Si miras tu vida descubres muchos caminos equivocados. Experimentas que no sabes qué hacer ni qué camino tomar. A pesar de que te encuentres bien sientes que buscas algo que no llegas a descubrir ni a encontrar.
No caben dudas que te diriges a algún lugar, pero necesitas luz y orientación para descubrirlo y encontrarlo. Quizás recuerdes que tienes un Padre que te espera y que te ama. Te ha dado la libertad de elegir tu camino, pero te ha revelado el verdadero Camino.
Ha enviado a su Hijo a revelártelo. Precisamente, Él, el Hijo, es el Camino, la Verdad y la Vida.




