Seguir a Jesús no nos ahorra conflictos, dolores de
cabeza, preocupaciones ni las situaciones difíciles, pero siempre estará a
nuestro lado para darnos vida eterna en plenitud.
Señor, dame la fortaleza que necesito para
enfrentarme a mis problemas y resolverlos o aceptarlos según tu Voluntad,
sabiendo que contigo a mi lado me basta, y, por tu Misericordia infinita, me
perdonas.
Nos resistimos a darnos gratuitamente y
buscamos seguridades. Es la lucha que se nos presenta a lo largo de todo
nuestro camino. Sin embargo, la propuesta de Jesús nos invita a dejarlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.