lunes, 6 de septiembre de 2021

 

La experiencia nos dice que después de unas vacaciones, tal y como las entendemos socialmente, regresamos más cansados. Nos mentimos a nosotros mismos cuando nos decimos que la hemos pasado bien. Y, sí, puede ser verdad, pero no hemos descansado.

Es posible que hayamos desconectado de lo que hacemos habitualmente, pero hemos llenado nuestra mente y nuestro cuerpo de otros ajetreos, otras emociones y de una paliza que no nos ha permitido descansar ni físicamente ni mentalmente. Nos experimentamos más perdidos y desorientados.

El verdadero descanso es tratar de encontrarnos, paz, serenidad  y orientación. Ver si nuestra vida va bien enfocada, orientada y centrada en lo verdadero y realmente importante. Solo hay un Camino, una Verdad y una Vida y si no encontramos a Quién nos la señale, no encontraremos nunca el verdadero descanso y felicidad.

domingo, 5 de septiembre de 2021

 

La luz de este mundo es una luz llena de oscuridades, de dudas, de confusiones, de tentaciones y de inclinaciones sometidas al mal. Es una luz que viene del hombre y que ilumina según el hombre. Por tanto, está sujeta al error y, en consecuencia, al mal.

Necesitas salir de la oscuridad y de ser iluminado por esa Luz que viene de lo alto y que no tiene error. Esa Luz que es el Camino, la Verdad y la Vida. Esa Luz que Ama con verdadero Amor, libre y en Verdad. Esa Luz que sana y salva.

Por tanto, abramos nuestros verdaderos ojos y oídos que duermen en nuestro corazón y dejemos que Jesús nos tome, nos aparte y nos abra – Effatá – ese corazón dormido, ciego y sordo para que realmente veamos y escuchemos la verdadera Palabra y veamos la verdadera Luz.

sábado, 4 de septiembre de 2021

 

Observamos que hay muchos mandatos que se hacen a las espaldas de los órganos conocedores de la realidad y del conocimiento científico. No hay transparencia ni se escucha a aquellos organismos que tiene mucho que decir en lo concerniente a leyes y mandatos legislados para el pueblo.

Las leyes son leyes cuando cumple con la verdad y van en beneficio y para el bien de los ciudadanos. Y eso está ocurriendo ahora y ocurrió también en tiempos de Jesús. La ley del sábado es un ejemplo que hoy podíamos trasladar a muchas leyes o mandatos apoyados en la pandemia que sufrimos. 

¿Por qué no se informa debidamente? ¿Por qué no se dice que sucedió en sus orígenes? ¿Por qué ahora sí – respecto a las mascarillas – y ahora no? ¿Por qué no se forma un órgano plural y neutro que investigue, estudie y vaya dando explicaciones de lo que sucede? ¿Es que se esconde algo? Son preguntas que quedan sin respuestas.

viernes, 3 de septiembre de 2021

 

No creo que Jesús nos pida que suframos y que hagamos sacrificio. Un padre busca lo mejor para sus hijos y que vivan bien y hasta cómodos. Otra cosa es que cuando llegue el dolor, que seguro llegará, no lo aceptemos y tratemos de rebelarnos culpando incluso a nuestro Padre Dios.

El camino para llegar al gozo de vivir en la presencia de nuestro Padre Dios es, en muchos momentos duro y difícil. Jesús, el Hijo predilecto nos lo ha señalado viviéndolo Él primero. Nos lo ha señalado hasta el final en la Cruz por Amor Y, posiblemente a nosotros nos tocará, de uno u otra manera, pasar por lo mismo.

Y eso no significa que sea igual en la forma e intensidad. Pero, sí en la actitud de amar que, proporcional a los talentos recibidos, sepamos ayunar cuando toca y celebrar fiesta cuando llega el momento. Nosotros sabemos que el Novio siempre estará presente, lo que tendremos que hacer es tener conciencia de ello.

jueves, 2 de septiembre de 2021

 

Cuando Pedro presenció aquel milagro de la pesca, después de estar él toda la noche pescando sin coger nada, su reacción fue radical. Se confesó pecador. Pero, después de, incluso, presenciar muchos más milagros, a la hora de verse comprometido sintió miedo y le negó.

Posiblemente, a muchos de nosotros nos sucedería lo mismo. A la hora de las tentaciones nos echaríamos atrás. Nuestras débiles raíces de fe quedarían secas y marchitas y no daríamos frutos. En la parábola del rico epulón nos lo dice Abraham claramente, si no creen a Moisés y los Profetas, tampoco a un muerto resucitado.

La experiencia de Pedro, su arrepentimiento y la Misericordia de Dios nos deben de servir como esperanza para siempre, a pesar de nuestras caídas y pecados, levantarnos con la confianza de que el Señor, si nuestro arrepentimiento es sincero, nos dará la fortaleza para avanzar en nuestro camino de santidad.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

 

 

Se nos hace imprescindible ser orantes. Es decir, estar en permanente contacto con el Señor a través de la oración. En ella encontraremos ese remanso de paz, de fortaleza y amor para relacionarnos con los demás estando siempre asistidos por el Espíritu Santo.

Jesús nos da ejemplo para que siempre ejercitemos esa actitud orante. Ese contacto con nuestro Padre Dios del que Jesús nos habla y con el que Él se relaciona para mostrarnos el camino. Y es que sin oración y relación con Dios quedamos a merced del demonio.

Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. Precisamente, buscaba ese espacio de silencio y tranquilidad para estar con su Padre. Ese Padre bueno que nos anuncia y al que nos invita a permanecer en relación con Él.