jueves, 7 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 12,28-34
Muchos hombres, aún todavía no creen en Jesús. En Dios casi todos, pero un dios que no les interpela ni les pone ninguna condición. Un dios que no les interroga ni dialoga con ellos ni les pide cuenta. Un dios al que ellos preguntan y ellos mismos se responden. Un dios que siempre está de acuerdo con lo que ellos deciden.

Es evidente, todos los descubrimos, que Dios tiene una Palabra, y una Palabra que exige cumplimiento. Ocurre lo mismo con nuestros padres terrenales. Nosotros, en nuestra etapa de niños, no entendíamos muchas cosas y les necesitábamos para aprenderlas y prepararnos para el futuro. Hoy somos lo que somos en gran parte a nuestros padres.

Ocurre lo mismo con Dios. Él nos conoce y sabe de nuestras debilidades, nuestros errores, nuestras limitaciones, nuestros pecados, nuestras tentaciones y desvíos humanos. Nos ha creados libres y nos respeta nuestra libertad, pero quiere salvarnos y nos llama y aconseja por donde tenemos que ir para encontrarnos con Él y salvarnos.

miércoles, 6 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 12,18-27 mirado por Fano
El don de la vida es un regalo. Lo tomas o lo dejas, la responsabilidad es tuya, pero también lo serán todas las consecuencias que de ello se deriven. Y también, la esperanza de la Resurrección es un regalo único, una nueva oportunidad de resarcirnos del pecado original y de recuperar gratuitamente, sin merecerlo, la Gracia de Dios y la Vida Eterna.

Es algo inaudito y que el hombre no sabe apreciar ni descubrir. Posiblemente, la cuestión en descubrir su propia pobreza. Es decir, esa necesidad de darse cuenta que sin Dios nada hay ni nada vale. Todo lo recibido gratuitamente lo puedes perder, la vida y la promesa de la eterna felicidad, Conviene abrir los ojos y mirar bien y despacio.

Este mundo no tiene sentido cuando todos nuestros afanes y luchas terminan con la muerte. ¿Para qué entonces tanta lucha y preocupaciones? Dentro de nosotros hay una esperanza de perpetuidad y de felicidad y eso tiene mucho que ver con la promesa que Dios nos ha hecho y el Cielo que nos tiene preparado.

martes, 5 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 12,13-17
La verdad consiste en hacer el bien. Y el bien exige hacer las cosas justas dándole a cada cual lo suyo. Esa fue la pregunta con segundas intenciones que traían los fariseos y herodianos para enfrentar a Jesús con el poder romano. La efigie que contenía aquella moneda declaraba que era el dueño y que a él se le debía de dar. ¿Cómo evitar negarse?

Ahí estaba la trampa, si optas por no querer pagar el impuesto a los invasores, te enfrentas a ellos, pero si te avienes a pagarles pones en tu contra al pueblo invadido. ¿Qué camino tomar? La autoridad y sabiduría de Jesús tuvo una simple y sencilla pregunta, escondida a los sabios y orgullosos, pero abierta a la comprensión de los pobres y humildes.

También tú y yo tenemos una efigie grabada en nuestro corazón. Es la impronta del Amor de nuestro Padre Dios, y a Él debemos dar todo nuestro tiempo y todo nuestro ser y obrar. Por lo tanto, demos al César lo que es del Cesar, pero pongamos a Dios en el centro de nuestra vida, porque es el Señor, Camino, Verdad y Vida.

lunes, 4 de junio de 2018

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Quizás no nos damos cuenta de que nosotros somos esa viña que el Padre ha creado y que espera que demos frutos. Quizás no nos damos cuenta que somos nosotros los que le rechazamos y nos negamos a darles los frutos que Él ha dejado a nuestro cultivo y responsabilidad. Posiblemente vivimos tan distraídos que vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro.

Hemos recibido una viña, nuestra vida, y unas cualidades y talentos que, como semillas que pueden dar frutos debemos cultivar y trabajar. Frutos de generosidad y amor que debemos derramar en todos aquellos que lo necesitan dándolos por amor tal y como lo hemos recibido.

Y debemos estar preparados para cuando llegue el Hijo poder entregarles todo lo que hemos sido capaces de cultivar. Esos frutos de verdadero amor que Él espera recoger de la viña que nos ha dejado. Mientras, seguimos trabajando en la viña que el Señor nos ha dejado con verdadero amor.


domingo, 3 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 14,12-16.22-26

El sentido común nos dice que Jesús no puede abandonarnos después de anunciarnos el amor y nuestra filiación de hijos de su Padre del Cielo. Él ha venido a revelarnos el Amor del Padre y no puede desaparecer sin mostrarnos el camino y su acompañamiento como hermano mayor.

Y nos lo promete y lo cumple. Se queda con nosotros para asistirnos, auxiliarnos y acompañarnos en la dura tarea de cada día hacia el camino del la Casa del Padre. Hoy celebramos esa efeméride. Jesús se ha quedado sacramentalmente con nosotros, y podemos estar en su presencia sacramental siempre que queramos y podamos.

Pero, sobre todo, se ha quedado como alimento Eucarístico para que podamos alimentarnos de su Cuerpo y de su Sangre en la Eucaristía. Allí podemos tocarle y comer su Cuerpo y configurarnos con Él espiritualmente como sacerdote, profeta y rey por la acción del Espíritu Santo en el momento de nuestro bautismo. Y caminar con Él, confortado y fortalecido por su Amor.

sábado, 2 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 11,27-33
Uno de los grandes errores y pecados del hombre es empeñarse en creer sólo lo que puede ver y entender. Porque, hay quienes no tienen capacidad para ver más de lo que tienen delante de sus propios ojos, y otros ni siquiera la capacidad de discernir por sí mismo y son manipulados. Pero, todos distinguimos lo bueno de lo malo, incluso aunque sea más tarde que temprano.
                                      
Y, en ese momento, podemos optar por dejarnos guiar por aquel que habla y obra en verdad. Repetidas veces, Jesús nos remite a sus Palabras y a sus Obras, porque Él siempre habló en Verdad y sus Obras fueron y son siempre buenas. A ellas nos remite cuando nuestro intelecto no le entiende. Son sus obras las que dan testimonio de su Palabra.

Puedes tener dudas, ser difícil creer, pero la realidad que tienes delante atestigua que Jesús, el Señor, tiene Palabra de Vida Eterna. Dentro de tu corazón hay una aspiración a la que no puedes renunciar. Anhelas y aspiras a la felicidad, pero una felicidad eterna, y es eso precisamente de lo que te habla Jesús. Y te lo ha demostrado venciendo a la muerte.

viernes, 1 de junio de 2018

Resultado de imagen de Mc 11,11-25
Hoy, las primeras comuniones y bautizos pueden ser reflejos de ese momento en que Jesús tomó el látigo y la emprendió con todos aquellos cambistas y mercaderes que habían convertido el templo en un lugar de intercambios y negocios siendo un lugar de oración. Porque, el móvil de los mal llamados creyentes es la fiesta y el de la sociedad el comercio de todo lo que hace falta para la fiesta.

La fe brilla por su ausencia en casi todas las personas y es mayoría los que viven el sacramento desde una festividad profana que no creyente. La Iglesia se ve impotente en ordenar todo eso. Por un lado, teme que la gente se vaya y sea peor la exigencia de celebrar una fe coherente y fundamentada. Y, por otro lado, no sabe que realmente se debe hacer.

Pienso que no se puede espantar a la gente y se debe usar esa tradición o costumbre con los que muchos se acercan y la celebran como una oportunidad para evangelizar y para acercarles al Señor y a su buena Noticia. Pero, también, hay que buscar nuevas circunstancia donde se pueda presentar de una forma más pausada y tranquila la buena Noticia del Mensaje de Jesús.