sábado, 30 de abril de 2016



Cuando prefieres la oscuridad para en ella engañar, mentir y satisfacer tus proyectos, pasando por encima de la verdad y derechos de otros, estás engendrando odio, venganza, injusticias y enfrentamientos que provocaran desorden, guerras y muertes.

Esos son los criterios del mundo y los que pertenecen al mundo los aman. Por eso, aquellos que no pertenecen al mundo, porque siguen a Jesús y viven en la Verdad, no son amados por el mundo y los persiguen y odian.

Ocurre entonces lo que estaba previsto, que el siervo no es más que su Señor. Si a Él, a Jesús, lo han perseguido, a nosotros, es decir, a sus seguidores, también nos perseguirán. Y lo hacen por causa de su Nombre porque no conocen al que le ha enviado.

viernes, 29 de abril de 2016



Un hombre es humilde cuando es capaz de tomar conciencia de su pequeñez, de sus limitaciones, de sus necesidades, de su origen y de su destino. Un hombre es humilde cuando toma conciencia que su vida está sostenida para ser vivir en plenitud y que este mundo es sólo un camino para alcanzarla.
                             
Un hombre es humilde cuando advierte que la felicidad no consiste en saber, poder o tener, sino en vivir en la paz y el gozo de saberse salvado y eterno. Y experimenta que es ahí donde está la verdadera alegría y que eso es lo que realmente te viene a ofrecer y revelar Jesús, el Hijo de Dios.

Un hombre es humilde cuando descubre que sus esperanzas y su felicidad no están en las manos de este mundo, sino en el Amor que Dios, nuestro Padre, nos ha revelado en su Hijo, Jesús, y por los méritos de Él, entregando su Vida en una muerte de Cruz, somos salvados.

jueves, 28 de abril de 2016



Llegado el momento del encuentro con Jesús, y descubierto que la vida y la felicidad están en Él, no se entiende como no se persevera en su Palabra. Algo debe fallar en el hombre que ciega su mente y le aleja de su presencia.
                 
Posiblemente, el encuentro no ha sido tal encuentro y no ha echado raíces profundas. Es la parábola del sembrador, que cayendo la semilla a la orilla del camino o en terreno poco profundo desaparece pronto comidas por las aves o angosta por el calor.

Ocurre que, cuando no medimos la importancia de la Palabra del Señor, damos más crédito a las cosas que tenemos de inmediato delante. Es aquello de que vale más pájaro en mano que ciento volando. Pero eso, si es aplicable al mundo, no a nuestra relación con Dios. Porque la felicidad de la que nos habla Jesús es un camino que hay que recorrer junto a Él.

miércoles, 27 de abril de 2016



El objetivo de la vida de toda persona es dar frutos. Nacemos y toda nuestra vida dependiente hasta alcanzar la madurez está destinada al momento y la capacidad de dar frutos. Sin frutos quedamos frustrados y nuestra vida queda vacía y hueca.

Pero tampoco nos sirve cualquier fruto. Deben de ser frutos en proporción a la calidad de los talentos que hemos recibidos. De modo que si tenemos capacidad para llegar a capitán, no debemos quedarnos en teniente. Hay que tratar y esforzarnos en dar al máximo. 

Y la experiencia nos dice que sabemos realmente cuando nuestra vida ha sido aprovechada y ha dado el máximo de sus cualidades. Pero también todo lo que quizás hayamos desaprovechado. De cualquier forma, lo importante es reconocerlo y enmendarlo en la medida de nuestras posibilidades. Con confianza y humildad, porque Dios, nuestro Padre, lo que quiere es que regresemos a su Casa. Ese es nuestro mejor fruto.

martes, 26 de abril de 2016


Toda persona busca un Tesoro. Quizás lo busque en la riqueza; en el poder; en el éxito o la fama. Lo destacable es que lo busca. Pero en esa búsqueda experimenta que, una vez alcanzado, la vida, su vida, vuelve a vaciarse y experimenta que tiene que volver a empezar y a ilusionarse para continuar el camino.

Es posible que, vivenciada esa experiencia en tu vida, te canses o decepciones, e incluso te resignes y tu vida se empobrezca y entre en una espiral de rutina cansina, vacía y hueca. ¿Te ocurre eso?

La novedad del Amor, al que nos invita Jesús, el Señor, nos despierta y nos saca fuera de esa rutina y da esperanza. Porque amar es el motor que te ayuda a vivir en constante alegría y plenitud. Y en la esperanza de vivir eternamente. Realmente ese es el gran Tesoro que buscamos.

lunes, 25 de abril de 2016



Hay, por tanto, salvación y condenación, y todo dependerá de la fe. Porque salvarse implica también que te puedes condenar. Y la fe obliga, desde la libertad y el gozo, a proclamar el Mensaje de salvación. Pero es necesario conocerla y tener la oportunidad de oírla y escucharla.

El problema empieza cuando algunos la rechazan porque creen no hacerle falta. Y ante esa opción y libertad nada se puede hacer. Porque la fe no se impone ni se exige, es un don libre y voluntario que se recibe gratuitamente de la Mano de Dios.

El resultado es que cuando nos abrimos a la fe se cumple la Palabra de Dios. No hay otra alternativa, la Palabra echa raíces cuando el terreno le es favorable y se deja cultivar. Porque sin la Palabra y sin siembra todo es infértil y no produce.

domingo, 24 de abril de 2016



Buscar la felicidad exige primero saber donde se puede encontrar. Porque muchos hombres y mujeres se pasan la vida buscando donde no se encuentra y pierde el tiempo y también la vida. Fundamental es cambiar el rumbo cuando experimentamos que no se encuentra en las cosas de este mundo.

Sin embargo, a pesar de la experiencia, sobre todo de los más viejos, el hombre y la mujer siguen empecinados en buscar en el mismo sitio. Experimenta placeres, éxitos, fama, riqueza, privilegios y todo estimulo y capricho, que en principio le proponen ser feliz, sin resultado alguno.

Todo cansa, se acaba y no llena plenamente. Hasta el constante éxito hastía y no deja satisfecho. Solamente cuando has experimentado el amor de darte en servicio gratuitamente experimentas una extraña sensación que te llena plenamente y te hace feliz. Y es que si abres bien los ojos, la felicidad está dentro de ti. Sólo tienes que darte sin interés, simplemente por amor, a los demás. Es, precisamente, lo que Jesús nos dice hoy.