. Él es lo primero y todo lo demás, Cesar y compromisos estarán supeditados a la Voluntad de nuestro Padre Dios.