lunes, 31 de diciembre de 2018

Esa Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Dios encarnado se hizo Hombre, con la misma naturaleza nuestra, para padecer y sufrir como un hombre. Tomó la naturaleza humana igual que cualquier hombre menos en el pecado, para indicarnos desde nuestra humanidad el camino a seguir.

Significa que, si Dios lo hizo así en su Hijo, tú y yo, de naturaleza humana también podemos hacerlo. Podemos, porque no estamos solos. Nuestro Padre sabe de nuestras debilidades y nos ha protegido. Tenemos el auxilio y la asistencia del Espíritu Santo, que nos ayuda a luchar y superar los dificultades.

Si nosotros pensamos que nos es imposible, para Dios no hay nada imposible. Así lo ha dejado demostrado en la encarnación y en el embarazo de Isabel, la madre de Juan el Bautista. Así se lo hizo saber a María en la anunciación.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

domingo, 30 de diciembre de 2018

El niño vive rodeado de sus padres, hermanos y familiares. En ese entorno va descubriendo la vida y todo lo que le rodea e imita lo que va viendo. Podríamos deducir que si vive en la mentira, el desorden y la indisciplina, irá aprendiendo eso y le resultará más dificultoso adaptarse a la realidad.

El sentido común descubre la gran responsabilidad de los padres. Un niño bien orientado, disciplinado y habituado a las buenas costumbres encontrará mejor respuesta en su adaptación a las estructuras sociales y a los buenos hábitos.

De modo que los primeros años son fundamentales y también los siguientes. La escuela doméstica, es decir, la familia, es vital en la educación de los hijos. Todo lo que no aprenda en ella le será difícil aprenderlo afuera. Y la esencia de la educación es la verdad. Educar en la verdad es la garantía de paz y justicia.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Desde el principio todo indicaba que Jesús, el Mesías enviado, tenía otros planes, según la Voluntad de su Padre, diferentes a los que el pueblo esperaba. Pero, pocos se dieron cuenta, y sorprende que sólo dos ancianos lo descubrieran en su presentación en el templo.

Simeón y la profetiza Ana se dieron cuenta de la presencia divina del aquel Niño. Y a Simeón, varón justo y piadoso, que esperaba la consolación de Israel, le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.

Es posible que ahora a ti y a mí nos suceda algo parecido a lo del pueblo. Quizás, porque no estamos atentos como Simeón  buscando descubrir al Mesías prometido. Quizás, nuestra inquietud no llega a movernos a buscarlo, o a preguntarnos de dónde venimos. Sería bueno hacer esa reflexión y tratar de descubrir que ha nacido el Salvador del mundo..

viernes, 28 de diciembre de 2018

La verdad siempre estará enfrentada a la mentira. O dicho de otra forma, la mentira trata de ocultar la verdad y engañar a los demás para satisfacer su egoísmo y apetencias. La consecuencia de la ambición, del poder y del egoísmo es borrar al otro para hacer tu voluntad y conseguir tus caprichos y satisfacciones.

Y cuando te ves amenazado en lo que tú consideras como tuyo propio o en tus ambiciones y egoísmos respondes con violencia y estás dispuesto hasta el extremo de matar al que te estorba. Y el resultado es que muchos inocentes pagas con sus vidas esa desmedida ambición de otros.

Sucedió con el nacimiento de Jesús. Oído el rey Herodes que iba a nacer un nuevo rey sintió amenazado su reino y pensó en matar a ese nuevo rey nacido. Así, para asegurar su reinado mandó a matar a todos los niños de dos años para abajo, pensando que en esos estaría el nuevo rey nacido.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Sin lugar a duda, el nacimiento de Jesús ha cambiado el signo del mundo. El hombre ha experimentado que la esperanza que arde en su corazón puede ser realidad. Y aspira a vivir en paz, en verdad y justicia. Es eso lo que todos los hombres y mujeres del mundo desean.

Y, a pesar de que se consumen los siglos y los avances no se corresponden con el deseo de paz y justicia, el hombre continúa esperanzado en alcanzarlos. Pero, la esperanza no la pone en el mundo sino en Alguien que ha venido al mundo para traer la paz.

Ese alguien es lo que advirtió María Magdalena aquel domingo llamado ahora de Resurrección. Observó que el sepulcro estaba vacío y su Maestro, el Señor, no estaba allí. Y corrió llena de esperanza y alegría a compartirlo con Pedro y Juan. También, después de XXI siglos queremos nosotros compartirlo .

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Caminar contra corriente siempre es duro y costoso. Hay corrientes más fuertes que otras, pero el denominador común de todas es la dureza y la exigencia del sacrificio hasta la propia muerte. Y así ha sucedido con todos los que han seguido a Jesús.

Él fue el primero que dio su vida por amor. Vino a servir y dispuesto a darse totalmente. Y hoy nos advierte que a nosotros nos sucederá algo parecido. Pero, también nos anima y nos promete que no nos quedaremos solos. Nos promete la asistencia del Espíritu Santo que nos iluminará para que sepamos qué decir en cada momento.

Y recibiremos fortaleza para ser pacientes y poder perseverar hasta el final. No será fácil, pero con el auxilio del Espíritu Santo podremos lograrlo. Por eso, sostengamos unidos a Él y perseveremos, porque el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

martes, 25 de diciembre de 2018

Resultado de imagen de Lc 2, 1-14 por Fano
Navidad es estar dispuesto a despojarnos hoy, que conmemoramos el nacimiento del Señor Jesús, pero también mañana, de todo aquello que nos corrompe, que nos aleja y nos endurece nuestro corazón. Navidad es nacer cada día, no sólo, sino con Jesús.

Es también experimentar cada día vernos como niños. Niños que se sorprenden, que se ilusionan, que se admiran y que se abandonan en las Manos del Espíritu Santo para seguir en Espíritu y Verdad la Palabra y la Voluntad de nuestro Hermano Mayor, el Señor Jesús.

Y Navidad es tratar cada día dejarme interpelar por esa familia de Nazaret que, abandonando sus propios proyectos y planes, se pusieron en Manos del Espíritu Santo tras el anuncio del Ángel Gabriel para aceptar el Plan y la Voluntad de Dios.