Dispongámonos a
escuchar su Palabra, dirigida a cada uno de nosotros; dejemos que nos calme,
que nos sostenga y sintámosla. Creamos en el Padre y en el Hijo. Nos preparan
un hogar.
Espíritu Santo,
ven a mi vida e ilumínala. Hazme consciente de que solo contigo puedo encontrar
luz y sabiduría para recorrer el camino que lleva a la Casa del Padre.
Hay un modelo que nos sirve de referencia: nuestro Señor Jesús. Pasó por este mundo haciendo bien. Imitémosle también nosotros en lo pequeño de cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.