sábado, 7 de abril de 2018

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Hay momentos que nos preguntamos por qué nuestro testimonio y actuar no llaman la atención ni cuestionan. Partimos que responder a la llamada de Jesús es muy personal y no es nada fácil, pero eso no es obvio para que los otros se cuestionen y se interroguen con nuestra respuesta.

Quizás no nos hemos cuestionado que clase de testimonio damos nosotros, porque el testimonio no es el que a nosotros nos guste, sino el que, de forma natural, da nuestra vida al obrar en relación con los demás. De forma que si amamos, eso se desprenda y se note en nuestro actuar de cada día.

¿Acaso hay conciencia viva de que Jesús está vivo? ¿Invitarías a un café a tu bisabuelo? Sería absurdo y te tomarían por loco, pues está muerto, pero no así ocurre con Jesús. A Él si puede invitarle a tu vida y a estar contigo en todo momento y lugar. Él vive y te acompaña en tu vida. Quizás esa forma de relacionarte con Jesús y hacerle partícipe en tu vida es lo que los demás no notan ni ven.

viernes, 6 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 21,1-14 por Fano
Sin Jesús no hay camino ni horizonte. La vida se reduce al trabajo y al placer, y nuestra experiencia es que eso tiene un recorrido y un tiempo, y se acaba. Ahora, desde esa realidad podemos preguntarnos: ¿Vale la pena tanta lucha, afanes y sacrificios para acabar, en el mejor de los casos, en la vejez y muerte?  ¿Tiene sentido el sacrificio y el esfuerzo sin más?

El hombre presiente que dentro de sí hay una fuerza y energía que le impulsa a metas mayores. Experimenta que el amor le empuja a hacer cosas buenas, a darse y a buscar que el otro sea feliz. La experiencia de la paternidad o maternidad hace que el hombre y la mujer descubran otra clase de amor diferente y gratuito. Y esa nueva forma de amar empieza a dar sentido a su vida.

Jesús, que sabe que es la única salvación real para el hombre, se le aparece a sus apóstoles, les muestra su poder con esa pesca milagrosa y les anima a anunciar su su buena Noticia a todos los hombres. Y les muestra su Naturaleza Humana y les invita a dar testimonio de su Resurrección. Porque, Él ha Resucitado y eso significa que también nosotros, si creemos en Él, resucitaremos.

jueves, 5 de abril de 2018

Resultado de imagen de Lc 24,35-48 por FanoNo es fácil creer en Jesús. Si así fuera todos creeríamos en Él. Pero, es la única vía de salvación que el hombre, a través del camino de su vida, experimenta y descubre que puede llevarle a la verdadera felicidad. Porque, aquí abajo experimentamos que el dinero, la riqueza y el poder no conducen realmente a la verdadera felicidad. Al final te crean más angustias e intranquilidad que sosiego.

El hombre se engaña, se auto traiciona cuando se ciega y distorsiona la realidad. El verdadero tesoro no está en los bienes, riquezas y placeres de este mundo. Entre muchas, por una simple razón, todo eso se consume y deja de dar felicidad. Sólo Dios permanece ardiendo en el gozo, felicidad y paz que brota de su Amor.

Jesús, el Hijo de Dios hecho Hombre, ha Resucitado, y lo confirma con su presencia entre los que vivió esos tres años que anduvo por la tierra. Su Vida es Eterna y plena de gozo y felicidad. Y nos lo ha revelado por medio de sus apóstoles, a los que ha enviado a decírnoslo también a nosotros. Debemos estar prestos a esta realidad, Jesús nos enseña sus manos y sus pies. Es el Señor.

miércoles, 4 de abril de 2018

Resultado de imagen de Lc 24,13-35
Hoy nos puede sorprender que muchos no quieran saber nada de Jesús. Sobre todo los que oyen y saben que Jesús ha Resucitado. Sobre todo, aquellos que van a misa pero no la celebran ni participan en ella. Nos sorprende que queriendo la vida y la felicidad no adviertan que Jesús nos la puede dar si creemos en Él.

Y nos sorprende que otros no quieran ni interesarse qué pasó en aquella fecha histórica. No quieren ni oír hablar de Él, e incluso se oponen a que se divulgue y se conozca su historia. Nos sorprende tanta necedad y tanta contradicción, pues, por un lado buscas la felicidad eterna, y por otro lado la desparrama y desperdicia.

Ha pasado mucho tiempo y todavía se sigue hablando de Jesús. De Aquel Hombre que conmovió al mundo y cambió su historia. Porque, desde Jesús nada ha vuelto a ser igual. Con Él ha nacido la esperanza, la alegría y la felicidad, porque ha Resucitado y es el Camino, la Verdad y la Vida.

martes, 3 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 20,11-18 por Fano
Hay muchos cristianos que tratan de justificarse alegando que ellos creen en un Dios, pero no creen en la Iglesia. He tenido hasta la confesión de una madre que presentando a su hijo para el bautizo, ella manifestaba que creía en Dios pero no en los curas. Hay mucho de apariencia y tradición.

Nos acordamos de lo que dijo Jesús en la parábola del rico epulón, ni siquiera a viendo un muerto creerían en Jesús y su Resurrección. Y es verdad, porque ante el testimonio de Magdalena y los apóstoles, los romanos, en aquella época, argumentaron mentiras disparatadas, y hoy, lo hacen otros muchos de la misma manera.

Sobre la Resurrección de Jesús hay muchas pruebas que nos lo demuestran. Están el testimonio de María Magdalena y otras mujeres, y también el de los apóstoles. Pero, no sólo sus palabras y confesiones, sino el testimonio de sus propias vidas, ofreciéndolas por la fe en Jesús. Y está el sepulcro vacío, ¿acaso se sabe quien se ha llevado el Cuerpo del Señor?

lunes, 2 de abril de 2018

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¿No arde dentro de ti un fuego que te hace anhelar la vida? ¿No experimentas la necesidad de amar y de ser amado? ¿Puedes vivir sin experimentar darte y hacer algo por alguien? ¿No te sientes atraído por ser generoso y bondadoso? ¿Y en ansia de ser feliz y hacer feliz a otros?

¿Y de todo eso no hablaba Jesús? ¿Y no nos dijo que ese templo, que Él significaba y representaba, destruido Él lo construiría en tres días? Y si así ocurre dentro de nosotros, ¿por qué nos extraña la Resurrección?  ¿No es lo que debía haber ocurrido?

Sí, a pesar de todo eso, todavía hay muchos que no abren los ojos y no advierten su craso error. Y, lo que es peor, sigue obstinados y riéndose de la fe de los cristianos. Verdaderamente, Jesús ha Resucitado, y Él es nuestra esperanza y nuestro fundamento de fe. No hay otra prueba mayor.  Podemos ir en paz, aleluya, aleluya. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

domingo, 1 de abril de 2018

Resultado de imagen de Jn 20,1-9 por Fano


Todo el plan de Dios sin la Resurrección de su Hijo sería algo sin sentido y muy difícil de comprender. Es verdad que los caminos por los que llega la buena Noticia a nuestro corazón son, en muchos casos, difíciles de entender, pero la venida del Mesías, su vida y su Pasión con el resultado de la Resurrección lo dejan todo claro.

En Jesús se cumple todo lo que a lo largo del camino de salvación Dios ha ido anunciando y profetizando a través de sus profetas. Y el culmen de todo se realiza en la Resurrección. Una Resurrección que presenta el triunfo real de la Vida sobre la muerte. Una Resurrección que todos llevamos grabadas en nuestros corazones y a la que aspiramos llenos de esperanza.

Por todo ello, estamos obligados a dar testimonio y anunciar que la vida es nuestra máxima aspiración. La vida que todo hombre desea, pero en la que no cree. Esa es la buena Noticia que Jesús nos trae y que hoy celebra la Iglesia. Jesús ha Resucitado y nos lo transmiten aquellas mujeres que muy temprano vieron que la piedra estaba rodada y el sepulcro vacío. Y las numerosas apariciones que Jesús hace a sus apóstoles.