lunes, 12 de julio de 2021

 

La irrupción de Jesús en este mundo molesta. Decir la verdad y buscar el bien y la justicia no parece agradar a los habitantes de este mundo. Por eso, Jesús, el Señor, considera a los que le siguen el no pertenecer a este mundo.

Porque, los que pertenecen buscan poder, riquezas y darse la buena vida a costa del trabajo de otros, prescindiendo de los demás y no importándoles sus sufrimientos y carencias. Incluso, pasando por encima de ellos hasta el extremo de excluirlos si es necesario.

Se proclaman ellos por encima de todos. De ahí que Jesús nos alerta que no ha venido a darnos paz, sino a traernos guerra. Esa guerra que nos enfrenta al mal y a la lucha por denunciar la mentira y proclamar la verdad. Porque, Jesús el Señor, proclama un Reino de paz, justicia, amor y verdad.

domingo, 11 de julio de 2021

 

No podemos ignorar que necesitamos utilizar todo aquello que nos pueda facilitar el llegar a las personas y el anunciar el Evangelio de la mejor manera posible y de la forma más inteligible. Pero, nunca olvidarnos que es el Espíritu de Dios quien está por encima de nosotros.

Y a Él se debe el éxito y la gloria. Nuestra siembra será por y en su nombre y a Él se deberán los resultados. Porque, Él es el sembrador que ha sembrado la semilla en nuestro corazón y será quien recoja los frutos que dicha semilla dé en nuestros corazones. 

Pero, mientras, nosotros confiados en su Palabra y con el auxilio del Espíritu Santo trataremos de cultivar esa siembra con el agua de la Palabra y la Gracia del Espíritu para que dé frutos. Frutos que serán por obra y gracia del Amor y la Misericordia de nuestro Padre Dios

sábado, 10 de julio de 2021

 

Cuando nos empeñamos en caminar siguiendo nuestros pensamientos y voluntades, la oscuridad se nos echa encima. Somos prisioneros de la oscuridad si la Luz del Espíritu de Dios no está con nosotros. Y eso significa que quedamos a merced del mundo, demonio y carne.

Todo, incluso lo que se esconde en la oscuridad, saldrá a la luz. Toda mentira y engaño será descubierto: - Mt 10,24-33 - No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.

Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.

viernes, 9 de julio de 2021

 

No nos hace falta esforzar mucho nuestra mirada para darnos cuenta que la realidad que vivimos se sujeta a las palabras que Jesús nos ha dicho. Nuestro actual mundo está volviéndose al revés. Se proclama la muerte en lugar de la vida. Digamos que vivimos una cultura de la muerte.

Se nos impide nacer quitándonos el derecho a la vida. Estamos al filo de la navaja y decidirá la madre si tú, hijo, tienes derecho a vivir o morir. Se legaliza la eutanasia y se nos induce a morir en lugar de paliar nuestros sufrimientos. Y, en la época no productiva, se nos invita a dejar de vivir porque somos una lacra para los demás.

Rompemos con el quinto mandamiento – no matar – y el cuarto – honrar padre y madre – y nos arrogamos el derecho a disponer nosotros del derecho a dejar vivir al que queremos o nos interesa. ¿Acaso somos nosotros dueños de la vida? ¿No la hemos recibido? Realmente, estamos entre lobos

jueves, 8 de julio de 2021

 

¿Creo que puedo engañar a Dios? Cuando recibo la Buena Noticia de que Dios me quiere y que ha enviado a su Hijo para liberarme de mis pecados, ¿no experimento también el deseo de anunciarlo a los demás? Porque, ese amor que Dios me da me empuja a darlo también a mí.

Estamos entrelazados como racimos de uvas, de tal forma que el amor de unos contagia a otros. Pero, de la misma forma, el mal de unos se transmite a otros. Nuestra responsabilidad, contraída en nuestro bautismo nos llama al amor.

Y cuando amamos, bien de con nuestras obras o con nuestras palabras, estamos anunciando la Buena Noticia. Esa Buena Noticia de que Dios nos ha creado, nos quiere salvar y que seamos felices. Y ha enviado a su Hijo para, entregando su Vida merezcamos nuestra salvación.

miércoles, 7 de julio de 2021

 

 

Cada uno de nosotros, aparte de ser creado por Dios, también hemos sido llamados por Él para una misión. Misión que nos toca descubrir con la asistencia y ayuda del Espíritu Santo. Porque, Dios te conoce y te habla directamente a ti.

Estás en un grupo, y eso es bueno. Pero, el grupo o comunidad no te justifica tu individualidad y tu exclusión cuando te experimentas comprometido y cuando tu Creador – Dios – te busca y quiere hablarte directamente.

Porque, como hoy a los apóstoles los llama por su nombre, también a ti y a mí nos llama por nuestros nombres. Sabe quiénes somos y nos conoce desde la cabeza hasta nuestros pies. Y nos llama también por nuestros nombres para que cumplamos con esa misión que nos ha encomendado