martes, 7 de agosto de 2018

El hombre necesita un ideal que le empuje a caminar y al esfuerzo constante para superar todas las adversidades que, en su camino, se le presentan. Hay tropiezos y obstáculos, pero esfuerzos por superarlos. Porque, el hombre quiere ser feliz y busca esa felicidad que tanto anhela.

Una felicidad que no sólo se concreta en el alimento, en el vestido, la salud o el trabajo, sino que, saciadas estas, va más allá y busca satisfacer esa hambre trascendente que necesita saciar. Esa hambre de vida eterna y gozo pleno que no encuentras en las cosas de este mundo.

Por eso, tomar conciencia de que Jesús, el Señor, es quien no puede salvar de la esclavitud del pecado de este mundo y de llevar grabado en nuestro corazones ese grito de misericordia y de perdón que expresamos cuando le suplicamos, como Pedro, ¡Señor, sálvame!

lunes, 6 de agosto de 2018

Muchas veces nos desesperamos y tratamos de entender el plan de Dios. El AT tiene momentos e historias que nos son difíciles de entender. Es la historia de un pueblo que se siente guiado por Dios, pero que también se desvía y se pierde. Un pueblo que desobedece y que espera al Mesías prometido según sus cábalas e idea.

Un pueblo perdido y desorientado que ajusta su vida a la Ley de Moisés y Profetas, pero que va acomodando a sus intereses y tradiciones, muchas veces a gusto de los sacerdotes, escribas y ancianos. Un pueblo que pierde el silencio de Dios y que no le escucha. Es el momento del anuncio de la buena Noticia.

La transfiguración nos revela que Jesús es la piedra angular que desecharon los arquitectos. Es el momento que suben a Jerusalén y los apóstoles necesitan un incentivo, un empuje, una revelación de quien es Jesucristo. Es el enviado del Padre y en el que se cumple todo lo profetizado. Él Resucitará y también lo hará con los que crean en Él.

domingo, 5 de agosto de 2018

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Nos ayudaría y nos conviene hacernos esta pregunta: ¿Por qué sigo a Jesús? ¿Simplemente para que me proteja y me ayuda a solucionar los problemas de mi vida? ¿Para qué me dé vida eterna? Indudablemente que mucho de eso hay, pues nuestro amor humano nos inclina a ello. Pero, ¿hay algo más?

Esa es la reflexión que me debo hacer. ¿Busco algo más? ¿Los signos que hace el Señor me ayudan a descubrir lo que realmente quieres decirme? ¿Percibo que Jesús es el verdadero Pan bajado del Cielo para alimentar mi vida y transformarla en una vida dada y generosa por amor?

Cada día con la oración del Padrenuestro le pedimos al Señor que nos dé, no solamente el pan que necesitamos cada día, sino el alimento espiritual que nos sostenga fiel y perseverante en la oración y los sacramentos de la Eucaristía y Penitencia, alimentos que nos dan la Gracia y nos fortalecen en la lucha y el camino de cada día.

sábado, 4 de agosto de 2018

Hoy continúa existiendo la mentira y amenazando a la verdad. Hay muchas personas que por defenderla dan su vida. Está ocurriendo en muchas partes del mundo en estos momentos donde la mentira quiere imponerse y dominar, pero, donde también la verdad no se calla y planta cara.

La verdad hace libre al hombre y le aparta del dominio de la mentira. Porque, ser libre es vivir en la verdad y buscar el bien. La mentira busca el engaño, la oscuridad y se oculta de la luz. Sabe que miente y se esconde en la apariencia y en la hipocresía. Habla aparentando verdad, pero ocultando la mentira con la que piensa engañar.

¿Y por qué se miente? Porque se vive en el egoísmo, en la avaricia, en el afán de poder y la fuerza. Y cuando se persigue esos apetitos te inclinas a mentir, pues estás dominado por esas apetencias y pasiones que te esclavizan y te llevan a cometer injusticias y subyugar a tu prójimo. Por defender la verdad, Juan el Bautista entregó su vida.

viernes, 3 de agosto de 2018

Muchas veces el hombre complica su propia vida y lo que Dios quiere transmitirle. Pone barreras entre la Palabra de Dios y su oído e impide que la pueda oír. Y pone su imaginación y su pensamiento a lo que Dios quiere transmitirle. ¿Qué ocurre? Que se equivoca y no escucha lo que Dios le dice.

No podía imaginar el hombre que el Mesías prometido estuviese escondido en la Persona de Jesús. Aquel Jesús que ellos conocían era una más de ellos. Conocían a su Madre y su padre era el carpintero José. ¿Cómo iba a ser ese Jesús el Mesías prometido y enviado? No entraba esa idea en sus cabezas.

Pero, ¿qué ocurre hoy? ¿Nos sucede a nosotros lo mismo? ¿Acaso nosotros no pensamos que las cosas de Dios tienen que pasar por nuestra razón y nuestra forma de pensar? ¿Pretendemos entender a Dios? ¿O lo verdaderamente importante es fiarnos de Él? Dios puede hacer lo que quiera y suele tomar lo más pequeño, humilde y aparentemente inservible. Es Dios y todo es posible en y con Él.

jueves, 2 de agosto de 2018


Aveces nos empeñamos en llenar la vida de actividades, de buscar los que nos parece más exitoso y, sin darnos cuenta, llenamos nuestra vida de cosas y más cosas que al final no se tendrán en cuenta. Porque, en tu vida no van a mirar tantas misas, ni oraciones ni rosarios o novenas. Simplemente, lo que cuenta son los actos que has hecho con amor.

Eso son los peces que importan, los que han sido pescados con verdadero amor. No si son grandes o pequeños, sino si se han pescado con amor. Esa es la palabra que nos será examinada al final. Se apartarán los que ha sido obra interesada, mirada con cierto egoísmo o lucimiento, y se quedarán sólo los que lleven el estigma del amor.

Por lo tanto, amar es lo que realmente importa y esos son los pecados con los que hemos de llenar nuestras redes personales. Echar nuestras redes llenas de amor para traer peces llenos de amor. Porque, ese es el mandato de nuestro Señor, amar como Él nos ama. ¿Y cómo te ama el Señor? En Él descubrirá como también tú tienes que amar al otro.

miércoles, 1 de agosto de 2018

La experiencia nos delata que, o no sabemos buscar o perdemos el tiempo buscando donde no hay. No sólo gastamos nuestro tiempo, sino que también tomamos de la experiencia de otros, de nuestras propias familias, de nuestros amigos, conocidos, círculos e incluso enemigos…etc. Y no encontramos resultados, seguimos insatisfechos y perdidos.

Pero, no desistimos. En nuestro corazón hay algo que nos empuja y nos llama a esa búsqueda perseverante de esa perla o tesoro que nos responda y nos permita ser felices y vivir en paz. Hay algo que nos descubre, en muchos momentos estamos cerca, la cercanía a esa experiencia de experimentarnos felices, y, siempre, coincide con la vivencia del amor.


Sí, experimentamos que estamos felices cuando realmente amamos olvidándonos de nosotros mismos, pero, también sentimos que esa felicidad no se mantiene. Desaparece con nuestros afanes, ambiciones, egoísmos y pecados. Necesitamos eternizarla y, experimentamos que cuando permanecemos junto al Señor, todo parece diferente y la perla brilla como el Sol Y es que el Señor es la Perla que andaba buscando.