martes, 7 de enero de 2020

Resultado de imagen para Mt 4,12-17.23-25
También nos llega a nosotros nuestro momento. Nuestro camino de conversión llega a un momento donde el fruto de esa conversión tiene que verse. Quizás, si no se ve es porque esa conversión está en punto muerto y no crece. Por eso, llega la hora de responder o de quedarnos en el camino.
                      
Y esa debe ser nuestra preocupación y nuestra pregunta de cada día. ¿Estoy haciendo lo que realmente Dios me pide? ¿Estoy en actitud de crecimiento y de compromiso para abrirme a la acción del Espíritu Santo? ¿Soy consciente de que Dios está presente en mi vida y me ayuda?

Esa debe ser mi confianza, abandonarme en el Señor sabiendo que Él está pendiente de mí y quiere mi bien. Para eso me ha creado y, para eso, se ha encarnado en naturaleza humana abajándose de su rango sin perderlo para, estando y caminando a mi lado, guiarme hacia la Casa del Padre.

lunes, 6 de enero de 2020

Resultado de imagen para (Mt 2,1-12
Hay muchas estrellas en nuestra vida que nos invitan a salir, a un camino de riesgo y de ventura, pero no respondemos. Preferimos permanecer en la comodidad y la seguridad de una vida acomodada. En esa actitud nos será imposible encontrar al Señor.

Los Magos del Evangelio de hoy nos dan ese ejemplo. Decidieron seguir la estrella que les deslumbró y, a pesar del camino incierto y arriesgado, decidieron seguir adelante sin tener la certeza de lo que iban a encontrar. Y sus esfuerzos se vieron recompensados.

Y fueron informados del camino que deberían tomar de regreso a casa. También no pasa a nosotros. Nuestro camino, a pesar de las dificultades, no lo recorremos solos. El Espíritu Santo que recibimos en nuestro bautismo nos acompaña y nos previene, nos guía y nos asiste. Nos señala el camino de ida y vuelta.

domingo, 5 de enero de 2020

Resultado de imagen para Jn 1,1-18
El prologo del Evangelio de Juan es muy profundo que por mucho que queramos indagar y buscar nunca podemos entenderlo. No nos cabe en la cabeza que Dios es eterno ni que haya creado todo lo que vemos y no vemos. Eso no lo puedes comprender. Sólo la fe nos puede ayudar a confiar en su Palabra.

Si tratas abarcar la grandeza de Dios te perderás y nunca te encontrarás con Él. Su grandeza en inconmensurable y su poder es Infinito. No trates de entenderlo porque no podrás. Simplemente cree en su Palabra. Esa Palabra que se ha encarnado en Naturaleza humana.

Dios se ha hecho hombre para que puedas acercarte a Él, ya que nadie lo ha visto ni lo puede ver, en su Hijo Jesucristo. La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Jesús, el Hijo de Dios, está entre nosotros. Tienes el testimonio de los que lo vieron y el testimonio de su Resurrección. En Él todo es más creíble. 

sábado, 4 de enero de 2020

Resultado de imagen para Jn 1,35-42
Hasta nosotros ha llegado la voz de Juan y también sus señales sobre a quién tenemos que seguir.  Nos indica también quien es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y que Él es el Mesías que esperábamos. En Él ponemos todas nuestras esperanzas de salvación.

También, la Iglesia, que continúa el anuncio de Juan, sigue a Jesús, su fundador que nombrando a Pedro como cabeza ha dejado que él y los apóstoles siguieran su anuncio de la Buena Noticia de Salvación. Y la misión sigue hasta nuestros días.

Y, ahora, es nuestro tiempo, la hora de nuestra respuesta y compromiso que tiene su comienzo en el momento de nuestro bautismo. También nosotros, como Juan, debemos dar respuesta de nuestra fe en Jesús y contagiar a los demás anunciándola con nuestra vida y nuestras obras

viernes, 3 de enero de 2020

Resultado de imagen para Jn 1,29-34
La fe cristiana no es una fe individualista sino comunitaria, pues el hombre ha sido creado para amar. Y el amor es la consecuencia de la fe en Cristo Jesús, porque, Él se ha hecho hombre para enseñarnos a amar y dándonos ejemplo con su Vida y su Palabra.

Juan tuvo esa misión que cumplió durante su vida. Fue el elegido para preparar el camino del Señor y lo anunció con todas sus fuerzas descubriéndonos que estaba entre nosotros. El Reino de Dios, refiriéndose a Jesús, está entre nosotros. Porque, Jesús es el Reino de Dios.

Él es el Amor del Padre entre nosotros. Él nos enseña a cambiar nuestro egoísmo por amor. Donde hay mentira poner verdad; donde hay injusticia, poner justicia; donde hay odio y venganza, poner amor y paz. Él ha venido a transformar nuestros corazones si nos dejamos, porque nos ha creado libres para dejarnos o no.

jueves, 2 de enero de 2020

Resultado de imagen para Jn 1,19-28 por Fano
Juan el Bautista supo detectar la presencia de Jesús e ir más allá de su sola presencia. Supo que Aquel era el Mesías, el enviado que todos esperaban, y así se los hizo saber a sus discípulos. Pero, supo también cual era su puesto y su misión y donde debía colocarse él.

Juan supo también donde empezaba y terminaba su misión. Y comprendió cuando debía retirarse cumplida su misión. Misión de anunciar y proclamar al que había de venir a bautizar con Espíritu Santo y fuego. Un bautismo que él sólo había iniciado como actitud de conversión.

Y habiendo advertido la presencia del Salvador prometido, Juan se retiró ocupando el lugar para el que había sido designado: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».

miércoles, 1 de enero de 2020

Resultado de imagen para Lc 2,16-21
María, enséñanos a creer como tú has creído en el Dios. Como tú has perseverado guardando todas las cosas en tu corazón y meditándolas confiada en que la Palabra de Dios tiene cumplimiento. Y así todo lo que te fue anunciado se fe cumpliendo.

Y hoy también sigue cumpliéndose todo el Plan de Salvación en muchos hombres y mujeres que creen en Dios y en la Palabra revelada en y por su Hijo Jesús. El Espíritu Santo nos guía y nos acompaña en ese camino de salvación hasta la nueva y definitiva llegada del Señor Jesús Resucitado.

No bajemos la guardia y perseveremos confiados, como María, en la Palabra de Dios y que todo lo prometido tendrá cumplimiento. El Señor nos prepara una morada en el Casa del Padre – Jn 14, 2 - y vendrá a buscarnos para llevarnos con Él hacia ella. ¡Alabado y Glorificado sea el Señor! Amén.