No hemos sido creados para enfrentarnos
hasta el extremo de quitarnos la paz e incluso la vida, sino para amarnos y
buscar la verdad y la justicia.
Señor, existen instantes en los
que la impaciencia me desespera y perturba mi tranquilidad. Enséñame a ser
paciente y a sacar provecho de esos momentos de angustia y desespero.
Jesús, el Señor, Camino, Verdad y Vida,
nos enseña a afrontar los conflictos sin alimentar la violencia. A veces,
retirarse a tiempo no es rendirse, sino elegir la paz para seguir haciendo el
bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.