miércoles, 7 de enero de 2015



Cuando alguien padece necesidades, a otro le sobra o tiene para, compartiéndolas, remediarse los dos. Ocurre que no queremos compartir, o compartimos de lo que nos sobra después de quedarnos nosotros bien satisfechos.

Por eso hay problemas en el mundo. Mientras unos tienen tanto, otros apenas tienen lo necesario, y muchos no tienen ni que comer. Si nuestros cinco panes y dos peces los compartiéramos con los que no tienen, el mundo respiraría mejor.

No se trata, aunque las hay, de malas cabezas, sino de que el mundo se lo quieren tragar unos cuantos sin tener en cuenta a los demás.

martes, 6 de enero de 2015



Es lógico suponer que a Jesús se le acercó mucha gente buscando curar su enfermedad. Y es lógico también suponer con toda probalidad que hoy ocurriría lo mismo. Si llegara la noticia de un sanador con eficacia, acudiríamos a que nos sanara.

Pero lo triste es que buscamos la sanación de lo que muere y no buscamos lo que permanece y dura para siempre. ¿Es eso inteligente? Desde este simple razonamiento pienso que todos aquellos que no intentan indagar y conocer a Jesús no son muy listos, porque toman lo que muere y dejan escapar lo que perdura para siempre.

La clave está en que te auto engañas negándolo, en lugar de indagar y mirar que hay de verdad. Pues hay pruebas y razonamientos que inducen a creer que sí.

lunes, 5 de enero de 2015



Poco a poco vamos cayendo en la trampa de la noche de reyes. Trampa que nos distrae y centra esa noche en noche de consumismo y el día en día de regalos. Jesús, quien fue visitado por los magos de oriente, pasa a un tercer plano. A penas tiene presencia. Y, ¡vaya contradicción!, celebramos el encuentro de los magos de oriente con el Niño de Belén.

Lo mismo ocurre con la Navidad. Todo se transforma en fiesta y la liturgia y lo que representa se convierte en una costumbre formal y tradicional, pero que no tiene trascendencia ni incidencia ninguna en la vida de los que la celebran. Todo eso nos debe de llevar a una seria reflexión.

¿Es la Navidad un espacio donde celebro y recuerdo el gran regalo de salvación que Dios, en su Hijo, hace al hombre?

domingo, 4 de enero de 2015



En muchos momentos de tu vida has querido cambiar. Sé de algunos jóvenes que se han hecho el propósito de cambiar a mejor, de enderezar su vida. Quizás ese propósito sea una llamada como la de Felipe, o la invitación de un amigo como a Natanael.

Tú, igual que yo, hemos sentido en nuestras vidas llamadas a dejar ese camino que no parece bueno y que amenaza con perdernos. Por qué no pensar que es el Espíritu Santo que nos invita a conocer a Jesús. 

Sabemos que el Señor nos espera, y que lo hace con un amor sin condiciones. Sólo falta ahora nuestra respuesta.

sábado, 3 de enero de 2015



No tiene mucho sentido crear una cosa para luego abandonarla a su propia suerte. La razón nos dice que cuando eres capaz de crear algo, tratas de sostenerlo y cuidarlo. La cuestión es que el hombre, que es criatura, no puede crear nada. Él ha sido creado.

Pero sería absurdo pensar que quien lo haya creado lo abandone a su suerte y no lo proteja y le deje morir. Se supone, y es lo lógico, que, creado, perdure eternamente. La realidad es que estamos en el mundo y que, aparentemente, tenemos fecha de caducidad que llega con nuestra muerte.

Pero algo desde nuestro corazón nos alerta y nos aviva el deseo de eternidad. Deseo que coincide con la promesa de salvación que hace días hemos recordado y celebrado en Navidad. Luego, ¿por qué morir si hemos sido creados para vivir eternamente?

viernes, 2 de enero de 2015



La vida va endureciendo tu corazón hasta tal punto que llega un momento que te propones creer sólo lo que ves. Esa frase que todos hemos dicho y oídos muchas veces: "Si no lo veo, no lo creo". Los ojos de la fe no son iguales a los ojos de nuestra vista física.

Sin lugar a duda que los segundo necesitan ver para creer. Pero los primeros pueden llegar a creer sin necesidad de ver. Y Juan el Bautista vio más allá de lo que veían sus ojos físicos, vio que Aquella Persona era más que una Persona, era el Hijo de Dios.

Y es que cuando nos dejamos llevar por el Espíritu de Dios podemos ver su Grandeza y sus maravillas.

jueves, 1 de enero de 2015



Muchas veces descubres cosas que llevan tiempo contigo y no las había advertido. A veces incluso te pasa con alguna persona. No habías observado lo bien que hacía eso que tú tomabas con indiferencia sin apenas apreciar su valor.

Y un día lo descubres, y no entiendes como ha pasado el tiempo sin advertirlo. Eso pasa con Jesús, crees conocerlo, pero no te das cuenta que todavía apenas lo conoces. Hoy es una fecha estupenda para proponerte conocerlo un poco mejor.

Sin prisas, sin medidas ni metas. Simplemente poniéndote en sus Manos y pidiéndole que abra tu corazón a su Gracia.