domingo, 7 de septiembre de 2014



No tiene Jesús una generación diferente de la nuestra. En sus antepasados hay de todo, gente notable pero también gente de pueblo y hasta algunos de mala reputación. Sucede como en todas las familias y Jesús nos quizo ser diferente. 

Es Él quién marca la diferencia y nos guía hacia la salvación que todos queremos y buscamos, y que Él viene precisamente para dárnosla. El reto es recogerla, eso ya depende de nosotros porque nos ha dado libertad para elegir.

Simplemente una cosa, sólo hay un camino para conseguirlo. Y ese camino es gastar nuestro tiempo sólo en amar. Amar en cada momento que vivimos.

sábado, 6 de septiembre de 2014



El problema nace cuando descubre que el otro miente, o realiza algo que no es justo y que daña, escandaliza o perjudica a los demás. Experimentas que tienes y debes llamarle la atención y descubrir su falta, pero, quizás te falte valor o no sepas como hacerlo para evitar enfrentamientos.

La cuestión es que debes sacar a la luz la verdad y denunciar esa falta cometida por el otro. El otro, que necesitas para dar amor y pagar tu única deuda: "Amar".

En tal situación lo importante y necesario es ponerte en Manos del Espíritu y esforzarte en seguir sus indicaciones. En Él encontrarás el camino de reprender a tu hermano.

viernes, 5 de septiembre de 2014



Perdemos el norte cuando anteponemos a la dignidad del hombre otros intereses materiales o de cualquier índole. No hay nada superior al hombre, porque nuestro Padre Dios lo creo semejante a Él e hizo todas las cosas para su servicio y en su función.

Por lo tanto, es la Ley la que está al servicio del bien del hombre y no al revés. Así que una ley que atente contra la dignidad del hombre es una ley esclavizante y anti natural.

Porque el hombre es el rey de la creación, creado por amor y para reinar en la tierra según la Voluntad del Padre. Todo subordinado a su servicio y para su bien.

jueves, 4 de septiembre de 2014



Cada comienzo parece llenarnos de esperanza y de deseos renovados. Un nuevo curso siempre, o casi siempre, enciende el deseo de perfección y de disciplina. Hacemos promesas de mejorar y de superar los retos que no hemos logrados o se han quedados corto en la etapa anterior.

Sin embargo, empezado el curso y pasado los primeros tiempos, las fuerzas empiezan a flaquear y los deseos y ganas amenazan con quedarse sólo en eso, ganas y deseos. Tal es la situación que ante la promesa de Jesús de echar las redes sólo una cosa nos puede mover a obedecer, su Palabra, la fe en Él.

Eso fue lo que animó a Pedro, aunque sin muchas esperanzas, a echar de nuevo las redes, la Palabra del Señor. Y el resultado ya lo sabemos. ¿Confiamos nosotros en su Palabra? ¿Echamos también nosotros las redes este nuevo curso que empieza?

miércoles, 3 de septiembre de 2014



El camino se nos hace más llevadero y más cómodo y alegre cuando todo sale a pedir de boca. Incluso desde nuestra fe nos sentimos más cercanos e integrados. Sin embargo, algo sucede cuando aparece el dolor, los problemas y la enfermedad. Ya todo no nos parece igual y se nos hace difícil de seguir.

Las dificultades parecen que no deben llegar, sin embargo sabemos que llegarán, porque el camino las llevas en su trayecto. No hay camino sin cruz, ni cruz sin camino. Ambos se complementan y se necesitan.

Porque para llegar a la meta necesitamos alcanzar el Calvario. Sólo allí encontraremos al Señor.

martes, 2 de septiembre de 2014



No nos ponemos en camino sin ningún interés. Pero ocurre que a veces no elegimos bien lo que más nos conviene y nos perdemos en buscar cosas que luego sólo son parches y no solución definitiva. Así nos sucede con las cosas de este mundo. Las valoramos más que las cosas del otro.

Y nos afanamos en buscar y atesorar tesoros que luego no guardan el interés que tanto les habíamos prestados. Y descubrimos que son caducos y no nos solucionan mucho.

Por eso, buscar a Jesús no es para un rato o para que nos saque de un apuro. Si es así, perdemos el tiempo. Buscarlo es para intimar con Él, seguirle y vivir en su Palabra. Entonces habremos acertado con el único y verdadero Tesoro.

lunes, 1 de septiembre de 2014



En Jesús todo se cumple. Todo había sido preparado y pensado en él y ese pasaje del libro del Profeta Isaías, leído por Él mismo, tiene su cumplimiento en ese mismo momento. Son sus propias Palabras las que lo afirman.

En Él todo es Verdad, hasta su Resurrección. Porque ha Resucitado y vive entre nosotros. Por eso, porque nada ha pasado sin cumplirse al pie de la letra, podemos fiarnos plenamente en el Señor Jesús.

Tú, Señor, eres el Camino, la Verdad y la Vida, y en Ti todo tiene verdadero cumplimiento.