viernes, 11 de junio de 2021

 

Quien ha vencido la muerte no tiene ningún impedimento para dar la Vida, y Vida Eterna. Nuestra razón, que no puede entenderlo, si puede entender que tras la Resurrección, el Señor da la Vida y la muerte.

Por eso, se hace necesario e importante demostrar su muerte, pues para resucitar hay, primero que morir. El Evangelio de hoy nos lo revela y muestra. Jesús estaba muerto y no hubo necesidad de quebrarle sus pies. Por tanto, su Resurrección es el triunfo de la Vida sobre la muerte.

Eso nos descubre, no solo la veracidad sino también el cumplimiento de su Palabra. Todo empieza a tomar forma y color con la Resurrección. Su Palabra toma Vida y todo su Mensaje se vuelve Verdad. Él es el Camino; Él es la Verdad y Él es la Vida. La Cruz, Señor, es signo de victoria y redención.

jueves, 10 de junio de 2021

 

Necesitamos estar expectante y activos en una lucha constante y perseverante contra ese pecado original que nos acecha y nos incordia. Por tanto, el camino de nuestra vida es de esfuerzo y lucha constante. Pronto, descubrimos que nuestra resistencia tiene un límite y que, solo con nuestras fuerzas seremos vencidos.

Necesitamos paz y sosiego. Repetidas veces, Jesús, el Señor, nos habla de paz y descanso, y, siempre, nos saluda con la paz. Es necesario que nuestra vida camine en paz: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy sencillo y humilde de corazón – Mt 11, 28-30 –

No podemos caminar ni enfrentarnos al mundo por nuestra cuenta. Seremos vencidos, pues nuestra carne es débil y vulnerable y sometida por el pecado original. Necesitamos seguirle porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y en Él estamos salvados y venceremos.

miércoles, 9 de junio de 2021

 

Es el amor la plenitud de la Ley, y por eso, la ley aplicada a los sábados no tiene sentido. Se queda en la norma y cumplimiento y no mira el bien del hombre, su sufrimiento y dolor. Jesús, que viene por amor y para salvar al hombre, irrumpe contra esa ley. No es la Voluntad de Dios.

Una Ley de recetas que se quedan en el cumplimiento sin profundizar en la verdadera intención del corazón. Una ley que no trasciende al espíritu de lo que verdaderamente anida en tu corazón. No es eso lo que Jesús viene a enseñarnos y a decirnos de parte de su Padre.

El amor como compromiso e inundado de misericordia es lo que Jesús nos anuncia y nos trae como Buena Noticia. Un Amor que perfecciona la Ley y la pone en beneficio del hombre. Porque, Jesús viene a redimirnos de nuestros pecados y a liberarnos de la esclavitud a la que nos somete.

martes, 8 de junio de 2021

 

La vida pierde entusiasmo, credibilidad y sentido cuando no está impulsada por el amor. Entonces, su sal y luz se desalan y oscurecen. Dejas de dar sabor y de orientar la vida de los que están a tu lado y te miran.

Necesitas encender tu corazón y salar tu vida para que vuelva el sabor y la luz a tu corazón. Y la manera de hacerlo es amar. El amor es la chispa que prende el gusto y sabor por amar, valga la redundancia. Porque, en el amor está nuestro Padre Dios.

Y es que, si eres sal y luz que das sabor y alumbras los caminos, tu corazón está lleno de amor. Porque, sin amor te será imposible ser sal y luz. Y el mundo necesita de muchos que con sus vidas den sabor a la vida, valga la redundancia, y luz a los  caminos que llevan a Dios.

lunes, 7 de junio de 2021

 

La experiencia nos descubre que todo lo bueno nos pide serios esfuerzos. Esfuerzos que nos exigen sudar y hasta sufrir. Pero, al final conocemos y experimentamos que ha valido la pena. El resultado es que aprendemos que tras el esfuerzo, sufrimiento e incluso, dolor, hay gozo y felicidad.

De la misma manera, probar nuestra fe y amor al Señor nos exigirá esfuerzos en nuestra vida y lucha contra esas pasiones de nuestra propia naturaleza que nos inclinan a disfrutar, a la comodidad y a la buena vida olvidándonos de los que sufren y lo pasan mal.

Y, experimentamos, que nuestro corazón no se siente contento. Hay sentimientos de solidaridad con los que sufren y lo pasan mal. Pues bien, dejar salir esos buenos sentimientos y compartirlos con los que peor lo están pasando son las bienaventuranzas que Jesús nos propone.

domingo, 6 de junio de 2021

 

Te has quedado, Señor, porque sabes cómo y quién soy. Y que, por mis fuerzas, no podré seguir ese camino de amor que Tú me propones. Soy débil y necesito tus Fuerzas y tu Gracia. ¿Cómo conseguirlas?

Hoy me lo revelas en el Evangelio: Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomad, éste es mi cuerpo». Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. Y les dijo: «Ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.

Quiero caminar, Señor, alimentado de tu Cuerpo y Sangre, para no desfallecer, para sostenerme firme, apoyado en Ti y ser esa Roca que Tú quieres que sea superando todos esas dificultades y peligros que la vida me presentará, como pruebas de mi fe, en mi camino hacia Ti. Amén.