viernes, 7 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 21,15-19
No es que no te consideres perdonado, pero hubieses preferido no haber caído en la miseria del pecado. Y eso te duele aunque el perdón te llegue al corazón y te libere de tus culpas. Pero, siempre, el buen gusto te molesta por haber fallado.

Es bueno insistir en no alejarse del sacramento de la confesión. Es bueno estar en constante revisión y tratar de mejorar en perfección en cuanto al amor. Experimentas que es difícil y que te pierdas en ese inmenso mar donde cada ola puede representar un problema.

Por eso, medir a cada instante nuestro amor al Señor referenciado en el amor a los demás es una buena ocasión para calibrar nuestro camino y nuestro deseo de seguir en plena obediencia el mandato de amar como el Señor nos ama.
Resultado de imagen de Jn 17,20-26
La Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo están unidos por el amor. Tres Personas, pero un solo Dios. Y así debemos estar nosotros, unidos por el don del amor. Una comunidad que refleja el amor de Dios y da testimonio de su Palabra.

Jesús pide para que el Amor de Dios nos llene de su Gracia y nos sostenga unidos. Le pide al Padre que todos seamos uno, porque sólo de esa manera podemos manifestar su amor. Para amar a los demás necesitamos estar unidos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, porque es de ellos de donde tomamos la Gracia para poder amar.

Amar a su estilo y de forma plena y gratuita. Por eso, Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.

miércoles, 5 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 17,11b-19
El mundo, Padre, igual que me ha rechazado a Mí también rechazará a los que creen en Mí. El mundo les odia, les persigue y trata de excluirlos y quitarlos del medio porque defienden tu Palabra, la que Yo les he enseñado.

No nos aceptan porque no somos del mundo y porque no defendemos sus criterios. No pertenecemos al mundo, pero estamos en el mundo y no podemos irnos del mundo sin proclamar y anunciar tu Palabra, Señor.

A pesar de no ser del mundo tenemos que compartir en él nuestras penas, nuestras alegrías y nuestras cruces, para que el mundo vea que sus únicas esperanzas están en confiar y abrir el corazón a Dios. Fuera de Dios no hay salvación.

martes, 4 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 17,1-11a
Es gozoso saber que Jesús está a la derecha del Padre y que el Padre le glorifica porque ha cumplido su misión, la de anunciar el amor de su Padre a los hombres y mujeres de este mundo. Y que, cumplida su misión vuelve al Padre para, en su momento, regresar a por nosotros.

Desde la derecha del Padre, Jesús intercede por nosotros y se preocupa por todos nosotros. Y nos promete estar con nosotros hasta el final y nos dice que volverá a buscarnos para llevarnos con el Padre.

Es una alegría inmensa saber que Jesús está pendiente y rogando al Padre por nosotros. Y que el Padre acepta y acoge a todos aquellos que han acogido a su Hijo. Es una inmensa alegría que nos llena de esperanza saber que nuestro camino, por los méritos de Jesús, serán los mismos que Él, subir al Padre.

lunes, 3 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 16,29-33
Jesús les revela a los suyos que se va al Padre y que le rogará al Padre por ellos. No nos deja solos y piensa en todo momento en nosotros. Nos anima a que le pidamos al Padre en su Nombre y nos promete que nos enviará el Espíritu Santo.

Jesús nos habla de que va al Padre, porque también ha venido del Padre. Y eso nos revela que también nosotros iremos al Padre por Jesús. Él nos ha dicho que volverá a buscarnos y que estará con nosotros siempre. Sus Palabras no dejan lugar a dudas.

Por eso, es el momento de creer sin tapujos ni vacilaciones en la Palabra de Jesús. Nos habla meridianamente claro y, lo fundamental, ¡ha Resucitado!, y sube al Padre para, desde allí, prepararnos una mansión a donde llevarnos en su segunda venida. ¡Alabado y glorificado sea el Señor!

domingo, 2 de junio de 2019

Resultado de imagen de Lc 24,46-53
Sin fe no se puede creer, pues la fe necesita fiarse y creer en algo que no se ha visto y menos demostrar. La fe es la prueba de la confianza y del fiarse de la Palabra de Jesús. La fe es dar crédito a aquello que no entra en nuestra cabeza pero que creemos por las obras y la palabra de quienes dan testimonio de lo que han visto.

Sus discípulos son los testigos y nos lo transmiten tal y como lo han visto. Ellos son los destinatarios del mensaje revelado para transmitirlo a los demás. Y son los demás los que tendrán la libertad de aceptarlo o no.

Ahí entra en juego la fe. No hay otro camino. Te fías de su Palabra o te fías de la palabra del mundo. Y en el mundo sabes ya lo que te vas a encontrar. Su camino no te lleva a ninguna parte sino a la desesperanza y perdición. Jesús ha Resucitado y ha subido a los Cielos. De allí, cuando lo decida, vendrá a buscar a aquellos que creen en Él.

sábado, 1 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 16, 23-28
Jesús acaba su periplo terrenal y prepara su despedida con su retorno al Padre. Y nos alienta a pedir todo lo que necesitemos en su Nombre al Padre, porque, nos promete que el Padre nos lo dará. Nos invita a pedir con la confianza que recibiremos.

Jesús nos descubre el amor que nos tiene el Padre a cada uno de nosotros. Se lo dice a sus discípulos en vísperas de subir al Padre, y nos recuerda que el Padre nos quiere en cuanto nosotros le hemos aceptado como enviado por el Padre.

Jesús afirma que ha salido del Padre para, enviado por Él, venir al mundo. Y cumplida su misión de revelarnos el amor que el Padre nos tiene y la promesa de la salvación revelada por el mismo, no descubre su retorno al Padre dejando el mundo.