sábado, 24 de abril de 2021

 

Sin embargo, hay cosas que sin verlas creemos en ellas. Nos lo dicen los libros, los científicos y la historia. Sabemos, por la Iglesia que los apóstoles vieron a Jesús Resucitado después de ser crucificado y muerto en la Cruz. Y se les apareció durante cincuenta días. Pero, eso no lo creemos.           

Sin embargo, experimentamos en lo más profundo de nuestro corazón ese deseo de eternidad que, precisamente, la Resurrección de Jesús, te regala y da gratuitamente. El ofrecimiento del Pan de Vida que Jesús ofrece – su Cuerpo y Sangre -  no es aceptado ni entendido por muchos, que abandonan sus pasos y dejan de seguirle.

Se escandalizan, no entienden  lo de comer y beber su Cuerpo y Sangre. No se fían de su Palabra. ¿Acaso Jesús miente? Él, que es la Verdad absoluta, ¿puede mentirnos? ¿Cuántas cosas no entendemos y aceptamos? Y lo que nos dice Jesús, Señor de la Vida y la muerte, ¿no lo creemos? ¿Acaso no tiene Él Palabra de Vida Eterna, tal y como dijo Pedro?

viernes, 23 de abril de 2021

 

No son deducciones de la razón o de sentido común, sino son Palabras de Jesús: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

La cuestión es la siguiente: Si Jesús ha Resucitado, quedarse bajo las especies de pan y vino, como alimento espiritual que nos fortalece, nos anima y nos alienta a vencernos a nosotros mismos y a superar los obstáculos con el que el mal nos tienta y propone, no será nada imposible de hacer para el Señor.

Vencer la muerte es el Signo Glorioso que Cristo nos muestra en la Cruz. Ella es nuestra salvación, así que todo lo demás será creíble y posible, porque, el Señor de la vida y la muerte, tiene poder para ello. De modo que ese es el problema. ¿Crees en Jesús Resucitado? Todo lo demás es añadidura.

jueves, 22 de abril de 2021

 

Nuestro Dios es diferente a los demás de otras religiones. Mientras ellos le buscan y le ofrecen alabanzas y sacrificios, el nuestro nos busca, se hace el encontradizo con cada uno de nosotros y se nos da en Cuerpo y Sangre para fortalecernos, redimirnos y salvarnos para la eternidad.

Y todo eso por su Infinita Misericordia. Estamos perdonados y salvados por su Infinito Amor Misericordioso. Nuestra salvación no es meritoria por nosotros mismos, sino un regalo gratuito por el Amor Misericordioso de nuestro Padre Dios. Y se nos da en alimento espiritual bajo las especies de pan y vino.

Él es nuestra roca y nos ha dejado en su Iglesia los Sacramentos, donde podemos renovarnos, encontrarle y lavar nuestros pecados para, quedando limpios acercarnos y alimentarnos recibiendo su Cuerpo y Sangre. Así podemos fortalecernos y llegar victoriosos a la Casa del Padre.

miércoles, 21 de abril de 2021

 

Todo alimento de aquí abajo es caduco y muere. El hombre no se satisface plenamente con ellos, sin embargo busca esa satisfacción plena. Se siente llamado a un alimento pleno y eterno. Y, precisamente, lo encuentra en Jesús, el Señor. Él es ese Pan de Vida que todos buscamos. 

Jesús nos lo dice claramente y, también, nos lo promete con su propia Resurrección. Él ha vencido a la muerte y todos los que crean en Él también la vencerán. Por tanto, se hace necesario alimentarse de ese Pan de Vida Eterna para tener eso que con tanta avidez buscamos: Vida plena y eterna.

Eso sí, pidamos la fe, porque sin ella nos será imposible seguir a Jesús. Una fe que, aún tribulada, débil y frágil, persevera confiada y esperanzad en la Palabra de Aquel que ha vencido la muerte. Amén.

martes, 20 de abril de 2021

 

Se puede especular, pedir pruebas y signos que después, de, incluso presenciarlos tu vida no responde y se mantiene igual. Eso quedó muy claro en aquella parábola del rico epulón – Lc 16, 19-31 -.

Jesús no deja dudas, actúa en verdad y su Palabra es Palabra de Vida Eterna. Su Resurrección despeja toda duda y, así y todo, muchos le rechazan. En el Evangelio de mañana nos lo dirá claramente que no creemos en su Palabra ni tampoco en sus obras.

Mejor, pregúntate por qué no crees, pues, dentro de ti vive esa chispa interior que te mueve a buscar esa Vida Eterna que tanto deseas y por la que luchas. Esa felicidad que quizás te convence, la que te ofrece este mundo, nunca te dará esa felicidad que tú realmente buscas.

lunes, 19 de abril de 2021

 

Jesús, que observa que la gente, impresionada por el milagro de la multiplicación de panes y peces, le busca, les interpela y les descubre que el objetivo de su búsqueda no es el bueno y necesario, sino la solución a sus problemas materiales como espirituales.

Y, Jesús, no ha venido para allanarnos nuestro camino y hacérnoslo fácil y cómodo. Traemos ya lo necesario dentro de nosotros para tratar de dar respuestas a nuestros propios problemas. Jesús ha venido a descubrirnos que nuestro camino, verdad y vida es Él y a señalarnos cuál es.

Seguir a Jesús, por amor y confiar en su Palabra, es tratar de imitarle aceptando nuestro camino, tal y como se presenta, acogiéndolo en nuestro corazón,  dándole respuesta y buscando seguir sus pasos hasta entregar nuestra vida tal como lo hizo Él, es decir, por amor.