jueves, 7 de mayo de 2015



Cuando te planteas el perdón buscas justificarlo. No es el estilo de Jesús, pues de hacerlo, estaríamos todos condenados. Nos salva su Misericordia porque no hay razones para perdonar.

Todo lo hemos recibido gratuitamente, y lo malgastamos, hasta el punto que cuesta la Vida de Jesús el liberarnos. Nos lo han dado todo limpio y lo devolvemos en pecado poniendo nuestra vida en peligro.


Y seguimos sin entender el Amor de Dios, que no mereciendo perdón nos perdona entregando la Vida del Hijo para nuestro rescate.

miércoles, 6 de mayo de 2015



La vida no puede amargarnos, porque la vida es un camino de paz y alegría. Si no ocurre así puede ser que hemos equivocado el camino.

Se hace muy necesario encontrar el verdadero camino. Pero quizás más importante es saber donde lo podemos encontrar, porque buscar donde no está es perder el tiempo.


Jesús nos revela que Él es el Camino, la Verdad y la Vida. No busquemos en otra parte, porque Él es el único y Verdadero Camino.

martes, 5 de mayo de 2015




Supongo que Jesús será el más interesado en que todos los hombres se amen según Él nos ha enseñado y transmitido. Porque Él fue enviado por el Padre para eso.

Sin embargo, no parece que esa misión haya sido un éxito. El mundo parece olvidado de Él y de sus enseñanzas, y busca la felicidad por otra parte u otros medios.

Su Iglesia, fundada por Él como continuadora de su misión no parece tampoco encontrar soluciones rápidas y eficaces. El enviado no es más que quién lo envía.


lunes, 4 de mayo de 2015




Se nos olvidan las cosas, no sólo las buenas sino, gracias a Dios, también las malas. Por eso es bueno tener a alguien que nos las recuerde. El Espíritu Santo nos acompaña, no enseña y nos recuerda aquello que Jesús nos ha dicho.

Lo malo conviene recordarlo para evitarlo en el presente, y lo bueno para ponerlo en práctica y vivirlo tal y como nos impulsa el Espíritu de Dios.


Porque tenemos un guía que nos señala el camino y nos indica, en cada situación, la actitud y el criterio que debemos tomar.

domingo, 3 de mayo de 2015



Hay momentos que perdemos la paz. Y perdemos la paz porque no estamos de acuerdo con nosotros mismos. Muchas veces porque queremos hacer más de lo que podemos. Y otras porque no hacemos ni siquiera lo que podemos.

Recobrar la paz nos exige aceptarnos, pero también esforzarnos en dar todo el bien que podamos. Y eso indudablemente nos exigirá esfuerzo.

Quizás el secreto es que tengamos que pedir ayuda, pero nuestro egoísmo y soberbia nos lo impide y permanecemos sin paz

sábado, 2 de mayo de 2015



Recibimos de nuestros padres los mejores cuidados y educación. Al menos esa es la esperanza que ellos mantienen. Y esperan de nosotros esos frutos por los que tanto se han sacrificado.

También a nosotros nos gustaría responderles y darles esos frutos que ellos esperan y ansían, pero muchas veces experimentamos que no podemos o no los alcanzamos.


Sin embargo, el Padre que cuida la Viña del Hijo, el Viñador, tiene poder para darnos la Gracia de dar los frutos que Él desea que demos. Y nos envía al Hijo, la Vid Verdadera en la que, injertados en ella, lograremos dar esos frutos.

viernes, 1 de mayo de 2015



A veces buscas el descanso como remedio para refrescar tus ideas. Sin embargo, llegado el momento no descansas, sino que te afanas en gozar de otras cosas.

Quizás el descanso se esconde en relajarte y ponerte, abandonado de toda exigencia, en Manos de Dios, porque sólo en Él encuentras paz, verdad y justicia.

No se trata de huir del agobio para meterte en otra clase de agobio. El mundo es agobio. Se trata de salir de este agobio y descansar en la paz del Señor.