¿Es nuestra fe capaz de resistir una
respuesta como la que le dio Jesús a la mujer cananea y seguir insistiendo y
creyendo en su amor misericordioso?
Madre, tú que estás en los cielos,
ruega por nosotros para que, fijándonos en ti, seamos capaces de cargar con
nuestra cruz y seguir a tu Hijo, nuestro Señor.
Ante un silencio que espera nuestra
reacción, como la dada a esa mujer, ¿seguimos insistiendo y fiel a su Palabra?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.