lunes, 10 de noviembre de 2014



A veces no sabemos cómo expresar los sentimientos que bullen dentro de nosotros. A veces pensamos que merecemos el salario de nuestro trabajo y, muy pocas veces pensamos que todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido gratuitamente.

Incluso debemos estar agradecidos por la oportunidad de trabajar y del buen trato que se nos da. Pero así y todo, siempre estaremos pensando que nos merecemos todo lo que tenemos. Vivimos de forma inconsciente y sólo valoramos las cosas cuando experimentamos el riesgo de perderla.

Simplemente hacemos lo que debemos hacer y no debemos esperar nada más sino lo prometido, que incuso está por encima de nuestras posibilidades, y sólo por la Misericordia de Dios podemos alcanzarlas.

domingo, 9 de noviembre de 2014



Todo aquel que, arrepentido, se humilla en pedir perdón, tiene derecho a ser perdonado. Se supone que cuando alguien es capaz de arrepentirse, ese arrepentimiento lleva el propósito de no volver a cometer tal delito, fechoría o mala acción.

Por lo tanto, cada arrepentimiento exige el derecho a ser perdonado. La privación de libertad castiga los daños del delito, pero es un tiempo de esperanza donde se espera que el delincuente encuentre la oportunidad de buscar el perdón y reconciliarse con la persona y la sociedad a la que ha faltado.

Detrás del delito de cada persona, hay otra persona que pide la oportunidad de poder redimirse y ser perdonado. Y nosotros estamos obligados, por amor, a darles ese perdón como el Señor nos lo da a cada uno de nosotros.

sábado, 8 de noviembre de 2014



Puede ser que cuando quizás no haya remedio, tú o yo despertemos y comprendamos el tiempo precioso y valioso que hemos perdido. Cuando pienso en mucha gente, cuyo tiempo ya se ha acabado, me pasa por la cabeza esta pregunta y me interpelo a mí mismo.

Las apóstoles, que no entendían muchas cosas en su momento, comprendieron lo que dijo Jesús cuando expulsó a los mercaderes y cambistas del templo, una vez resucitado. Posiblemente nosotros tampoco entendemos muchas cosas ahora, pero, más tarde, las entenderemos.

Mientras debemos ser fieles a la Palabra de Jesús, que en todo ha sido cumplida, para que cuando llegue nuestro momento no seamos expulsados.

viernes, 7 de noviembre de 2014



Tener buenos amigos es, valga la redundancia, muy bueno. Porque, entre otras cosas, siempre te pueden echar una mano en un momento de apuro. Por eso, siempre es mejor utilizar tu dinero y tu poder en servir y ayudar a los demás, porque eso, pensando incluso egoístamente, será más beneficioso que perjudicial.

No desperdicie tu tiempo cuando está a tu favor en mal gastarlo o utilizarlo sólo en provecho propio. Procuras hacer amigos y que siempre te vendrá bien.

Y al fina de tu vida te podrá servir, por haber amado así,  para abrirte las puertas de las moradas eternas.

jueves, 6 de noviembre de 2014



Posiblemente cuando te ves acorralado reaccionas y te inventas o buscas salidas por donde sea. Pero la mayoría de las veces te acomodas y no te mueves hasta que te apuren o te sientas acorralado. De eso se aprovecha el diablo para tentarte e invitarte a seguir relajadamente confortable y no preocuparte por nada más.

Y gastamos nuestra vida inútilmente, porque sabemos que ese bienestar acabará pronto. Pero el sentirnos bien nos adormece y hasta nos paraliza. Y es más, nos embobece y nos deja ciegos. Sin darnos cuenta quedamos esclavizados y a su merced.

Se hace necesario reaccionar y activar nuestra razón. Necesitamos buscar la salida, pero una salida útil que nos proporcione la vida gozosa y eterna. ¿No lo crees así?


A veces quieres hacerte el fuerte y no dar el brazo a torcer. Es como salir y rechazar los consejos de quien te advierte de los peligros que te acechan en el camino. Te pierdes y sólo puede rescatarte el Pastor de tu redil. Nadie puede hacer nada por ti.

Necesitarás humillarte y reconocer tus debilidades, impotencias y fuerzas, y dejarte rescatar. No se puede hacer en unas horas lo que necesita todo un día para ser hecho. Más todavía con cansancio, sueño y necesidad de descansar. Cuesta hasta rezar, Dios mío.

Por eso desisto de mi orgullosa propuesta y dándote gracias por tantas bendiciones que hoy hemos recibido Berta y yo, te damos las buenas noches y te pedimos perdón por todas nuestras omisiones y egoísmos. Gracias, Señor, porque lo más hermoso del día fue esa oportunidad de acercarnos a Ti y comer tu Cuerpo.

martes, 4 de noviembre de 2014



Sin lugar a duda que todo aquel que se propone algo se sienta y piensa tranquilamente sobre lo que se propone. Hace cálculos y medita sobre los pros y contras que puede encontrar, y se prepara lo mejor que puede para enfrentarse a ellos.

Luego, es posible que todo salga bien, o que haya obstáculos que no se puedan salvar, pero al menos se ha puesto todo el esfuerzo y se ha hecho todo lo que se ha podido. Muchas veces los resultados no son los esperados, bien por errores o por accidentes. Pero sería lamentable que fuese por descuido o indiferencia.

Pero lo importante es discernir sobre lo que ocurrirá al final. En este caso se trata de nuestra salvación y que hay detrás de la muerte. El tema merece seriedad y mucha atención.