En nuestra vida, nos
enfrentamos a decisiones en las que elegir implica renunciar, y no siempre sin
dolor. Hoy, el Evangelio nos invita a preguntarnos: ¿desde dónde estamos
decidiendo… y al servicio de quién ponemos nuestras decisiones?
Vine a este mundo
desnudo, sin nada y por tu Gracia, Señor. Y me iré de la misma forma. Solo,
Señor, desde el principio, tengo tu amor y misericordia, y en ellos pongo todas
mis esperanzas.
Nos acosan las dicotomías: fe o miedo, acoger o rechazar, asumir las consecuencias o refugiarnos en la comodidad, vulnerabilidad o poder, resistencia o conversión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.