sábado, 14 de abril de 2018

Imagen relacionadaNecesitas creer en la Resurrección de Jesús, porque un Jesús muerto no soluciona nada y porque dentro de tu corazón anhelas el gozo y la felicidad eterna. Los apóstoles dudaron, después incluso de estar con Él tres años y presenciar todas sus obras, y les costó bastante darse cuenta que Jesús había Resucitado. No es un fantasma sino una Persona de carne y hueso.

Jesús, cada vez que se les apareció, trató de demostrarle que era Él, aquel a quien ellos conocían. Les enseñó sus manos y pies y comió con ellos. Su intención era demostrarle que no era un fantasma, sino el Jesús que había pasado con ellos tres años.

Y les abrió la inteligencia para que entendieran lo que les decía. Les explicó que todo lo que le había sucedido estaba escrito en las Escrituras. Todo se había cumplido en Él y lo último era su Resurrección. Era necesario e indispensable  que se dieran cuenta de su Resurrección, porque eran sus testigos y los encargados de transmitirlos al mundo. También nosotros hoy tenemos esa responsabilidad.

viernes, 13 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 6,1-15 por Fano
Posiblemente, a la hora de proponerte seguir a Jesús estableces un camino y un proyecto. Te ilusiona todo lo que Él te regala y te ofrece. Y, quizás, sin advertirlo, esos proyectos pasan a ser lo inmediato y lo prioritario en tu vida. Hay, incluso, quienes llegan a pensar que lo primero es servir y el culto a Dios pasa a un lugar secundario.

Quizás, sucede que muchos confunden la exigencia del amor como lo prioritario. Y, dentro del amor, el servicio a los demás es la gran exigencia que Jesús nos propone. Pero, siendo eso verdad, no debemos olvidar que sólo podemos amar en la medida que estamos unidos al Señor. Sin Él nada podemos hacer, ver –Jn 15, 5-.

Son Palabras del mismo Jesús, y queda muy claro, porque, para amar, incluso a los enemigos, hay que permanecer injertados en el Amor, pues por nuestra naturaleza humana, herida y tocada por el pecado, nosotros solos no podemos vencer nuestra naturaleza herida y sometida al pecado. Sólo con Él estaremos en disposición de vencer las tentaciones que nos presenta el mundo, demonio y carne.

jueves, 12 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 3, 31-36
No cabe duda que la aspiración del hombre está por encima de este mundo, pero no puede alcanzarla por sus propios medios. Necesita escuchar al que viene de arriba, porque Él está por encima de todo y habla de lo que ha visto, pues su Palabra es veraz. Ha sido enviado por Dios.

Por lo tanto, aquellos que creen en Él alcanzarán esa Vida Eterna que late dentro de sus corazones, porque, el Padre ama al Hijo y le ha enviado para que dé testimonio de su Palabra. Y, por el contrario, los que le rechacen quedarán fuera de la vida y caerá sobre ellos la cólera de Dios.

Se hace necesario levantar la mirada hacia Cristo Jesús, porque Él es el enviado del Padre para dar testimonio de su Palabra y para darnos la esperanza de alcanzar la Vida Eterna. Vida Eterna que alcanzaremos siguiendo sus enseñanzas y viviendo en su Palabra.

miércoles, 11 de abril de 2018

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La esperanza es una imperiosa necesidad para el hombre. De tal forma que un hombre sin esperanza es un hombre muerto. Carece del impulso de cada día para levantarse y luchar. Pero, el problema se esconde también en la calidad del objetivo. Porque, si esta meta es material, el hombre no va a encontrarse realizado.

Necesita algo más, porque si mira simplemente a este mundo, su esperanza es vana y caduca. Todo lo de aquí abajo está llamado a morir y a permanecer en la tristeza. El hombre busca algo más espiritual, algo que trascienda, porque su corazón le impulsa a eso.

El hombre aspira a la trascendencia y en ella pone todas sus esperanzas. Una trascendencia que le habla de una vida mejor, de una vida en plenitud, de una vida eterna. Una trascendencia que se corresponde con las Palabras de Jesus: “Mi Reino no es de este mundo –Jn 18, 36-.

martes, 10 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 3,7-15
No hay otro camino que no sea el que nos señala el Espíritu Santo. Es Él el que nos lleva por la senda de la verdad y nos ilumina nuestras mentes para discernir en verdad según la Voluntad de Dios. Por lo tanto, cada día se hace necesario nacer de nuevo. Es decir, nacer del Espíritu Santo.

Y es que el Espíritu Santo ha venido a nosotros en la hora de nuestro bautismo y, desde ese momento estamos comprometidos con Él. De forma que siendo fieles a nuestro compromiso de bautismo estaremos poniéndonos en Manos del Espíritu para seguir sus impulsos y señales.

Hagamos un compromiso serio de ser dóciles a la asistencia del Espíritu Santo y, en Él, pedirle que nos dé la necesaria fortaleza para cumplir y seguir sus impulsos y mandatos, y, sobre todo, afirmar nuestra fe en el Señor. Porque, sólo así conseguiremos alcanzar la Vida Eterna.

lunes, 9 de abril de 2018

Resultado de imagen de Lc 1,26-38
En muchas ocasiones afirmamos que Jesús Resucitó, pero, ¿nos lo creemos de verdad? Es posible que así sea, pero, ¿realmente va nuestra vida actuando coherentemente respecto a esa fe? Porque, en muchos casos la fe va por un lado y la vida por otro.

Si digo que Cristo Resucitó estoy diciendo que Cristo Vive, y si Vive significa que está conmigo. Luego, eso significa que puedo hablar y relacionarme con Él y hacerle partícipe de mis problemas y necesidades. Vuelvo a la pregunta, ¿realmente vivo de esa forma y meto al Espíritu Santo en todas mis actuaciones y problemas?

Es ahí donde podemos demostrar esa fe que profesamos. No hace falta afirmarla, se nota y se ve. Tal fue como la transmitió María con su “hágase” ante el anuncio del ángel. No hace falta nada más, ni incluso palabras. La vida de María así lo anuncia. Dijo sí a la Voluntad de Dios para con ella.

domingo, 8 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 20,19-31 por Fano
Posiblemente, el Evangelio nos resulte lejano y casi como algo que ocurrió en un momento histórico, pero no ahora. Vemos las dudas y desconfianza de los apóstoles con cierta normalidad y pensamos que gracias a las apariciones de Jesús y la muestra de sus Manos, Pies y Costado, los apóstoles creyeron.

Es verdad que necesitamos la fe, y esa nos la da Dios, pero, también es verdad que necesitamos colaborar y fiarnos de Aquel que siempre cumple lo que dice y siempre hace bien las cosas. Y, sobre todo, busca nuestro bien, incluso arriesgando y entregando su vida por cada uno de nosotros.

Pero, todo eso no es historia, sino presente. También está ocurriendo hoy, porque Jesús es el mismo ayer y hoy, y está presente entre nosotros. Y nos ofrece, en el Espíritu Santo, muestras y pruebas de su Amor, que, atentos y abierto a su Gracia, vamos experimentando en nuestras vidas. Debemos estar atentos y confiados, porque Él está a nuestro lado.