sábado, 7 de febrero de 2026

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Nos cuesta mantenernos en equilibrio entre dos tensiones: el cuidado propio y el cuidado ajeno. Con facilidad nos vamos a los extremos, ya sea exhaustos por atender siempre las necesidades de los demás, o fingiendo que esas necesidades no tienen nada que ver con nosotros.

Hay momentos en que mi vida se tambalea, y es en esos momentos difíciles de mi vida cuando tu presencia, Señor, me levanta, me conforta y me impulsa a seguir adelante. Gracias, Dios mío, por estar siempre a mi lado.

A veces tratamos de escaquearnos y de escurrir el bulto, porque también nosotros necesitamos ir «a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Lo que con frecuencia olvidamos es que nunca estamos solos: Dios está siempre a nuestro lado, y el descanso en Él no nos aparta de la vida, sino que nos devuelve a ella con un corazón renovado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.