viernes, 7 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

A pesar de que en muchos momentos nos experimentamos libres, no debemos perder de vista nuestra conciencia de la esclavitud que padecemos por el pecado. Es él quien nos debilita y nos esclaviza de nuestras propias pasiones y afanes. Solo el Señor nos libera.

Señor, a veces me pierdo y no sé quién soy. Tú sabes todo de mí, me has creado y sabes que debo hacer para cumplir tu Voluntad. Dame la Gracia, la fortaleza y la voluntad de ser lo que Tú, mi Señor, esperas de mí. Amén.

Nuestra libertad no está en nosotros ni en nuestras luchas y esfuerzo. Nuestra libertad está y nos viene del Señor, que nos ha rescatado al entregar su Vida en una muerte de Cruz, para liberarnos y rescatar nuestra dignidad de hijos de Dios perdida por el pecado, causa de todas nuestras esclavitudes.

jueves, 6 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No es cuestión de proselitismo, ni de fuerza ni convencimiento. Simplemente, se trata de proponer la respuesta a lo que todos llevamos sembrado en nuestro corazón: «Amar como me gustaría que me amaran a mí». Esa es la Buena Noticia, Jesús de Nazaret.

Sé que, y lo experimento más en estos últimos tiempos, me cuesta guardar silencio, y posiblemente meto la pata al precipitarme y encolerizarme. Enséñame, Señor, a guardar silencio y a apoyarme en Ti. Tú eres mi fortaleza y defensa.

Y es que cuando tratamos de responder a esa semilla sembrada en nuestro corazón, experimentamos gozo y alegría. Porque, cuando realmente amamos, como nos gustaría ser amados, experimentamos ese gozo y felicidad que ansiosamente buscamos muchas veces en otras cosas que nos confunden y traicionan, porque esa felicidad que desprenden es falsa y efímera.

miércoles, 5 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es evidente que, nos lo descubre nuestra propia vida, nos cuesta valorar y dar reconocimiento y prestigio a alguien de nuestro entorno. Se nos hace más difícil dar a torcer nuestro propio orgullo, soberbia, envidia…etc. Necesitamos mucha humildad.

Señor, me sostengo en pie porque mi esperanza se apoya en tu presencia. De no estar Tú, Dios mío, mi vida se derrumbaría como una castillo de naipes. En tu presencia y misericordia infinita pongo toda mi confianza, Señor y Padre mío.

Por otro lado, necesitamos desprendernos de nuestra propia autosuficiencia. Nos será imposible reconocer algo que venga de aquel – sencillo y humilde – que pertenezca a nuestros orígenes, y del que nosotros nos creamos superiores. Nunca podremos aceptar y reconocer su palabra y su anuncio. Por el contrario, esperamos reconocerlo de alguien espectacular, desconocido y de gran prestigio. Nunca de un sencillo y humilde joven de nuestro pueblo.

martes, 4 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Siento una gran pena y compasión por aquellas personas – conocí y conozco a muchas – que han estado en situación de riesgo, enfermedades largas y sin esperanza de curación, que no han buscado esa esperanza en el Señor. Señor de la vida y la muerte.

Sabes, Señor y Dios mío, que lo que busco y persigo en este mundo, que Tú me has regalado y en donde me has puesto, es hacer tu Voluntad. Pero, también sabes de mis debilidades y pecados. Dame tu mano para que, asida a ella, no te falle y pueda vivir y hacer tu Voluntad.

Y es que la vida, que se nos ha regalado en este mundo, es el camino para preparar la otra, la única y verdadera, que no acabará nunca y que será gozosa, eterna y plena de felicidad junto al Padre. Un Padre bueno, compasivo y misericordioso. Eso sí, todo dependerá de tu elección y aceptación de su Amor Misericordioso.

lunes, 3 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

En muchas ocasiones pensamos que podemos ser libres, y nos olvidamos de que somos unos pobres pecadores. ¿Acaso no lo descubrimos en los actos ordinarios de nuestra vida de cada día? ¿Cuántas veces queremos hacer esto y hacemos lo otro, o incluso nos sentimos impotentes?

Espíritu Santo, llena mi vida de tu Espíritu y hazte presente en cada instante de mi vivir para que siempre sea tu Voluntad la prioridad de mis actos y obras. Abro mi corazón a tu Voluntad.

Si nos observamos un poco nos damos cuenta de nuestras limitaciones. El pecado nos tiene cautivos. Queremos actuar de una manera, pero nuestras propias sensaciones, emociones, pasiones, nos inclinan y arrastran a hacer otras, o, en el mejor de los casos, aparentar. Y a cada momento nos engañamos, nos auto traicionamos justificando nuestras respuestas a nuestros propios actos.

domingo, 2 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Dentro de ti está sembrado lo necesario para que despiertes, abones y cultives esa semilla de amor y misericordia que, al final, te hará feliz y llenará de paz. Tu error será no cultivarla y rendirte al mundo creyendo que en él encontrarás esa felicidad y paz que buscas.

Lo que siempre he querido, aunque confieso y sé que he fallado y no lo he hecho, es hacer tu Voluntad, Señor. Es ese mi mayor deseo, y es eso lo que te pido, Dios mío. Dame la fortaleza, la sabiduría y la paz para vivir en tu Palabra y hacer tu Voluntad.

Pero, esa semilla necesitará ser regada con el agua de la fe, abonarla con la oración y rodearla de la buena tierra del amor y la misericordia que te vendrá de la Gracia de tu Padre Dios. Los Sacramentos de la Santa Madre Iglesia serán esa buena tierra que necesitarás para que la raíz de tu fe se hunda hasta la profundidad de germinar, morir a ti mismo, liberarte y dar frutos de amor y vida eterna.

sábado, 1 de febrero de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No es cuestión ni se trata de que las tempestades de tu vida desaparezcan o no puedan contigo. Se trata de que todo eso, tanto si aparece o no, no le quite el verdadero sentido a tu vida, cual es ser hijo de Dios y vivir en su Voluntad.

Señor, yo creo que mi mayor deseo es vivir de acuerdo con tu Palabra y hacer Tu Voluntad. Y digo, yo creo, porque muchas veces no estoy seguro ni de mí mismo. Me experimento débil y fácil de seducir. Por eso, te pido, Señor, me tomes en tus manos y guía mi vida.

Porque, quieras o no, tempestades habrá en tu vida. Pero, nunca será lo mismo afrontarla en compañía de nuestro Señor Jesús que solo. Él da sentido a todo lo que nos suceda en nuestra vida y, lo entendamos o no, todo será camino para reunirnos con Él y vivir eternamente a su lado. Ese será, tarde o temprano, nuestro destino. A su lado todo tendrá sentido.